Oftalmología

Retrasar el tratamiento de la degeneración macular neovascular aumenta el riesgo de discapacidad visual grave

- Según un estudio, que recomienda revisar a tiempo señales como visión central borrosa, líneas rectas que se ven torcidas, manchas en el centro de la imagen o dificultad repentina para leer o reconocer caras

Madrid
SERVIMEDIA

Retrasar el inicio del tratamiento de la degeneración macular asociada a la edad puede condicionar la visión final de los pacientes y aumentar el riesgo de discapacidad visual grave, según un estudio con datos de práctica clínica real en España. Subraya la importancia de detectar la enfermedad de forma precoz y tratarla cuando las personas aún conservan una buena agudeza visual.

La investigación se centró en la degeneración macular asociada a la edad neovascular, una enfermedad de la retina que afecta a la visión central y que puede dificultar actividades cotidianas como leer, reconocer caras, conducir o manejarse con autonomía. El trabajo analiza los resultados de los tratamientos anti-VEGF (medicamentos que se usan para frenar el crecimiento de vasos sanguíneos anómalos en la retina), considerados el estándar terapéutico en esta patología. Se administran mediante inyecciones intraoculares y bloquean una proteína implicada en la formación de vasos sanguíneos anómalos en la retina.

El trabajo, publicado en la revista 'Canadian Journal of Ophthalmology', compara la evolución de pacientes con degeneración macular neovascular que iniciaron el tratamiento con buena agudeza visual (igual o superior a 70 letras) con la cohorte global de pacientes tratados. Según los autores, la visión media de los ojos que empiezan con buena visión tiende a bajar con el tiempo, pero "se mantiene claramente por encima de la de los pacientes que inician el tratamiento en peor situación a los 12, 24 y 36 meses".

REGULACIÓN SANITARIA

La conclusión principal es que el momento de inicio del tratamiento importa. Los autores señalaron que la detección precoz y el tratamiento rápido "deberían tenerse en cuenta en las políticas de acceso a los fármacos, los marcos regulatorios y las guías clínicas", porque fijar umbrales para iniciar la terapia puede "tener un impacto directo en la función visual final, la autonomía del paciente y las tasas de ceguera legal en personas con degeneración macular neovascular".

FRENAR LA PROGRESIÓN

En la práctica, el estudio apunta a que no conviene esperar a que la enfermedad haya deteriorado más la visión para iniciar el tratamiento. Aunque los anti-VEGF no curan la degeneración macular, sí pueden ayudar a frenar su progresión y a preservar durante más tiempo una visión útil, especialmente cuando se administran antes de que el daño visual sea más avanzado.

El estudio fue realizado por el grupo Fight Retinal Blindness Spain Users Group (FRB! Spain) y está firmado, entre otros, por la investigadora del Hospital Universitari Vall d’Hebron Laura Sánchez-Vela; Helena Brosa; el investigador de la Fundació de Recerca Clínic Barcelona-Institut d’Investigacions Biomèdiques August Pi i Sunyer Rubén Martín-Pinardel; la investigadora del Hospital Clínic de Barcelona y de la Red de Investigación Cooperativa Orientada a Resultados en Salud Carolina Bernal-Morales; y el especialista vinculado al Hospital Clínic de Barcelona, la Universitat de Barcelona, la Clínica Universidad de Navarra y otros centros Javier Zarranz-Ventura.

El mensaje principal de los investigadores a las personas mayores es que no conviene esperar a que la pérdida de visión avance para consultar o iniciar el tratamiento. El estudio refuerza la importancia de acudir al oftalmólogo cuanto antes ante señales como visión central borrosa, líneas rectas que se ven torcidas, manchas en el centro de la imagen o dificultad repentina para leer o reconocer caras.

(SERVIMEDIA)
01 Jun 2026
EDU/clc