Salud
La SES asegura que el insomnio crónico duplica el riesgo de desarrollar una depresión mayor
- Hasta el 90% de los pacientes con depresión tienen problemas de sueño
El texto se ha copiado correctamente en el portapapeles
La Sociedad Española de Sueño (SES) alertó este lunes de que "el insomnio crónico multiplica por dos las posibilidades de que una persona sufra una depresión mayor", ya que la falta de sueño afecta la regulación de la amígdala, la parte emocional del cerebro, lo que incrementa la reactividad ante estímulos negativos y reduce la capacidad de procesar el estrés.
Según informó la SES, el 14% de la población adulta española, alrededor de 5,4 millones de personas, sufre insomnio crónico, una cifra resulta especialmente preocupante si se analiza el impacto del insomnio sobre la salud física y mental de la población. La entidad presentó estos datos en el marco de su congreso de 2023 y cuando mañana se celebra el del Día Mundial de la Depresión.
Por su parte, la psicóloga María José Aróstegui, que es miembro del grupo de trabajo de Insomnio de la SES, señaló que "depresión y sueño mantienen una de las relaciones más sólidas en psicopatología". Se estima que "hasta el 90% de los pacientes con depresión reportan alteraciones en su sueño", desde dificultad para conciliar el sueño o despertares precoces hasta hipersomnia, apuntó.
Subrayó adems que la evidencia científica actual no ve al insomnio solo como un síntoma, sino como "un factor de riesgo causal" de la depresión, de forma que existe una relación bidireccional. Estudios longitudinales indican que las personas con insomnio crónico tienen un riesgo dos veces mayor de desarrollar depresión mayor en comparación con quienes duermen bien.
DESREGULACIÓN NEUROBIOLÓGICA
De otro lado, Aróstegui explicó que esta estrecha relación tiene "una explicación neurobiológica", ya que ambos trastornos comparten las mismas rutas en el cerebro. La desregulación de la serotonina, la dopamina y la noradrenalina afecta tanto al estado de ánimo como a los ciclos de sueño y vigilia. El sistema de respuesta al estrés suele estar hiperactivo en ambos trastornos.
Este estado mantiene al cuerpo en una situación de alerta que impide el sueño y agota los recursos emocionales. La portavoz de la organización destacó que socialmente cada vez permea más la idea de que el sueño no es un estado pasivo, sino un proceso activo de limpieza cerebral y regulación emocional.
En su opinión, "aún falta que se entienda que cuidar el sueño es, literalmente, medicina preventiva en salud mental". Estos estudios han mostrado resultados concluyentes sobre la importancia del tratamiento específico del insomnio.
Además, indicó que en pacientes con depresión, cuando se trata el insomnio de forma específica con Terapia Cognitivoconductual para Insomnio, las tasas de remisión de la depresión se duplican. Esta mejora se produce en comparación con aquellas personas que solo reciben tratamiento para el estado de ánimo.
TRATAMIENTO ESPECÍFICO DEL INSOMNIO
De otro lado, la doctora Aróstegui admitió que al mejorar el cuadro depresivo con psicoterapia o fármacos, el sueño suele mejorar. Sin embargo, matizó que la evidencia científica advierte que el insomnio a menudo actúa como un síntoma residual. Esta relación no se da con tanta fiabilidad a la inversa.
Además, advirtió que si la depresión mejora, pero el insomnio persiste como síntoma residual, "el riesgo de recaída es altísimo". Por tanto, mejorar la depresión ayuda al sueño, pero "tratar el sueño resulta vital para lograr la remisión de la depresión". Esta conclusión demuestra el potencial del tratamiento del insomnio en el abordaje de la depresión.
(SERVIMEDIA)
12 Ene 2026
AOA/gja


