Seguridad alimentaria

La resistencia a los antimicrobianos de bacterias en alimentos sigue siendo “un problema de salud pública” en “toda” Europa

- Según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades

MADRID
SERVIMEDIA

La resistencia a los antimicrobianos (RAM) de bacterias habituales transmitidas por alimentos, como Salmonella y Campylobacter, sigue siendo “un problema de salud pública en toda Europa”.

Así lo desvela el nuevo informe conjunto de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), según el cual, si bien la resistencia a los antimicrobianos de uso común “sigue estando muy extendida” en bacterias transmitidas por los alimentos, como Salmonella y Campylobacter, varios países han informado de “avances” en la reducción de los niveles de resistencia en humanos y en animales destinados a la producción de alimentos, tal y como precisó este miércoles la EFSA en un comunicado.

“Dado que estas bacterias transmitidas por los alimentos pueden propagarse de los animales y los alimentos a los humanos, causando infecciones graves que pueden requerir tratamiento antimicrobiano, es fundamental seguir actuando bajo el enfoque ‘Una sola salud’”, advirtieron.

Según el informe, una “elevada proporción” de Campylobacter y Salmonella, tanto en seres humanos como en animales destinados a la producción de alimentos, sigue mostrando resistencia al ciprofloxacino, un importante antimicrobiano utilizado para tratar infecciones graves en seres humanos.

“Si bien la resistencia al ciprofloxacino de Salmonella en los animales destinados al consumo humano se ha mantenido constantemente alta, la resistencia en las infecciones por Salmonella en seres humanos ha aumentado en los últimos años”, lamentaron, al tiempo que indicaron que esta tendencia es “preocupante”, ya que la resistencia a la ciprofloxacina limita la eficacia de las opciones de tratamiento disponibles.

CAMPYLOBACTER

En el caso de Campylobacter, la resistencia está “tan extendida” en Europa que la ciprofloxacina ya no se recomienda para el tratamiento de infecciones humanas y, para garantizar su eficacia continua en la medicina humana, se han impuesto restricciones a su uso en animales.

“En toda Europa, una alta proporción de Salmonella y Campylobacter, tanto en seres humanos como en animales destinados a la producción de alimentos, también muestra resistencia a antimicrobianos de uso común, como ampicilina, tetraciclinas y sulfonamidas”, apostillaron, al tiempo que señalaron que, además, la detección de bacterias E. coli productoras de carbapenemasas en animales destinados a la producción de alimentos y en carne en varios países requiere una “atención especial”.

Tras aseverar que los carbapenémicos son antimicrobianos de último recurso para humanos y no están autorizados para su uso en animales destinados a la producción de alimentos, confirmaron que el número de detecciones notificadas “está aumentando” y las fuentes de contaminación “requieren mayor investigación”.

Con todo, admitieron que, si bien una “alta proporción” de Salmonella y Campylobacter presentes en humanos y animales destinados a la producción de alimentos siguen siendo resistentes a los antimicrobianos de uso común, varios países han informado de una disminución de la resistencia a determinados antimicrobianos a lo largo del tiempo, lo que, a su juicio, “demuestra que las medidas específicas pueden marcar la diferencia”.

SALMONELLA

En el caso de Salmonella, la resistencia de las bacterias presentes en humanos a la ampicilina y las tetraciclinas disminuyó “significativamente” en los últimos diez años en 19 y 14 países, respectivamente. También se identificaron tendencias positivas en animales destinados a la producción de alimentos a nivel de la UE, con una disminución de la resistencia a las tetraciclinas en pollos de engorde y a la ampicilina y las tetraciclinas en pavos.

En el caso de Campylobacter, la resistencia a la eritromicina, un tratamiento de primera línea para las infecciones por Campylobacter en humanos, ha disminuido en varios países durante la última década, tanto en humanos como en algunos animales destinados a la producción de alimentos.

“Además, la resistencia combinada a antimicrobianos de importancia crítica, es decir, la resistencia a más de uno de estos antimicrobianos simultáneamente, se mantiene generalmente baja en Salmonella, Campylobacter y E. coli”, sentenciaron.

Por último, advirtieron de que estas mejoras se han “ralentizado” en algunos ámbitos, en particular en el caso de E. coli, cuyos niveles de resistencia a algunas sustancias en las aves de corral “se han estabilizado en lugar de seguir disminuyendo”. “Sin embargo, algunos países lograron reducir la resistencia a los antimicrobianos en los animales destinados al consumo humano, lo que contribuyó a una mejora general en la UE”, concluyeron.

Los resultados del informe se basan en los datos sobre resistencia a los antimicrobianos correspondientes al periodo 2023-2024 facilitados por 27 Estados miembro de la UE, el Reino Unido (Irlanda del Norte) y cinco países no pertenecientes a la UE y abarcan bacterias presentes en seres humanos, animales de producción y carne, en el marco de la vigilancia integrada ‘Una sola salud’ de la UE.

(SERVIMEDIA)
18 Feb 2026
MJR/gja