Ceuta
Sánchez dice que no hay "pruebas sólidas de que Marruecos planificara o ejecutara" la avalancha de migrantes en Ceuta
- Asegura que actuará "con total contundencia" si se confirma la implicación
- Destaca la "estrecha colaboración" de Rabat para recuperar la normalidad en la frontera, aunque reconoce momentos de "inacción" de sus agentes
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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aseguró este jueves que "nadie ha aportado pruebas sólidas" que determinen que Marruecos "planificó o ejecutó" la entrada masiva de decenas de miles de migrantes a Ceuta el pasado mes de julio, avisando de que el Ejecutivo actuará "con total contundencia" si se llegase a confirmar.
Así se pronunció en su primera intervención en el Congreso de los Diputados para dar cuenta de la gestión del Gobierno en esta crisis. Y lo hizo un día después de que se conociera el informe del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (Cenif) de la Policía Nacional, que pese a no establecer una autoría intelectual del asalto a la frontera, sí que detalla la implicación de las Fuerzas de Seguridad Marroquíes, quienes habrían guiado a los migrantes hacia la ciudad autónoma.
Así, en línea con lo que viene manteniendo el Gobierno desde el primer momento, Sánchez insistió en que, a día de hoy, "nadie ha aportado pruebas al Gobierno que permitan concluir que esta entrada masiva fuera diseñada o ejecutada por las autoridades marroquíes", poniendo, eso sí, en cuestión, si "hubo "inacción o incapacidad" de sus agentes en determinados momentos, como sugiere el informe, algo que, insistió, deberá "aclararse".
De este modo, mandando un mensaje de "tranquilidad a los ciudadanos", volvió a hacer hincapié en que podía "garantizar" que ni "el servicio diplomático, ni la Comisión Europea, ni ningún organismo internacional han entregado al Gobierno de España evidencias sólidas de que Marruecos planificara o ejecutara el episodio".
Eso sí, dejó claro que seguirán investigando y recopilando información. De ahí que avisara de que si esas "pruebas sólidas" existiesen, actuarán en consecuencia, "con total contundencia como exige la situación". "Este Gobierno no tiene miedo a enfrentarse a otros poderes extranjeros", enfatizó entre aplausos.
De este modo, criticaba a quienes desde el primer momento han señalado a Marruecos, como el PP o sus socios de Sumar, incluso al expresidente José María Aznar, quien durante su reciente visita a Ceuta recordó la crisis de Perejil para mostrar firmeza frente a Rabat.
Porque, según detalló, esta crisis tuvo su origen en muchas causas y en ella "participaron varios varios actores y factores que se retroalimentaron entre sí", apuntando que quizás no fue "de forma coordinada" y que ya se analizará "si de forma planificada", pero que "fue imprevisible para todos, incluso también para ellos", en referencia al país vecino.
SENTENCIA DEL SUPREMO
Entre estas apuntó un primer "detonante": la sentencia del Tribunal Supremo de principios de julio que consideraba que, ante las entradas a nado, no se podían llevar a cabo devoluciones en caliente, algo que fue "tergiversado progresivamente en redes sociales" hasta convertirse en dos bulos: "Que la frontera estaba abierta" y que "quien entrara a nado no podría ser devuelto".
Según añadió, ningún análisis ha podido determinar si detrás de los perfiles de redes sociales había algunos "asociados a movimientos de protesta social marroquíes o a los estados de Marruecos, de Rusia o Israel". "Esto es descartado por nuestros servicios de inteligencia", sentenció. Eso sí, señaló que "parece evidente que hubo mafias y comerciantes que aprovecharon y alimentaron la situación para vender material y servicios de asistencia al cruce".
Al mismo tiempo, aseguró que el día 30 se multiplicaron las campañas de desinformación, confirmando aquí que el Servicio Europeo de Acción Exterior ha documentado la participación de "cuentas y publicaciones vinculadas a ecosistemas informativos ruso y proisraelíes", a las que también se sumaron "algunos referentes de la ultraderecha internacional y de la ultraderecha española".
Por ello, añadió que, a día de hoy, "es imposible decir si algún de estos catalizadores habría provocado por sí solo esta crisis", sumando a estas causas la situación estratégica de Ceuta y Melilla como ciudades que "separan a España y Europa de África" y que la "falta de oportunidades al otro lado no para de aumentar", llevando a muchas personas a emigrar. Eso sí, quiso dejar claro que estos dos enclaves serán españolas "hasta el final de lo tiempos".
COLABORACIÓN DE MARRUECOS
Antes de rechazar la autoría de Marruecos, Sánchez comenzó destacando la "estrecha colaboración de las autoridades marroquíes" para, "horas después" de la entrada masiva, recuperar la normalidad en la frontera y devolver a más del 90% de las personas que accedieron de forma irregular. Sin ese apoyo, remarcó, hubiese sido "imposible" lograrlo.
Para llegar a esta conclusión, detalló algunos datos de llegadas a nado a la ciudad en julio, recordando que entre el día 10 y el 25 accedieron de media 37 personas, mientras que el 29, la víspera de la avalancha, fueron 194. Reconoció un repunte significativo", pero no "inédito ni excepcional".
A partir de ahí, destacó que el 30 de julio por la mañana empezaron a acceder muchos jóvenes y que lo consiguieron cuatro de cada cinco. De ahí que subrayase que las Fuerzas y Cueros de Seguridad del Estado españolas tuvieron que tomar la decisión de "dejar pasar momentáneamente a la gente" en lugar de "intentar contenerla la fuerza en el y en el mar". Una "decisión operativa" esta que aplaudió, señalando que los agentes decidieron "defender la vida humana".
El flujo, continuó, se mantuvo hasta la noche, cuando habrían llegado más de 70.000 personas. En ese momento, explicó que la "prioridad era "reforzar las fronteras" y "retornar con rapidez a quienes no tenían de derecho a permanecer" en España, algo que, hizo hincapié, "hubiera sido imposible" sin la "coordinación estrecha con las autoridades marroquíes", que permitió que, en menos de 24 horas, habían regresado 50.000 personas. Y 72 horas después, "alrededor de 63.000, más del 90%".
Sin embargo, sí que quiso diferenciar varios momentos de la actuación de los agentes marroquíes en la crisis. El primero, antes del día 30, "en el que los operativos de Marruecos funcionaron con normalidad y no se reportaron incidentes". Un segundo, durante "diez horas centrales del día 30, en el que "la Gendarmería marroquí permitió el cruce de la frontera". Y un tercero, durante los días y semanas posteriores, en los que los agentes de Marruecos controlaron la situación "de forma eficaz", zanjó, recordando que realizaron "cientos de detenciones" en días en los que se esperaban nuevos asaltos, como el 12 o el 15 de agosto, y "facilitaron de forma decisiva los retornos".
(SERVIMEDIA)
03 Sep 2026
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