Elecciones Aragón

Salazar se desvincula de la campaña de Alegría y circunscribe su comida al "ámbito familiar"

- Asegura que el PSOE no es su cliente: "No trabajo para ellos, ni voluntaria ni profesionalmente"

MADRID
SERVIMEDIA

Francisco Salazar, ex alto cargo de La Moncloa con el presidente Pedro Sánchez, aseguró este jueves que no ha participado de ningún modo en la campaña de la candidata del PSOE en las elecciones autonómica de Aragón, Pilar Alegría, y señaló que su famosa comida con la exministra se circunscribió al “ámbito familiar” a pesar de las denuncias de acoso sexual contra él.

Así lo afirmó en su comparecencia ante la comisión de investigación sobre el ‘caso Koldo’ del Senado, donde pidió amparo en varias ocasiones –la mayoría sin éxito –al presidente de la misma, Eloy Suárez Lamata, al entender que las preguntas formuladas por la senadora de UPN, María Caballero, estaban fuera del objeto de su citación.

Salazar, además, negó guardar ningún tipo de relación laboral con el PSOE tras su dimisión en julio, cuando se conoció la interposición de distintas denuncias de acoso sexual contra él.

Con las elecciones de Aragón en el horizonte, Caballero intentó saber cuál es o ha sido el papel en la preparación de la campaña y, en paralelo, indagar en la comida que tuvo con la exportavoz del Gobierno, que accedió a sentarse con con él aún sabiendo de las denuncias.

Salazar no aclaró si la comida se celebró a iniciativa suya o de Alegría, pero sí remarcó que solo hablaron sobre “la familia” y su “futuro profesional” en Latinoamericana. “Si lo que quiere es saber si hablamos de cuestiones de actualidad política, o si hablamos de Aragón o de la campaña: no”, dijo Salazar, quien enfatizó que no ha participado “en ninguna actividad política” del partido, “ni campaña ni no campaña”, desde que renunció “hace 8 meses”.

Preguntado por si le sorprendió que a los pocos días Alegría dijera en rueda de prensa que sus presuntas actitudes fueron “vomitivas”, Salazar se limitó a responder que no ha tenido “oportunidad” de hablar con ella desde entonces y que no recuerda que se lo transmitiera así durante su encuentro. “Lo único que recuerdo es que se enteró de cómo estaba mi familia, mis hijos, mi madre y mi mujer”, apostilló.

Salazar defendió que la actitud de Alegría con él fue “humana”. Y pidió entonces amparo al presidente de la comisión, que, sin embargo, le avisó que iba a tener “cierta magnanimidad con todos los grupos parlamentarios” a diferencia de lo sucedido esta semana en la comparecencia del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ante la comisión de la dana del Congreso.

RELACIÓN AL PSOE

Tras este impase, Salazar aclaró a preguntas del UPN que el PSOE “no” es su cliente. “No trabajo para ellos, ni voluntaria ni profesionalmente”, respondió. “En ninguna campaña, ni en la campaña de Aragón, ni en ninguna otra, ni directa ni indirecta, desde que renuncié a mi responsabilidad orgánica, creo que más o menos hace 8 meses”.

No desmintió, sin embargo, la posibilidad de que el PSOE hubiera contactado con embajadas en el extranjero para contratar su consultora. En este sentido, Salazar defendió que no necesita que “nadie” le presente a ningún embajador porque tiene “los contactos” para desarrollar su actividad laboral sin ayuda de terceros, pero que, si desde Ferraz se han hecho gestiones, ha sido sin su conocimiento.

(SERVIMEDIA)
05 Feb 2026
PTR/NBC/pai