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Europa

El Rey avisa en Estrasburgo: "Nunca como en estos tiempos oscuros ha sido la idea de Europa tan necesaria"

- Advierte de que "la fuerza sin principios equivale a la barbarie" y los "meros" principios sin acciones conducen "al desencanto"

- Afirma que Europa "no puede aceptar, ni mucho menos avalar, planteamientos geopolíticos de otra época"

Madrid Estrasburgo
SERVIMEDIA

El rey Felipe VI defendió este miércoles en el Pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo (Francia) la unidad europea y sentenció que "nunca como en estos tiempos oscuros ha sido la idea de Europa tan necesaria". "Porque la Europa que queremos, aquella por la que luchamos, representa la búsqueda de la razón; y en esa búsqueda escribimos nuestra Historia".

En su discurso ante la cámara comunitaria con motivo del 40 aniversario de la adhesión de España y Portugal a la Unión Europa (UE), el Rey pidió a los parlamentarios ser "conscientes de la responsabilidad que conlleva preservar" los logros europeos. "Porque la situación que atraviesa Europa exige el compromiso de todos. No podemos dar Europa –la Unión Europea– por descontada".

Esta afirmación despertó el aplauso de los europarlamentarios, antes de que Felipe VI advirtiera de que "en la desmemoria de lo que ha supuesto la construcción europea" está "nuestra mayor amenaza".

"Nunca como en estos tiempos oscuros ha sido la idea de Europa tan necesaria. Porque la Europa que queremos, aquella por la que luchamos, representa la búsqueda de la razón; y en esa búsqueda escribimos nuestra Historia. Esa Europa es la que, en días convulsos, se mantiene como un referente ético y político", defendió.

El Rey señaló que "en política exterior", la Europa que defiende "las soluciones basadas en normas y el diálogo" como cauce para resolver conflictos y promover la paz, la estabilidad y la cooperación "no puede aceptar, ni mucho menos avalar, planteamientos geopolíticos de otra época como si fueran signos de un tiempo nuevo".

HOMENAJE A LAS VÍCTIMAS DE ETA

El rey Felipe recordó que hace 40 años, mientras España comprometía su futuro con Europa con la firma del tratado de adhesión a la Unión, las portadas de los medios de comunicación compartían este hito con "la terrible noticia de dos atentados de la banda terrorista ETA, con 4 víctimas mortales". "Esa era, también, la durísima realidad de la época", añadió Felipe VI, que quiso rendir homenaje en la casa de todos los europeos "a todas las víctimas del terrorismo, del odio y de la violencia" . "Sobre esa trágica memoria, y para no volver atrás, hemos construido, los europeos, nuestro proyecto de concordia", proclamó.

El jefe del Estado, que fue ovacionado a su llegada al Pleno junto al presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, recibió el aplauso de los parlamentarios al afirmar que "los tiempos que corren nos recuerdan, con demasiada frecuencia, que la fuerza sin principios equivale a la barbarie y que los meros principios, sin acciones que los respalden, conducen a la frustración y al desencanto".

UNA PARTE DEL 'TODO' EUROPEO

En ese sentido, Felipe VI afirmó que "no hay ciudadanía sin la plena conciencia de que habitamos un mismo espacio político, y de que cualquier fenómeno que afecte a una parte de ese espacio, nos está afectando a todos. Nuestra fuerza es nuestra unidad: qué importante es, en estos tiempos, recordarlo".

También reivindicó la pertenencia a Europa como un "factor decisivo" en la transformación de España. "Si somos, hoy, una de las democracias más sólidas y avanzadas del mundo; si nuestra economía lidera el crecimiento de la eurozona; si nuestro PIB per cápita se ha duplicado desde la adhesión; si estamos en vanguardia en el ámbito de las telecomunicaciones y generamos más de la mitad de la energía de fuentes renovables, ha sido gracias, en gran medida, al proceso de modernización que hemos experimentado en y con Europa".

Así, el Rey destacó también la contribución de España a la construcción europea en relación a la política de cohesión, seguridad y justicia de la Unión, así como en la la defensa del vínculo estratégico con América Latina y el Caribe. "Esa es la España transformada por Europa y la España transformadora de Europa", aseveró.

En este punto, Felipe VI proclamó la necesidad de ser consciente de la responsabilidad que conlleva preservar los logros conseguidos en las más de cuatro décadas de unidad. "La situación que atraviesa Europa exige el compromiso de todos. No podemos dar Europa –la Unión Europea– por descontada", advirtió.

CRÍTICAS A EUROPA

No es "raro" oír en la actualidad comentarios sobre "la debilidad de la Europa unida, su idealismo trasnochado, su desconexión de la realidad". "El ejercicio de la crítica es un signo de que la democracia funciona, y es positivo en la medida en que nos haga progresar", afirmo para alertar, a continuación, de que "algunas críticas ponen en jaque nuestros principios y valores, aquellos sin los cuales Europa volvería a ser una mera noción geográfica. Y ahí, en la desmemoria de lo que ha supuesto la construcción europea, está nuestra mayor amenaza".

"En días convulsos", defendió, Europa se mantiene como "un referente ético y político". "Un espacio de libertades y de justicia social, donde la educación y la sanidad son derechos; donde se trabaja por la igualdad, la cohesión y la inclusión; donde la inversión, la innovación y la creación de empleo se protegen y promueven. Donde los ciudadanos podemos viajar, establecernos, educarnos, trabajar o comerciar, sin más límite ni frontera que el que fijemos para nuestros propios proyectos vitales. Donde también nuestras lenguas, culturas, tradiciones y tantos aspectos de nuestra identidad están hoy mejor preservados", aseguró.

El Rey concluyó su discurso proclamando la necesidad de que Europa siga trabajando en su defensa, "en nuestra autonomía estratégica" y "en el refuerzo del pilar europeo dentro de la Alianza Atlántica". "Es una necesidad inaplazable" y "la mejor manera de preservar un vínculo trasatlántico basado en el respeto y la lealtad", aseveró en un contexto en el que la relación entre Europa y Estados Unidos se haya en un momento crítico de desencuentro. "Sin ese vínculo estaremos abocados a un mundo más incierto, más inestable y más peligroso".

En este punto, Felipe VI llamó a "que nadie subestime la capacidad de los europeos de responder a sus desafíos".

ADAMUZ

La intervención del Rey estuvo marcada por el trágico accidente ferroviario que hasta el momento ha dejado un balance de 43 personas fallecidas y más de un centenar de heridos, al que ayer miércoles se sumó el siniestro en red de cercanías catalana en el que también falleció una persona. El Rey recordó a las víctimas y agradeció las muestras de afecto recibidas "de tantas autoridades, instituciones y ciudadanos anónimos de tantos lugares, especialmente de los países de la Unión, a raíz del terrible accidente ferroviario".

Por su parte, la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, expresó al inicio del Pleno en Estrasburgo la "tristeza" por lo ocurrido y la admiración por el "coraje y profesionalidad" mostrada por los servicios de emergencia y ciudadanos que asistieron a las víctimas en los primeros momentos. Tras lo que se guardó un minuto de silencio.

Metsola también hizo referencia en sus palabras al mensaje de Navidad de Felipe VI, en el que el Rey insistió en señalar que la democracia solo puede avanzar si se alimenta.

En la sesión de conmemoración del 40 aniversario de la adhesión de España y Portugal a la Unión Europea también se pudo ver un vídeo en el que ciudadanos españoles y portugueses trasladaban su orgullo por pertenecer a la UE. La bailarina española Marta contó cómo en la España de hace 40 años ser bailarina "estaba muy mal visto".

Un mensaje que entroncó con las palabras del Rey: "Mi país, España, ha cambiado y ha crecido". Europa es "un proyecto de convivencia que nos ha hecho, a todos, más libres, más prósperos, e incluso más fuertes. Es esa la grandeza de la Unión".

(SERVIMEDIA)
21 Ene 2026
MAG/pai