Envejecimiento
La población de 65 años o más supera en España el 20% y alcanzará el 30% en 20 años
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El último informe sobre envejecimiento del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), presentado este martes en Madrid, reveló que el 1 de enero de 2025 en España había 10.178.625 personas con 65 años de edad o más, lo que supone el 20,7% de la población española y que refleja un incremento de 250.257 personas respecto al año anterior (un 2,5% más).
Según informó el CSIC, estos datos pertenecen al informe ‘Un perfil de las personas mayores en España, 2026’. El documento fue elaborado por el departamento de Población del Instituto de Economía, Geografía y Demografía (IEGD-CSIC) y reunió datos sobre demografía, salud, recursos económicos y condiciones de vida. Además, dedicó especial atención a la vivienda y al entorno de la población mayor.
La edad media de la población española alcanzó los 44,55 años en 2025. En solo un año, el número de personas centenarias aumentó un 7,1%: de 15.911 (cifra de 2024) pasó a 17.038, de las que aproximadamente ocho de cada diez son mujeres.
Las proyecciones recogidas en el informe apuntaron a que la población de 65 años en adelante superará los 16 millones en 2046, cerca del 30% del total, si se cumplen los supuestos demográficos utilizados.
Los datos de 2025 mostraron que la gran mayoría de los mayores españoles son propietarios de la vivienda en que residen, pero también que el 56,6% de los hogares cuya persona de referencia tiene 65 o más años se ubica en viviendas construidas antes de 1981. De ellos, el 20,7% realizó mejoras de eficiencia energética en los últimos cinco años, mientras que otro 30,3% considera que las necesita, pero no las ha llevado a cabo.
VIVIENDAS EN PROPIEDAD
Entre los hogares en propiedad de este grupo que necesitan mejoras y no las realizaron, el 74,1 % identificó el coste económico como la principal barrera.
Para el equipo responsable de este estudio, estos resultados señalaron la importancia de considerar la capacidad de financiar la rehabilitación en el parque ya existente, además de la tenencia de la vivienda, al analizar las condiciones residenciales de las personas mayores.
El uso diario de internet entre las personas de 65 a 74 años pasó del 70,5% en 2024 al 75,0% en 2025. Así, apuntó el demógrafo del IEGD-CSIC y coordinador del informe, Julio Pérez Díaz, que este dato “no solo nos sitúa por encima del promedio de la Unión Europea, sino que supone un aumento espectacular en tan breve lapso temporal”.
En el grupo de 75 y más años también aumentó este indicador, aunque de forma más moderada: del 34,6% al 35,4%. La expansión de las tecnologías convive, así, con una distancia considerable entre los dos grupos de edad. “Esto hace sospechar que el cambio se debe más a la llegada de las recientes generaciones que a una alfabetización tecnológica entre los mayores”, valoró Pérez.
PROLONGACIÓN DE LA VIDA
En 2025, el 85,6% de las personas de 65 a 74 años había utilizado internet en los últimos tres meses. La experiencia digital también varía según el nivel educativo y los recursos económicos, especialmente en las edades más avanzadas.
La prolongación de la vida no se traduce automáticamente en el mismo aumento de los años vividos con buena salud. Los datos de Eurostat para 2023 recogidos en el informe sitúan la esperanza de vida saludable a los 65 años en 10,3 años para las mujeres y 10,2 para los hombres.
Conforme avanza la edad, las mujeres pasan a representar la mayoría de la población. La diferencia se consolida a partir de los 53 años y se incrementa en las edades más avanzadas gracias a la mayor supervivencia femenina.
A partir de los 70 años, este predominio femenino resulta especialmente evidente, lo que también contribuye a una mayor proporción de viudedad entre las mujeres.
MORTALIDAD
“Se evidencia, así, la persistente mayor mortalidad masculina en todas las edades, traducida en importantes diferencias en esperanza de vida y en la cantidad de supervivientes en edades muy avanzadas. La vejez, en general, es femenina”, explicó Pérez.
En la última década se observa una reducción general de la brecha de género en las pensiones en Europa, aunque con importantes diferencias entre países. La brecha en España es relativamente elevada y se reduce más lentamente que la media europea, aunque disminuyó del 32,5% en 2016 al 27,3% en 2025.
Los investigadores achacaron la tradicional brecha española, en buena medida, a las menores tasas históricas de instrucción y participación laboral femenina, y auguran que las diferencias empezarán a desaparecer con las generaciones nacidas a partir de los años sesenta, con un reflejo en las pensiones que será gradual.
El informe también mostró la persistencia de desigualdades territoriales. En 2025, las personas de 65 y más años representaban el 29,1% de la población de los municipios rurales, frente al 20,0% de la urbana. Asturias, Castilla y León y Galicia registraban las proporciones autonómicas más elevadas.
(SERVIMEDIA)
03 Nov 2026
ABG/gja


