Menores
La Policía insta a los menores a pedir ayuda y denunciar ante casos de ciberacoso
- Lanza la campaña 'No es un juego. Es delito' sobre las consecuencias legales de la violencia digital
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La Policía Nacional y la Fundación Legálitas presentaron este martes en un centro escolar de Madrid la campaña 'No es un juego. Es delito', con la que buscan animar a los menores no solo a denunciar cuando sean testigos de casos de ciberacoso, sino también a pedir ayuda si son las víctimas. "No estáis solos", transmitió la secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo, a los alumnos.
El acto tuvo lugar en el salón de actos del Instituto de Educación Secundaria San Isidro, ante estudiantes de 2º de la ESO, a los que tanto ella como varios expertos transmitieron las consecuencias de estas prácticas de humillación y hostigamiento a través de las redes sociales.
"Saber pedir ayuda no es fácil, es una habilidad que nos hace fuertes y un acto de valentía", apuntó la secretaria de Estado ante un auditorio lleno de alumnos muy atentos a lo que escucharon durante una hora. De hecho, les agradeció su participación en el acto, en el que muchos de ellos formularon preguntas a los participantes.
Durante su intervención, Calvo quiso poner de relieve no solo esa importancia de saber pedir ayuda cuando se sufre violencia digital o se es testigo de que algún compañero la sufre, sino también el hecho de situar a los acosadores como "extremadamente vulnerables" y los "más débiles de la cadena". Así, subrayaba que las diferencias de sexo, raza, religión o gustos "no dan derecho" a nadie a "infligir dolor, acoso o humillación", remarcando que "nunca la víctima tiene el peso de la responsabilidad de lo que está sucediendo".
Con sus palabras concluyó una jornada centrada en esta campaña, la cual incluye un vídeo que recrea una situación real en la que una menor se jacta de tener cuentas de redes sociales que sus padres no conocen y desde las que acosa a otros compañeros. "¡Es tan divertido machacarles!", dice. El anuncio concluye con un mensaje: “Quizás tus padres no tengan ni idea, pero nosotros sí. El ciberacoso tiene consecuencias legales".
Esas consecuencias son las que les explicó una de las abogadas de la Fundación, Sara García, quien recordó a los alumnos que en la mayoría de los casos son los padres los que tendrán que hacerse cargo de las sanciones económicas, aunque también se aplican medidas a los propios menores. Un asunto este que centró la mayoría de las preguntas de los estudiantes, interesados en saber las sanciones máximas a las que se podrían enfrentar por compartir una imagen íntima de un compañero o las consecuencias para los menores de 14 años.
Pero además de advertirles de las consecuencias de conductas como el ciberacoso, el 'bullying', el 'sexting' sin consentimiento o el uso de Inteligencia Artificial (IA) para humillar a terceros, también les insistieron en la importancia de contar lo que ocurre, ya sea a los padres o a un adulto de referencia, como puede ser un profesor. Una idea en la que se centró Ana Llorente, una policía que forma parte de la Unidad Central de Participación Ciudadana y que, en primer lugar, les pidió "responsabilidad" y "buena educación digital". Pero, sobre todo, no callar si son las víctimas. Y si son testigos de un caso de ciberacoso, tampoco, tratando de hacerles ver que eso no les convierte en "chivatos".
De hecho, el presidente de la Fundación Legálitas y exministro de Justicia, Rafael Catalá, también les quiso hacer ver que pueden incluso incurrir en un delito sin ser conscientes, como cuando comparten una imagen que les ha llegado. De ahí que les instara a "ser cuidadosos" y prestar atención cuando usan las nuevas tecnologías.
(SERVIMEDIA)
05 Mayo 2026
FCM/clc


