Medio ambiente

SEO/BirdLife alerta de la huella invisible de los centros de datos y reclama una planificación ambiental

MADRID
SERVIMEDIA

La Sociedad Española de Ornitólogos/BirdLife (SEO/BirdLife), alertó este miércoles del impacto medioambiental que tienen los centros de datos de gran capacidad y pidió una planificación ambiental ante la proliferación de estas infraestructuras.

Según informó la organización en un comunicado, durante el último mes se sometieron a consultas ambientales a dos proyectos de centro de datos de gran capacidad en Castilla-La Mancha, lo que muestra "la necesidad de incorporar la variable ambiental desde las primeras fases de planificación de este tipo de infraestructuras”.

SEO/BirdLife afirmó que las dimensiones de los proyectos permiten hacerse una idea de la magnitud que pueden alcanzar estas instalaciones. Cada uno prevé la construcción de dos edificios que suman alrededor de 300.000 metros cuadrados, una potencia tecnológica de 300 MW y un funcionamiento continuo, las veinticuatro horas del día durante todo el año.

Ese consumo energético “exige disponer de un suministro eléctrico permanente”. En los dos proyectos analizados, la solución propuesta es instalar una planta propia de generación mediante ocho turbinas de gas natural, con una potencia cercana a los 500 MW. Otros centros de datos se abastecen directamente de la red eléctrica, y si la planificación no se hace “adecuadamente” puede generar afecciones sobre la biodiversidad.

A ello se añade el consumo de agua necesario para refrigerar los equipos. Aunque cada vez existen tecnologías más eficientes, “resulta imprescindible conocer cuál será la demanda real de agua de estas instalaciones, de dónde procederá el recurso y si su utilización es compatible con la disponibilidad existente, especialmente en un escenario de sequías cada vez más frecuentes y de mayor presión sobre los recursos hídricos”.

La técnica del Área de Gobernanza de SEO/BirdLife, Begoña Valero, señaló que no se puede "asumir que cualquier territorio pueda albergar un número ilimitado de centros de datos porque exista demanda digital. Detrás de la nube hay suelo, agua y energía, y esos recursos tienen límites. Antes de decidir dónde se ubican estas infraestructuras, hay que preguntarse qué capacidad tiene cada territorio para soportarlas sin poner en riesgo su biodiversidad”.

(SERVIMEDIA)
05 Ago 2026
MBM/clc