Corrupción

Los principales negociadores del PSOE con Junts, bajo la lupa judicial que investiga el ‘caso Zapatero’

MADRID
SERVIMEDIA

El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y el exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán, principales negociadores del partido con Junts, están siendo investigados por la Audiencia Nacional por el rescate del Gobierno a la aerolínea Plus Ultra, un caso en el que también está implicado el diputado socialista Juanfran Serrano, otro de los negociadores con Carles Puigdemont.

Los socialistas ataron su futuro a Junts desde que Sánchez pactó con la formación independentista su investidura. Las negociaciones con la formación se fueron sucediendo fuera de España y sus dos principales valedores, Carles Puigdemont por parte de Junts, y el expresidente Zapatero por parte de Moncloa, sostenían a base de pactos la legislatura.

Sin embargo, el 27 de octubre del año pasado, la dirección de la formación independentista avaló por unanimidad romper los pactos con el Gobierno ante sus promesas incumplidas, según Junts. A partir de ahí, fuentes de Moncloa siempre han declarado que "no hay conversaciones" con la formación, pese a que en el Parlamento se han seguido manteniendo, al igual que se mantienen entre todas las fuerzas a la hora de intentar sacar adelante las propuestas que convienen a cada formación. Sin embargo, la semana pasada se produjo otro hito al caer la persona de confianza de Puigdemont que hacía de enlace con el Gobierno: Zapatero.

Las fuentes consultadas por Servimedia desvelan que Zapatero ha hecho de "enlace" en numerosas ocasiones entre Sánchez y Puigdemont y su imputación por parte de la Audiencia Nacional deja a los independentistas 'ciegos' en el nivel más alto de interlocución con el Gobierno.

EXPLICACIONES

Los de Carles Puigdemont, tras la imputación de Zapatero, optaron por no elevar mucho el tono contra el expresidente del Gobierno. Reclamaron, desde el “respeto a la presunción de inocencia”, “máxima celeridad a la Justicia” y exigieron explicaciones “inmediatas” al PSOE porque “ya son demasiados los casos de corrupción que le envuelven”.

De hecho, este partido llevará el ‘caso Zapatero’ al Parlament. Esta semana registró una solicitud de comparecencia del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, para que aclare los contratos del Govern con empresas chinas, a raíz de los informes policiales sobre las presuntas actuaciones del expresidente Zapatero.

Quien sí ha cargado estos días contra Zapatero y el PSOE ha sido el abogado de Puigdemont, Gonzalo Boye, llegándolo a tildar de “bombero pirómano”. También ha criticado en varias ocasiones a Óscar Puente por las informaciones que implican a la red del expresidente del Ejecutivo en un contrato público de Huawei adjudicado por el ministro de Transportes.

Al igual que Zapatero, la Audiencia Nacional también volvió a abrir investigación a Santos Cerdán. El exsecretario de Organización del PSOE no se perdía una reunión con Puigdemont fuera de España. Para este partido, este era el verdadero enlace con el Gobierno, ya que fue con quien consiguieron cerrar el acuerdo de investidura de Sánchez.

PRESUNCIÓN DE INOCENCIA

En junio del año pasado, tras conocerse las informaciones que señalaban a Cerdán, Junts pidió respetar su presunción de inocencia, aunque pidió que diera “todas las explicaciones”. El secretario general del partido, Jordi Turull, mostró su “sorpresa” ante los “hechos gravísimos” relacionados con el exsecretario de Organización del PSOE.

La principal preocupación de Junts en aquel momento era si esta crisis del PSOE iba a tener impacto en el cumplimiento por parte de los socialistas de los acuerdos alcanzados. Poco después de la salida de Cerdán Zapatero se reunió con Puigdemont y otros miembros de su partido en Suiza para continuar con las reuniones que se mantenían de forma más o menos mensual.

A pesar de ello, y pese a que se esperaba que la relación entre ambos partidos continuase, a finales de octubre de 2025 Junts rompió con el PSOE y los de Puigdemont aseguran que llevan desde ese momento sin hablar ni negociar con el Gobierno ninguna de las medidas que pasan por el Congreso.

ELECCIONES Y MOCIÓN DE CENSURA

Esta semana, la portavoz de Junts en el Congreso, Miriam Nogueras, recordó que la relación entre Junts y el PSOE partía de la “desconfianza” y no ha conseguido mejorar. De hecho, su partido llegó a presentar un veto a todas las iniciativas que el Gobierno había elevado a la Cámara Baja.

Además, el 22 de abril la propia Nogueras criticó a Sánchez durante la sesión de control al Gobierno en la Cámara Baja por “incumplir” los acuerdos y le preguntó qué “argumento democrático” le queda para no convocar elecciones. Sobre ello, esta semana lamentó que todavía no ha respondido a esta pregunta.

Nogueras pidió a Sánchez que “deje de esconderse en su agenda internacional porque los problemas los tiene aquí” y señaló que él y sus socios deberían “dar explicaciones de lo que está pasando”. Además, preguntó si el presidente del Gobierno “va a esperar” a que haya una moción de censura encima de la mesa “para hacer algo, para reaccionar”.

RELACIÓN PSOE-JUNTS

La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil también puso este miércoles bajo la lupa judicial a Juanfran Serrano, diputado del PSOE y quien acompañaba a Cerdán a las reuniones fuera de España con Puigdemont. Con un perfil más discreto que Zapatero o Cerdán, era el encargado de tomar nota en las citas e intentar facilitar los trámites para el cumplimiento de los acuerdos entre las dos formaciones.

Varias fuentes gubernamentales consultadas habían tirado la toalla con la formación a la espera de la llegada de Puigdemont a España. Las fuentes jurídicas consultadas por este medio ven "difícil" resolver sobre la amnistía en julio porque no hay previsión de pronunciamiento inminente de la justicia europea, lo que complica las perspectivas de que el Tribunal Constitucional (TC) pueda resolver el recurso del líder de Junts antes de las vacaciones de agosto. Desde Moncloa también ven "normal" el alejamiento por parte de la formación independentista y lo justifican porque "el año que viene es año electoral".

Cataluña tendrá unas municipales, autonómicas y generales y desde el Gobierno entienden que a la formación no le conviene escenificar acuerdos de cara a la campaña electoral. Sin embargo, siguen confiando en que se respete el 'fair play' del Congreso en cuanto a "propuestas progresistas que buscan mejorar la vida de la ciudadanía".

(SERVIMEDIA)
30 Mayo 2026
NVR/BMG/clc/gja

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