Investigación
PP y PSOE se acusan mutuamente de “mafia” en el Senado
- Los populares exigen a gritos la dimisión de Marlaska por “ser el ministro de las cloacas del PSOE”
- El titular del Interior insiste en que la directora de la Guardia Civil y Leire Díez no hablaron en sus encuentros sobre la trama para desestabilizar causas judiciales
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La senadora del PP Marimar Blanco y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, protagonizaron este martes un tenso cara a cara en el Senado en relación a las causas judiciales que afectan al PSOE y al Gobierno. Ambos se acusaron respectivamente de "mafia" y la bancada popular pidió a gritos la dimisión del ministro.
Todo ocurrió durante la pregunta que Blanco le planteó a Marlaska en la sesión de control sobre por qué continúa en el cargo. Y es que, según la senadora popular, el ministro tendría que haber dimitido “hace tiempo si tuviera la más mínima dignidad”, porque “se ha convertido en el ministro de las cloacas del PSOE”.
Muy dura en sus palabras en todo momento, la parlamentaria del PP le instó a no “continuar arrastrando por el fango el buen nombre de la Guardia Civil” mientras “protege las cloacas del ‘número uno’” u “obedece las órdenes de P.S.”, en relación a las siglas que figuraban en la agenda incautada por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en el marco de la investigación de la presunta trama liderada por el ex secretario de Organización del PSOE Santos Cerdán para “desestabilizar” causas judiciales que afectaban al partido y al Gobierno.
Así, sentenció que lo único que esperan los españoles y los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado es “la dimisión de un ministro que ha elegido la mafia antes que la patria”. Y le volvió a preguntar: “Qué hace todavía sentado en ese escaño?”.
Ante estas palabras, Marlaska afeó a Blanco su falta de “cortesía parlamentaria” y acusó a la popular de mentir. Según dijo, su labor en el ministerio es la de “crear dignidad” en él, “aquella que faltaba en junio de 2018”, cuando el PSOE llegó al Gobierno tras la moción de censura contra Mariano Rajoy.
"SE DESTRUÍAN PRUEBAS"
Así, elevando el tono, el ministro cargó contra ese Ejecutivo del PP y, en concreto, ese departamento del Interior, porque “se espiaba a los contrincantes políticos, se creaban pruebas, se destruían pruebas, había una Policía patriótica...”.
Unas acusaciones que Marlaska contrastó con lo que “ahora” se hace desde Interior, que es “garantizar que Guardia Civil, la UCO, Policía Nacional, la UDEF y todas las unidades trabajen tranquilamente y bajo los principios de neutralidad”.
De este modo, volvió a desmentir que se hubieran dado órdenes para dificultar investigaciones contra el entorno del PSOE o del Gobierno y “ponerse de perfil”. “Si se hubiera dado una orden, yo la hubiera prohibido y zanjado inmediatamente”, subrayó mientras apuntaba que si algo así hubiese sucedido, habrían recibido “alguna queja de alguna de las múltiples autoridades judiciales que están interviniendo”.
“¿Por qué no hay ninguna queja de ninguna autoridad judicial que ha intervenido?”, se preguntó para responderse a sí mismo: “Evidentemente, porque no hay ninguna actuación que se aparte de la legalidad en el marco de este Ministerio del Interior”. Y tras remarcar que el Gobierno ha aumentado las plazas, medios y fondos para que la UCO investigue, zanjó su intervención asegurando que “la mafia estaba en otro lugar, en el Ministerio del Interior 2011-2018”.
"LA PERSONA DE CONFIANZA DE LEIRE"
En su nuevo turno de palabra, Blanco insistió en hablar de la “trama corrupta del PSOE y del Gobierno de P.S.". Y le recordó que él nombró a la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, a quien calificó como “la persona de confianza de Leire Díez”. Tras recordar que se reunieron al menos en tres ocasiones "para desacreditar y atacar a quienes investigan a P.S.”, le preguntó por qué le puso escolta a Díez y le criticó por ser “incapaz” de cesar a la responsable del Instituto Armado para defender a las cloacas antes de dar la cara por la Guardia Civil”. De ahí que, tajante, le espetara: “Por su bien, pero sobre todo por el bien de todos los españoles, márchese de una vez”.
Muy breve en su réplica, Marlaska negó que Interior proporcionara escolta a la exmilitante socialista, acusando de nuevo al PP de “mentir”. Y se remitió a la próxima comparecencia de González en la Comisión de Interior del Senado, donde “la pondrán interrogar”.
Y concluyó reiterando lo que ya dijo la pasada semana, que “en ninguna de esas reuniones -las cuales en varias ocasiones anteriores negó que se produjeran- se habló de la trama que está siendo objeto de investigación”.
Unas palabras a las que la bancada popular respondió con gritos de “dimisión” y golpes durante unos 20 segundos. La segunda vez que reaccionaron así durante la sesión de control, ya que previamente, al finalizar la pregunta que la senadora del PP Montserrat Rivas de la Torre le hizo al ministro sobre la seguridad en la España rural, los parlamentarios del PP hicieron lo mismo.
(SERVIMEDIA)
09 Jun 2026
FCM/clc


