Elecciones

El PSOE niega un fracaso de los ministros candidatos pero reconoce falta de consolidación en los territorios

MADRID
SERVIMEDIA

El PSOE se niega a ver como un fracaso que ministros como Pilar Alegría o María Jesús Montero se hayan presentado en sus territorios para intentar doblegar al PP sin conseguirlo, pero detecta que hay territorios donde esos liderazgos no han llegado a consolidarse, por lo que se compromete a trabajar en ello tras las debacles electorales en Extremadura, Aragón, Castilla y León y ayer en Andalucía.

La portavoz de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE, Montse Mínguez, consideró "necesario" este lunes en una rueda de prensa "consolidar los liderazgos" socialistas en los distintos territorios.

Un día después de la debacle que deja al PSOE-A con 28 escaños en Andalucía, el suelo histórico del partido en la comunidad, todos los ojos están puestos sobre la candidata, María Jesús Montero. Sin embargo, tanto desde el Gobierno como desde Ferraz no hacen más que enviarle su "cariño" y "fuerza" por el "gran trabajo realizado".

Fuentes socialistas descartan que Montero se vaya "a ningún lado" y recuerdan que a la exvicepresidenta primera "no la puso Sánchez" como candidata, sino que "la pidió Andalucía" y luego "fue elegida siguiendo los procedimientos del partido".

Por otro lado, desde la dirección federal rechazan que se apartase a su predecesor en Andalucía, Juan Espadas, por el mal resultado obtenido en las anteriores elecciones autonómicas, 30 escaños, para poner a Montero, que ayer obtuvo dos escaños menos. Sin embargo, sí comparten que la dirigente socialista "llegó apenas hace un año" al frente de la federación andaluza y "ese no es tiempo para consolidar el terreno".

Muchos cargos del PSOE-A consultados por Servimedia afirman que el adelanto electoral del presidente de la Junta de Andalucía en funciones, Juanma Moreno, les pilló "en mal momento" porque asumen que "un liderazgo hay que afianzarlo sobre el terreno y nosotros aún estábamos en pleno cambio".

Montero, además, decidió compaginar este liderazgo autonómico con seguir al frente de la Vicepresidencia Primera y la cartera de Hacienda hasta el último momento. Fue el día en que Juanma Moreno convocó los comicios cuando, por ley, explican las mismas fuentes, la dirigente socialista tuvo que abandonar su cargo en el Gobierno de España y bajarse a su tierra para hacer campaña.

Para algunos cargos dentro de la federación andaluza, Montero "tardó en bajar" a Andalucía porque no pudo visitar todos los pueblos, tal y como la ejecutiva regional diseñó en un principio. Sin embargo, Montero, explica otro cargo de Jaén, "no se amilanó" y "se puso a arrimar el hombro a diario" pero, "claro, ya era tarde".

PILAR ALEGRÍA

Lo mismo, explican desde Ferraz, sucedió con Pilar Alegría. Javier Lambán dejó un partido "dividido", en el que Huesca pedía desde hace años un cambio que no llegaba a producirse. Una vez se nombró a Alegría secretaria general del PSOE de Aragón, "Azcón decidió adelantar pensando que así obtendría también mayoría absoluta y también se equivocó, como Moreno en Andalucía", señalaron a este medio tras conocer los resultados.

La secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró, señaló en su momento que Alegría tan solo tuvo "dos meses" para preparar la campaña electoral. Fuentes del PSOE de Aragón explican que la exministra se vio nada más llegar a la Secretaría General de Aragón con partidarios de Lambán que tuvo que integrar en su ejecutiva regional y también en puestos de salida, como es el caso de Maite Pérez en el Senado.

Pese a una campaña muy personalista, de cercanía y en la que se redujo la participación de Sánchez en campaña a tan sólo tres actos, la exportavoz del Ejecutivo y exministra de Educación se vio lastrada por dos banderas especialmente sensibles en su comunidad: la financiación autonómica y la crisis tras el accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba). La persistencia del PSOE en equiparar al PP y a Vox tampoco tuvo rentabilidad electoral para los socialistas en Aragón, que se dejaron tres escaños en la provincia de Zaragoza y dos en Huesca.

Parte de esos votos que el PSOE se dejó en Aragón fueron a parar a la Chunta Aragonesista, un partido a la izquierda del PSOE de corte regionalista, que capitalizó el enfado progresista en la comunidad tras presumir de que ellos sí que están trabajando sobre el terreno, frente a una candidata que venía de Madrid.

Lo mismo sucedió ayer con Adelante Andalucía, partido más a la izquierda que el PSOE-A que también ha sabido capitalizar su subida con la fuga de votos de los socialistas. Son estos partidos los que en Ferraz ponen como ejemplo de cómo deben las federaciones anclarse sobre el terreno y para ello piden tiempo para consolidarse.

(SERVIMEDIA)
18 Mayo 2026
NVR/clc