Adicciones
Proyecto Hombre alerta del impacto de la salud mental y la soledad en las personas con problemas de adicción
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El perfil de las personas con problemas de adicción revela un aumento de los problemas de salud mental, una mayor presencia de mujeres en tratamiento y la impacto del envejecimiento, según revela el 'Informe Observatorio' que este jueves presentó Proyecto Hombre en la sede de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), basado en el análisis de 4.396 personas atendidas en 28 centros y programas que la entidad tiene en distintos puntos de España.
Las personas atendidas tenían una edad media de 40,7 años, frente a los 38,1 de 2016, mientras que las mujeres representan ya el 21,3% de los casos, frente al 16,2% de hace una década. Además, el estudio alerta sobre la cronificación de las adicciones: en el caso del alcohol, transcurren de media casi 20 años entre el inicio del consumo problemático y la búsqueda de ayuda profesional.
En cuanto a las principales adicciones, la cocaína y el alcohol siguen siendo las sustancias más consumidas, 42,7% y 36,6%, respectivamente. Mientras la cocaína predomina entre los hombres, el alcohol continúa siendo la principal sustancia entre las mujeres. El informe alerta, además, de que los problemas relacionados con el alcohol y el cannabis comienzan a aparecer entre los 16 y los 17 años, una realidad que subraya la importancia de la prevención temprana.
El presidente de la Asociación Proyecto Hombre, Manuel Muiños, señaló que “las adicciones ya no pueden abordarse únicamente desde el consumo de sustancias. Confluyen factores relacionados con la salud mental, la vulnerabilidad social, el empleo o la familia, lo que exige respuestas integrales y coordinadas”.
Añadió que, cuando una persona tarda dos décadas en pedir ayuda, se trata de problemas que han tenido tiempo de afectar a la salud, las relaciones familiares, el empleo y todos los ámbitos de la vida. Asimismo, subrayó que llegar antes es fundamental para mejorar los procesos de recuperación y afirmó que “las adicciones es algo tan visible que se han vuelto invisibles", por lo que dijo que es necesario "dar un toque de atención a esta realidad". En este sentido, Muiños recordó también que "nadie está libre", de sufrir una adicción en algún momento de la vida "por mucho que miremos hacia otro lado o hagamos oídos sordos”.
PRINCIPALES DESAFIOS
El informe reveló otro dato, el asilamiento social como factor de “vulnerabilidad relevante”. Menos de la mitad de las personas atendidas (48,8%) cuenta con un entorno familiar libre de problemas de consumo como principal espacio de relación.
La directora general de la Asociación Proyecto Hombre, Elena Presencio, declaró que “la adicción no solo rompe la relación con una sustancia, también deteriora las relaciones con los demás. Recuperar vínculos sociales saludables es una parte esencial del tratamiento”.
Además, la salud mental se consolida como unos de los principales desafías en el ámbito de las adicciones. Según el Observatorio Proyecto Hombre, el 76,9% de las personas atendidas presenta ansiedad severa, el 65,7% depresión severa y el 46,6% ideación suicida. Entre las mujeres el 60,4% presentó ideación suicida y el 40,8% lo intentó a lo largo de su vida.
El informe también constata que muchas personas atendidas afrontan dificultades educativas, laborales y económicas: solo el 9,8% tiene estudios universitarios, el 16,6% depende de apoyos familiares y predominan empleos de baja cualificación. Esta vulnerabilidad es mayor entre las mujeres, con más desempleo, empleo parcial y dependencia económica.
RECUPERACIÓN
“La recuperación no consiste únicamente en dejar de consumir. También requiere reconstruir vínculos, recuperar autonomía y favorecer la inclusión social”, destacó Elena Presenció. El informe confirma que las mujeres atendidas presentan mayores niveles de ansiedad, depresión e ideación suicida, además de una mayor carga familiar y una mayor exposición a entornos de consumo. Esta realidad pone de manifiesto la necesidad de reforzar una atención especializada con perspectiva de género.
La miembro de la Comisión Nacional de Evaluación de la Asociación Proyecto Hombre, Paula Quintana, dijo que las mujeres llegan a tratamiento con trayectorias y necesidades diferentes que requieren respuestas específicas. Con este escenario, Proyecto Hombre defendió modelos de intervención que integren salud mental, inclusión social, empleo y prevención. Actualmente, el 58,1% de las intervenciones se desarrolla en recursos ambulatorios y centros de día.
Por último, el informe también destaca la importancia de reforzar la prevención temprana y los programas de inserción sociolaboral para favorecer la recuperación y la autonomía personal.
(SERVIMEDIA)
25 Jun 2026
MBM/mag/gja


