Jóvenes y salud

Prevenir e invertir en la salud de los jóvenes “es garantía de futuro" y de mayor esperanza de vida

- Por cada euro invertido se pueden generar "hasta 7,4 euros en beneficios para la sociedad"

- AstraZeneca presenta su ‘Estudio de Impacto Young Health Programme’

- Más de 12 millones de personas en España se encontraban en exclusión social el último año

VÍDEO: los clientes de Servimedia disponen de imágenes y sonido de estas declaraciones en el enlace https://servimedia.tv/TotalesPrevencionSaludJovenes

MADRID
SERVIMEDIA

Prevenir e invertir en la salud de los jóvenes “es garantía de futuro”, ya que la adopción de hábitos de vida saludables a edades tempranas aumenta una esperanza de vida más sana y reduce el gasto sanitario porque "la prevención no es un gasto, es una inversión a futuro".

Así ha quedado patente durante un diálogo sobre 'Prevención y equidad en salud: jóvenes como agentes de cambio', organizado en la agencia de noticias Servimedia con la colaboración de AstraZeneca y que ha servido para mostrar los beneficios del programa que desarrolla en España junto a Fundación Balia y Fundación A La Par en favor de jóvenes en riesgo de vulnerabilidad.

En la inauguración del encuentro, la Sustainability & SHE Lead de AstraZeneca España, Alba Ancochea, subrayó que “la prevención y la promoción de hábitos de vida saludables son clave para mejorar la salud de las personas y para construir mayor equidad en el futuro”. “Hoy ponemos el foco en los jóvenes porque son el principal agente de cambio de la sociedad, ya que no solo tienen el poder de cambiar sus propios hábitos, sino también de influir en sus familias, amigos y entornos en los que se desarrollan”, esgrimió.

Ancochea indicó que en España todavía viven muchas personas en riesgo de exclusión social y “esta realidad afecta de forma significativa a niños y jóvenes”. De hecho, más de 12,6 millones de personas en España se encontraban en dicha situación el último año, lo que se traduce en más del 25% de la población, muy por encima de la media europea.

EDUCACIÓN Y SALUD

Está claro que esta desigualdad condiciona las oportunidades educativas y laborales pero también impacta en la salud. Por ello, Ancochea destacó que “trabajar en educación y salud va a ser crítico para mejorar la calidad de vida a largo plazo”.

“Cuando se habla de equidad no se trata de acceso a los medicamentos, sino de crear las condiciones para que todas las personas, independientemente de su origen y situación económica, tengan las mismas oportunidades para vivir mejor minimizando el impacto de los condicionantes medioambientales”, dijo.

Por ello, remarcó que “invertir en prevención es invertir en futuro". "Es anticiparnos a la enfermedad antes de que aparezca, reducirla antes de que se cronifique y contribuir a que los sistemas sanitarios sean más sostenibles en el tiempo porque cuanto antes actuemos mayor será nuestra capacidad de evitar riesgos futuros”.

Ancochea subrayó que programas como los que AstraZeneca desarrolla con Fundación Balia y Fundación A La Par generan una "rentabilidad social" evidente en las personas y con cada persona que desarrolla su propia vida se demuestra que merece la pena esta "inversión".

Para afianzar este argumento, manifestó que "por cada euro invertido se pueden generar hasta 7,4 euros en beneficios para la sociedad" y especificó que ese retorno se traduce en que "el 65% del valor social de estos programas" llega al "evitar conductas adictivas" y un 35% al "evitar ansiedad" a los jóvenes con sus consecuencias posteriores.

Para abordar estos desafíos, defendió que es básica la colaboración entre administraciones públicas, los expertos y la sociedad en general, además de que los jóvenes sean reconocidos como actores clave en la creación de entornos saludables.

PROGRAMA DE ASTRAZENECA

En este sentido, el programa ‘Young Health Programme’ (YHP) de AstraZeneca, lanzado en 2010, ya ha impactado en más de 1.300 jóvenes en España y más de 19,5 millones en el mundo. En colaboración con la Fundación Balia se han impartido más de 200 talleres a más de 720 jóvenes en Madrid, Guadalajara y Sevilla, así como campañas de sensibilización con más de 500 voluntarios.

La profesora agregada Serra Húnter de la Universidad de Barcelona Laia Maynou fue la encargada de presentar el ‘Estudio de Impacto Young Health Programme’ de AstraZeneca, que analiza el impacto implementado en España por Fundación Balia y Fundación A La Par con jóvenes en situación de vulnerabilidad social y con discapacidad intelectual.

Con este estudio se identificaron y midieron los principales cambios generados en hábitos de vida, prevención de adicciones, salud mental y educación afectivo-sexual. Los datos recabados revelan que uno de cada cinco adolescentes tiene sobrepeso u obesidad. “Esto nos indica que estamos por debajo de la media de la OCDE, aunque hay una diferencia entre chicos y chicas. Estas cifras dependen de la actividad física y alimentación, dos puntos clave que nos explican que está pasando”, detalló.

ACTIVIDAD FÍSICA Y ALIMENTACIÓN

Maynou agregó que solo un 16% de los adolescentes cumple los 60 minutos al día de actividad física entre moderada y vigorosa. “Esto se une a una alimentación pobre en verdura y fruta, ya que el 77% de los menores de 15 años no come verduras cada día y el 13% consume refrescos azucaradas a diario”.

En cuanto al tabaquismo, reconoció que “España hizo buenas políticas en el ámbito fiscal" y eso ha provocado una "bajada de su consumo en toda la población”. El estudio de AstraZeneca comprobó que el 12% de los estudiantes entre 15 y 16 años fuma cigarrillos en la actualidad. Sin embargo, mientras que baja el consumo de tabaco, aumenta el vapeo.

Respecto al alcohol, “España está por encima de la media de la OCDE". Ante este panorama, "España solo invierte el 3% del gasto sanitario en prevención, muy por debajo del Reino Unido, Países Bajos o Canadá. Por lo tanto, advirtió de que, “en términos de sobrepeso y obesidad, en 2050 la esperanza de vida disminuirá en 2,6 años si se sigue con esta tendencia". "En alcohol también se reduciría un año”, vaticinó.

Por todo ello, planteó tres ideas clave para trabajar. Primero, que prevenir es invertir, no gastar, ya que cada euro en prevención retorna entre 4 y 27 veces en salud, productividad y bienestar. En segundo lugar, pidió equidad para poner el foco en los más vulnerables. Y finalmente señaló que las políticas en edades tempranas tienen mayor coste-efectividad.

Del mismo modo, concluyó esta experta, las cinco palancas pendientes son la fiscalidad, la publicidad más destinada a menores, los entornos sociales son básicos para mejorar los hábitos saludables, educación desde la Atención Primaria y la coordinación para que avance esta prevención.

HÁBITOS SALUDABLES

En esta misma línea, el médico epidemiólogo especialista en Salud Urbana del Centro para el Estudio de Cambio Climático del País Vasco, el doctor Manuel Franco, puso el foco en cómo las ciudades pueden ser más o menos saludables, ya que “la crisis climática afecta a la salud de las personas que viven en ciudades”.

Subrayó que “no todos vivimos en las mismas zonas ni tenemos las mismas oportunidades, ya que la pobreza o el riesgo de exclusión social es todavía una parte fundamental de nuestra realidad”.

Sin embargo, apuntó que “los niños más saludables de Europa no son los más ricos, ya que hay países más pobres que nosotros y tienen mejores índices de salud infantil". Por ejemplo, resaltó que en la República Checa todos los niños comen en la escuela o el instituto porque el servicio de comedor es parte del modelo educativo, por lo que no se concibe que tengan que ir a sus casas a comer. "Así, los niños más saludables son los daneses y los checos”, añadió.

Franco insistió en que “la prevención no es un gasto y es una inversión". "Y esto es un debate político y económico porque la salud pública es la protección de la salud, es decir, hay que mantener saludable a la población porque la enfermedad cuesta mucho dinero” que prevenir las patologías, concluyó.

(SERVIMEDIA)
27 Mayo 2026
ABG/pai