Salud y medio ambiente

El polvo del desierto se duplica en el sur de Europa desde la Revolución Industrial

- Según un estudio

MADRID
SERVIMEDIA

El polvo desértico está aumentando en Europa en concentraciones que se duplican en el sur desde la Revolución Industrial, mientras disminuye la contaminación atmosférica por partículas procedentes de emisiones de actividades humanas en el transporte, los hogares y la industria gracias a estrictas regulaciones.

Para determinar con mayor precisión el nivel de contaminación por polvo del desierto en diferentes regiones del continente, investigadores del Instituto Paul Scherrer (PSI), de Suiza, en colaboración con colegas de toda Europa, recopilaron datos de más de 100 estaciones de medición durante los últimos 10 años y los combinaron con inteligencia artificial.

La conclusión del estudio, publicado este miércoles en la revista ‘Nature’, es que la concentración media de polvo desértico en el sur de Europa es de 5,3 microgramos por metro cúbico de aire, más del doble que en el centro y norte de Europa, donde se midió una media de 2,1 microgramos.

En general, la cantidad de polvo ha aumentado medio microgramo por metro cúbico durante el periodo analizado. “Esto corresponde a un aumento de entre un 10% y un 25% en esta contaminación por polvo”, según Kaspar Dällenbach, jefe del proyecto en el Centro de Ciencias Energéticas y Ambientales del PSI.

Dällenbach añade: “Esto no es insignificante, tanto en términos de la eficiencia y la rentabilidad de las grandes instalaciones solares como en lo que respecta a los efectos en la salud del aumento de la contaminación por partículas”.

Para que los científicos puedan realizar comparaciones a largo plazo, la recopilación de datos en la mayoría de las estaciones de medición no abarca un período lo suficientemente extenso.

Por lo tanto, los investigadores también analizaron datos de núcleos de hielo del Colle Gnifetti, en la frontera suizo-italiana. Las partículas de polvo atrapadas en el hielo del glaciar alpino durante los últimos siglos revelan que la concentración de polvo del desierto en la zona se ha duplicado con creces durante el proceso de industrialización, es decir, en los últimos 150 años.

FÁCIL DE DISTINGUIR

Como indicador fiable del polvo del desierto, los investigadores utilizaron la concentración de aluminio en las partículas en suspensión. Este elemento es característico de las partículas de polvo transportadas desde los desiertos.

Las partículas procedentes de obras de construcción urbanas, por ejemplo, tienen un alto contenido de calcio, mientras que las partículas del tráfico y las emisiones domésticas contienen principalmente hollín o carbono procedente de la combustión del petróleo.

“Mediante análisis químicos, podemos determinar con gran precisión el origen de las partículas que se encuentran a nivel del suelo”, afirma Petros Vasilakos, investigador del Centro de Ciencias Energéticas y Ambientales del PSI.

Existe una cierta preocupación por el continuo aumento de las concentraciones de polvo del desierto, lo que socava parcialmente los esfuerzos para reducir las emisiones de partículas de origen humano.

El estudio identifica la creciente desecación del Sáhara en el norte de África como la causa. Además, la alteración de los patrones de circulación atmosférica está provocando que vientos cada vez más fuertes procedentes de esta región lleguen a Europa.

“Aún no está del todo claro en qué medida el cambio climático antropogénico ha contribuido a este fenómeno ni si lo está intensificando”, indica Dällenbach, que añade: “Sin embargo, según nuestros conocimientos actuales, el aumento del polvo del desierto se ve facilitado, al menos en parte, por las emisiones de gases de efecto invernadero de origen humano y el calentamiento global asociado. Esto conlleva condiciones más secas en ciertas regiones y la expansión de los desiertos”.

SALUD HUMANA

En cuanto a las consecuencias para la salud de las elevadas concentraciones de polvo del desierto en Europa, los investigadores evaluaron el estado actual de los estudios epidemiológicos.

Los efectos a largo plazo del polvo del desierto transportado, como la neumoconiosis, el asma y la bronquitis crónica, solo podrían demostrarse de forma concluyente mediante estudios extensos y a largo plazo.

Sin embargo, el aumento inmediato de la mortalidad en los días con altos niveles de polvo del desierto en suspensión está bien documentado: mueren considerablemente más personas por infartos y problemas respiratorios en los días con contaminación por polvo que en otros días.

“El número de tormentas que transportan polvo del desierto desde el Sáhara y el desierto arábigo no ha aumentado. Pero se han vuelto más intensas durante los 10 años estudiados y, como resultado, ahora transportan más polvo a Europa que antes”, recalca Vasilakos.

El sur de Europa se ve particularmente afectado, desde Grecia en el este, pasando por Italia, hasta España y Portugal. El estudio también detectó niveles elevados de polvo en el oeste de Francia.

“Esto se debe a que as masas de aire del Sáhara suelen desembocar en el Atlántico y luego girar hacia el norte, en dirección a Europa occidental”, apunta Imad El Haddad, investigador en el Centro de Ciencias Energéticas y Ambientales del PSI.

A diferencia de las partículas directamente atribuibles a la actividad humana, como los gases de escape, el humo de las chimeneas y los procesos de abrasión, las emisiones de polvo del desierto no pueden reducirse mediante ninguna intervención directa.

Sin embargo, a largo plazo las medidas integrales de protección climática para limitar el calentamiento global podrían contribuir a frenar la desecación de las zonas desérticas y, por consiguiente, la expansión de estas fuentes de polvo. Por ahora, Europa debe convivir con el aumento del polvo del desierto.

Los investigadores ven concebible establecer sistemas de alerta para altas concentraciones, similares a los utilizados para partículas urbanas, de modo que las personas especialmente sensibles o con afecciones pulmonares puedan tomar precauciones en días polvorientos.

El sector energético también se beneficiaría, pues el polvo del desierto en el aire sombrea los paneles solares y se acumula sobre ellos, reduciendo su producción de electricidad.

(SERVIMEDIA)
15 Jul 2026
MGR/gja