Salud pública
Sociedades científicas rechazan vincular migración y riesgo sanitario en Ceuta
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Organizaciones científicas y comunitarias reclamaron este martes rigor frente a los mensajes que presentan a las personas migrantes llegadas a Ceuta como una amenaza sanitaria y rechazaron que se relacione de forma indiscriminada la migración con enfermedades transmisibles.
Las entidades alertaron de que este tipo de discursos carecen de fundamento científico, favorecen la desinformación y perjudican la salud pública al alimentar el estigma y dificultar el acceso a la asistencia sanitaria.
En un comunicado conjunto, los firmantes defendieron que la llegada de un elevado número de personas en un corto periodo de tiempo puede generar necesidades asistenciales, sociales y de salud pública que requieren planificación, coordinación y recursos suficientes, pero subrayaron que esa realidad no justifica mensajes que utilicen la enfermedad para generar miedo hacia la población migrante. "Migrar no es una enfermedad ni convierte a una persona en un riesgo para quienes la rodean", remarcaron.
El texto está impulsado por la Sociedad Española Interdisciplinaria del Sida (Seisida) y la Coordinadora Estatal de VIH y sida (Cesida), y cuenta con el respaldo de la Sociedad Española de Medicina Tropical y Salud Internacional (Semtsi), el Grupo de Estudio de Patologías Importadas (Gepi) y el Grupo de Estudio de Sida (GeSida), estos dos últimos integrados en la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (Seimc).
Las organizaciones recordaron que las personas migrantes pueden presentar necesidades sanitarias específicas relacionadas con enfermedades presentes en sus países de origen, las condiciones del viaje o las circunstancias en las que viven tras su llegada. Sin embargo, insistieron en que identificar y atender esas necesidades protege tanto su salud como la del conjunto de la población, por lo que reclamaron garantizar, cuando sea necesario, la evaluación sanitaria, la vacunación, el diagnóstico precoz, los tratamientos y las medidas de prevención correspondientes.
CIENCIA EN LUGAR DE PREJUICIOS
Asimismo, recalcaron que estas actuaciones deben basarse en criterios científicos y de salud pública, no en prejuicios, nacionalidades o situaciones administrativas. En este sentido, señalaron que detectar una infección en una persona migrante no demuestra por sí mismo que exista transmisión a la población local.
Las entidades también advirtieron de que factores como el hacinamiento, la falta de saneamiento o las condiciones precarias de alojamiento pueden aumentar el riesgo de determinadas infecciones, mientras que la discriminación y las barreras de acceso al sistema sanitario dificultan la prevención, retrasan los diagnósticos e interrumpen tratamientos. "El estigma no protege la salud pública, sino que la perjudica", afirmaron.
"Mejorar las condiciones de acogida, garantizar el acceso a la asistencia sanitaria y establecer las medidas de prevención necesarias no son solo obligaciones humanitarias, son también medidas eficaces de salud pública que benefician al conjunto de la sociedad", reza el comunicado.
"Esto no significa negar la existencia de enfermedades transmisibles ni renunciar a las actuaciones de salud pública. Todo lo contrario. Las personas migrantes pueden tener necesidades sanitarias específicas relacionadas con las enfermedades presentes en sus países de origen, con las condiciones del viaje o con las circunstancias en las que viven tras su llegada. Identificar y atender esas necesidades protege su salud y también la del conjunto de la población", añadió.
LLAMAMIENTO A LA RESPONSABILIDAD
Los firmantes dirigieron además un llamamiento a responsables públicos, medios de comunicación, profesionales sanitarios y ciudadanía para que la información sobre enfermedades transmisibles proceda de fuentes científicas fiables y se comunique con rigor. También pidieron evitar la difusión de afirmaciones infundadas y contribuir a frenar mensajes que conviertan a colectivos vulnerables en culpables o amenazas para la sociedad.
Por otra parte, el comunicado dedica un apartado específico al VIH, ante los intentos de asociar esta infección con la inmigración africana. Las organizaciones denunciaron que esa vinculación transmite una imagen distorsionada de la realidad epidemiológica y refuerza simultáneamente el estigma hacia las personas con VIH y hacia las personas migrantes.
Recordaron además que el VIH se transmite por vías conocidas y prevenibles, pero no por la convivencia cotidiana, compartir alimentos o utilizar los mismos espacios públicos. Igualmente, destacaron que las personas con VIH que siguen tratamiento antirretroviral y mantienen una carga viral indetectable no transmiten el virus. "No podemos permitir que el VIH ni otras enfermedades vuelvan a convertirse en sinónimo de miedo, amenaza o exclusión", concluyeron las organizaciones.
(SERVIMEDIA)
22 Sep 2026
EDU/gja


