Narcotráfico

Seguridad Nacional alerta de una “mayor agresividad” de los narcos hacia los agentes y un aumento del “uso de armas de guerra”

MADRID
SERVIMEDIA

El Departamento de Seguridad Nacional (DSN) advierte en su último informe correspondiente a 2025, publicado este miércoles, que los narcotraficantes muestran una “mayor agresividad” hacia la Policía y la Guardia Civil, además de contar con una “mayor capacidad ofensiva”, en referencia al “uso de armas de guerra” en sus enfrentamientos con los agentes.

Así lo pone de manifiesto este documento de 302 páginas, que dedica varios apartados al narcotráfico, una actividad que, pone de relieve, “en España representa una de las mayores amenazas provenientes del entorno del crimen organizado y de la delincuencia grave”. Porque, incide, la "situación geoestratégica de España", los "lazos y vínculos con América Latina", junto al hecho de ser "país de tránsito hacia el resto de Europa", la sitúan como "punto estratégico clave para el narcotráfico mundial".

Publicado apenas cinco días después de la muerte de dos guardias civiles cuando perseguían a una narcolancha, este documento hace especial hincapié en que estos grupos dedicados al tráfico de drogas son cada vez más violentos y no dudan en atacar a los agentes “cuando perciben riesgo de interceptación o pérdida de la droga”. Y apunta al respecto que “no dudan en embestir vehículos terrestres y embarcaciones” de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad cuando tratan de detenerles.

Por un lado, Seguridad Nacional señala que el número de incidentes violentos registrados contra policías y guardias civiles en 2025 “no ha sido especialmente elevado” en comparación con años anteriores. Pero, acto seguido, advierte de que “se está detectando una mayor capacidad ofensiva (uso de armas de guerra)” por parte de estos delincuentes.

Además, también destaca que en las operaciones de incautación de droga que llega escondida en buques o en contenedores a diferentes puertos, también "se ha constatado la presencia de armas de guerra u otro material bélico".

Asimismo, habla de que "se observan nuevos modus operandi" en lo que se refiere al tráfico ilícito de armas de fuego, en donde incluye "el uso de armas de caza (rifles y escopetas) con estética táctica o de armas de guerra por parte de organizaciones criminales dedicadas al tráfico de drogas". Un armamento que, detalla el documento, obtienen a través de "personas interpuestas que poseen licencias de armas en vigor".

De hecho, pone de relieve que, en términos generales, “gran parte de los episodios de violencia” ocurridos en España están “directamente vinculados al narcotráfico”, los cuales se manifiestan a través de “enfrentamientos armados, ajustes de cuentas, secuestros, amenazas o ataques a las fuerzas de seguridad, con afectación directa, en algunos casos, a la ciudadanía”.

DESPLAZAMIENTO HACIA EL OESTE

Al mismo tiempo, el informe detalla que “la presión ejercida” contra el narcotráfico en el Golfo de Cádiz y la desembocadura del Guadalquivir ha provocado que estas redes criminales hayan desplazado su “zona de influencia”, sobre todo al oeste, “a la provincia de Huelva, río Guadiana y zona del Algarve (Portugal)". Fue en las costas onubenses donde se produjo el choque de las embarcaciones de la Guardia Civil que provocó la muerte de los dos agentes durante una persecución.

Este cambio de escenarios hacia el oeste también ocurre con las “zonas de alijo”, detectándose también desplazamientos al este, al litoral que comprende desde las costas de Murcia a las de Gerona, incluso en las islas Baleares.

NARCOLANCHAS

En este sentido, el hecho de que las narcolanchas estén prohibidas en España también ha obligado a los narcos a derivar su fabricación a zonas del norte de Portugal.

Asimismo, en relación a estas embarcaciones, generalmente vinculadas al transporte de hachís, Seguridad Nacional ha observado que en 2025 se ha producido un “significativo uso” de las mismas para transportar cocaína al continente europeo, la cual recogen en barcos en alta mar para trasladarla a las costas.

Al mismo tiempo, esa presión policial, que el Gobierno achaca al Plan Especial de Seguridad para el Campo de Gibraltar que arrancó en 2018, también se ha traducido en una modificación de la “operativa” de los grupos criminales dedicados al narcotráfico. En este caso, en el ámbito logístico. Y es que, señala, para evitar que las narcolanchas sean intervenidas en tierra, las mantienen en alta mar, lo que ha supuesto un “incremento de las actividades dirigidas al abastecimiento de combustible” (el petaqueo). En concreto, habla de un “incremento exponencial” de estos apoyos.

Todo esto, según Seguridad Nacional, exige una “respuesta integral” basada en “inteligencia, patrullas combinadas y cooperación con la Vigilancia Aduanera, la Armada y cuerpos policiales internacionales”.

(SERVIMEDIA)
13 Mayo 2026
FCM/MGN/clc