Energía

PwC pide acabar con el sesgo a favor de la electrificación en la normativa sobre descarbonización

MADRID
SERVIMEDIA

El socio responsable del sector de Energía de PwC España, Óscar Barrero, pidió este miércoles que se acabe con el sesgo a favor de la electrificación existente en la regulación sobre descarbonización puesto que esa vía no es siempre la más eficiente.

Así lo señaló Barrero durante la presentación del Observatorio para la Descarbonización del Transporte, un estudio elaborado por PWC para Gasnam, una plataforma tecnológica que impulsa el transporte sostenible por tierra, mar y aire en España y Portugal, que fue presentado este miércoles.

“Falta coherencia a nivel normativo”, advirtió Barrero, quien apuntó que no se puede basar la regulación en el equipo o el vehículo que transforma la energía y puso como ejemplo el automóvil o las calderas.

En esta línea, sostuvo que la Electrificación no puede ser la única palanca ya que si no se cuenta con otras tecnologías no se produce un avance real en la reducción de emisiones y se generan cuellos de botella como ocurre con los puntos de recarga.

A este respecto, destacó que se percibe un cambio de tendencia en Europa en los últimos años por lo que mostró su confianza de que se acabe trasladando a la normativa. “Hay que buscar la neutralidad tecnológica”, concluyó.

“Lo importante es si Algo descarboniza o no sin vincularlo a la tecnología del equipo”, reiteró Barrero, quien cuestionó que sea eficiente el vehículo eléctrico si se recarga en un horario en el que la generación se produce con ciclos combinados de gas.

Según el Observatorio para la Descarbonización del Transporte, España necesitará alcanzar las 278 plantas de biometano y una capacidad de electrólisis de entre 7 y 12 gigavatios en 2040 para contribuir al cumplimiento de los objetivos climáticos del transporte, complementando el desarrollo de la electrificación y otras tecnologías bajas en carbono.

Por ello, el informe subraya que los objetivos de reducción de emisiones del transporte son alcanzables a través de una solución multitecnológica basada en el despliegue de nuevas cadenas de suministro energético.

Asimismo, el estudio recalca que las decisiones tomadas entre 2025 y 2030 definirán el éxito en el cumplimiento de las metas de descarbonización para 2040, considerando la inercia del sector y los largos periodos de maduración de los proyectos industriales y que, dentro de esta hoja de ruta, los gases renovables emergen como una pieza fundamental para la transición.

El Observatorio también constata que el hidrógeno renovable utilizado en las refinerías para descarbonizar los carburantes ya no bastará para cumplir la directiva a partir de 2030. Por ello, el aumento de la ambición regulatoria en el transporte por carretera obligará a dar el salto al consumo directo de hidrógeno en el transporte mediante vehículos de pila de combustible y el desarrollo de una red de hidrogeneras de ámbito nacional.

Asimismo, apunta que los combustibles sintéticos o derivados de hidrógeno están también llamados a desempeñar un papel de gran relevancia, especialmente en el transporte marítimo y aéreo, lo que requerirá un escalado masivo de la producción de hidrógeno renovable y el desarrollo de la infraestructura que conecte la producción y el consumo.

Por todo ello, el estudio señala que el aprovechamiento de los recursos nacionales para la producción de biometano e hidrógeno representa una oportunidad clave para responder a las necesidades energéticas del transporte, reducir la dependencia exterior y convertir la transición en una palanca de desarrollo económico y liderazgo regional para la Península Ibérica.

(SERVIMEDIA)
01 Jul 2026
JBM/gja