Ciencia
Los primeros humanos pastores siguieron cazando, pescando y recolectando durante siglos
- Tras la llegada del ganado al este de África
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Los primeros pastores de ganado del este de África continuaron pescando, cazando y recolectando durante siglos después de que el ganado llegara a la región, una estrategia que pudo haberles ayudado a adaptarse a un clima riguroso y cambiante.
Esa es la principal conclusión de una nueva investigación dirigida por la Universidad de Columbia Británica (Canadá) y publicada este lunes en la revista ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’. Desafía la idea arraigada de que, una vez que los humanos comenzaron a producir sus propios alimentos, rápidamente redujeron su dieta.
Los primeros pastores del este de África no cambiaron repentinamente a una dieta centrada únicamente en vacas, ovejas y cabras, sino que siguieron consumiendo una amplia variedad de alimentos (pescado, animales salvajes y plantas) junto con el ganado durante al menos 1.000 años.
“Estos primeros pastores no dependían exclusivamente de una sola fuente de sus recursos”, apunta Kendra Chritz, profesora adjunta del Departamento de Ciencias de la Tierra, el Océano y la Atmósfera de la Universidad de Columbia Británica, quien añade: “Criaban ganado, pero también pescaban, cazaban y recolectaban. Su dieta era increíblemente variada”.
En cambio, los primeros pastores de la zona del lago Turkana, en lo que hoy es el norte de Kenia, fueron más cautelosos. Aun teniendo animales domesticados a su disposición, seguían pescando en el lago, cazando animales salvajes y recolectando alimentos de origen vegetal.
Esto es importante porque las elecciones alimentarias influyen en la salud, la cultura y la supervivencia. Durante la mayor parte de la historia de la humanidad, las personas vivieron en entornos que cambiaban rápidamente.
Comprender cómo se adaptaron en la antigüedad puede arrojar luz sobre cómo adaptarse al estrés climático actual. También recuerda que las dietas humanas nunca fueron iguales para todos. La variedad era la norma, no la excepción.
DIARIO DE COMIDA FOSILIZADO
Para averiguarlo, el equipo analizó pistas químicas conservadas en dientes humanos antiguos. Estas pistas provienen de isótopos estables, marcadores naturales presentes en los dientes que reflejan la dieta de la persona durante su formación. En pocas palabras, los dientes conservan un registro a largo plazo de la alimentación, como un diario de comida fosilizado.
Los investigadores estudiaron isótopos estables en tejidos de más de 100 personas que vivieron entre hace 9.500 y 230 años en Kenia y Tanzania. Compararon a pescadores y recolectores, a los primeros pastores y a los pastores posteriores que vivieron después de que la ganadería se convirtiera en un elemento central de la vida cotidiana.
La mayor sorpresa provino de los primeros pastores, que vivieron hace unos 5.000 años. Sus registros dentales mostraron una enorme variación entre las personas. Algunos consumían alimentos relacionados con animales herbívoros, como el ganado vacuno. Otros dependían mucho más del pescado o los animales salvajes. Muchos combinaban ambas dietas.
“Este nivel de diversidad se parece mucho al que observamos entre los cazadores-recolectores”, indica Chritz.
Elisabeth Hildebrand, profesora asociada de antropología en la Universidad de Stony Brook (Estados Unidos), que ha codirigido excavaciones en varios yacimientos en la orilla oeste del lago Turkana, apunta que “el registro isotópico es fascinante porque puede revelar variaciones individuales, incluso entre pescadores-recolectores que vivieron en un mismo lugar”.
Las poblaciones anteriores de pescadores-recolectores que vivieron en la región durante una era climática húmeda conocida como el Periodo Húmedo Africano también mostraron una notable variación en su dieta.
“Es evidente que los pescadores-recolectores seguían estrategias alimentarias específicas para cada situación, o incluso personalizadas», recalca Hildebrand, antes de agregar: “Y los primeros pastores mantuvieron este enfoque tan individualizado, incluso cuando comenzaron a construir cementerios comunales que implicaban grandes redes sociales que conectaban a cientos de personas”.
“ARCHIVO INCREÍBLE”
El equipo también analizó los residuos encontrados en antiguas ollas de cerámica. Estos restos grasos -básicamente, manchas de comida incrustadas en la arcilla- revelan qué se cocinaba antiguamente.
Algunas ollas de los primeros pastores contenían grasas animales, pero rara vez mostraban rastros de productos lácteos como la leche. Esto sugiere que el ganado era importante, pero no el alimento principal.
“Los datos de residuos cerámicos constituyen un archivo increíble: nos permiten ver no solo qué cocinaban las personas, sino también, por ejemplo, los tipos generales de plantas que consumían los animales”, explica Katherine Grillo, profesora asociada de antropología en la Universidad de Florida (Estados Unidos).
Grillo subraya: “Ahora que también contamos con datos isotópicos de dientes humanos antiguos, disponemos de un conjunto de pruebas extraordinariamente completo tanto sobre los cambios ambientales de la antigüedad como sobre las complejas decisiones culturales que las personas tomaban, quizás en respuesta a ellos, en relación con la alimentación”.
La llegada del pastoreo a los alrededores del lago Turkana coincidió con una grave alteración ambiental. La región se estaba secando rápidamente, lo que provocó un descenso del nivel del lago. La expansión de los pastizales fue lenta. Depender únicamente de los animales en un entorno tan inestable pudo haber sido arriesgado.
“El ganado es valioso, pero también vulnerable”, indica Chritz, que añade: “Si las lluvias son impredecibles y los pastos escasean, tener varias opciones de alimento puede marcar la diferencia entre sobrevivir y pasar hambre”.
Solo más tarde, más de 1.000 años después del inicio del pastoreo, las dietas se volvieron más específicas. Los pastores del sur de Kenia y el norte de Tanzania llegaron a depender mucho más de los productos ganaderos. Sus registros dentales muestran menos variación, lo que sugiere dietas más especializadas vinculadas a entornos más estables.
(SERVIMEDIA)
18 Mayo 2026
MGR/clc


