Día sin Tabaco
Sociedades médicas alertan de los riesgos de usar vapeadores y cigarrillos electrónicos
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La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) alertó de la creciente evidencia científica sobre los riesgos de usar vapeadores y cigarrillos electrónicos que contienen sustancias como el formaldehído, nitrosaminas y metales pesados que pueden provocar daños en el ADN, estrés oxidativo y cambios epigenéticos, además de incrementar el desarrollo de cáncer.
Con motivo de la celebración, este domingo, del Día Mundial sin Tabaco, la SEOM insistió en el papel del tabaco como principal factor de riesgo evitable frente al cáncer, y en el potencial impacto beneficioso que podría tener su abandono.
Se estima que el tabaco es responsable de un 30% de los cánceres y se asocia con, al menos, 17 tipos diferentes de cáncer, entre ellos pulmón, cabeza y cuello, vejiga y esófago. Además, SEOM alertó sobre los riesgos asociados con nuevas formas de consumo de tabaco, como vapeadores y cigarrillos electrónicos, y su amplio uso entre los jóvenes.
En este sentido, el presidente de SEOM, el doctor Javier de Castro, subrayó que “el tabaco es con diferencia el factor de riesgo responsable de un mayor número de cánceres, siéndolo en más del 90% de los casos de cáncer de pulmón, y desempeñando además un papel causal fundamental en otros muchos tumores como los de cabeza y cuello, vejiga, riñón, esófago, páncreas, estómago y colon y recto”.
Además, hizo hincapié en que “a pesar de la amplia evidencia sobre el papel del tabaco como factor de riesgo para el cáncer, todavía en torno al 20% de la población española fuma a diario según datos recogidos en el Plan Integral de Prevención y Control del Tabaquismo 2024-2027”.
DEJAR DE FUMAR
Por todo ello, el experto señaló que “siempre es un buen momento para dejar de fumar, e incluso tras un diagnóstico de cáncer, abandonar el tabaco puede reducir la mortalidad de los pacientes oncológicos hasta un 30% y mejorar la respuesta a los tratamientos”.
Igualmente, desde SEOM se alertó sobre los riesgos asociados con nuevas formas de tabaquismo y sobre la falsa percepción de inocuidad existente entre la población, especialmente entre los más jóvenes. Según datos de la encuesta Estudes, prácticamente la mitad de los jóvenes de 14 a 18 años probó alguna vez los cigarrillos electrónicos. Muchos de estos dispositivos contienen nicotina, asociada con un fuerte potencial adictivo y riesgos asociados con el desarrollo.
Existe una evidencia científica creciente acerca de los potenciales riesgos asociados con las nuevas formas de tabaquismo, como vapeadores o cigarrillos electrónicos. Múltiples sustancias presentes en los cigarrillos electrónicos, como el formaldehído, nitrosaminas y metales pesados, pueden causar daños en el ADN, estrés oxidativo, cambios epigenéticos e inflamación, asociándose con un mayor riesgo de desarrollar un cáncer.
DAÑO PULMONAR Y CARDIOVASCULAR
Igualmente, señalaron desde SEOM, estas nuevas formas de tabaco suponen, en muchos casos, una vía de entrada al tabaquismo y, además de su probable asociación con el riesgo de cáncer, se relacionan con daños a distintos niveles, especialmente pulmonar y cardiovascular.
Debido al incremento del hábito tabáquico en mujeres desde la década de 1970, la incidencia y mortalidad de cánceres relacionados con el tabaco aumentaron de forma progresiva en este grupo de población.
De hecho, desde el año 2019 el cáncer de pulmón se consolidó como el tercer cáncer con mayor incidencia en mujeres. Y, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2024 el cáncer de pulmón superó por primera vez al de mama como tumor responsable de una mayor mortalidad.
Por lo tanto, remarcaron desde SEOM, el consumo de tabaco constituye un problema de salud pública de primer orden siendo la primera causa evitable de enfermedad, invalidez y muerte prematura en el mundo.
De acuerdo con los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 1,1 billones de personas consumen tabaco y más de ocho millones de personas fallecen en el mundo por el tabaco cada año, tanto como consecuencia directa (más de 7 millones) como indirecta por exposición al humo ajeno en los no fumadores (1,2 millones).
(SERVIMEDIA)
31 Mayo 2026
ABG/gja


