Salud

Los trabajadores nocturnos tienen un 70% más riesgo de pensión por discapacidad

- Y 1,7 veces más probabilidades de jubilarse anticipadamente, según un estudio

MADRID
SERVIMEDIA

Las personas que trabajan de noche pueden tener dificultades para seguir trabajando hasta la edad oficial de jubilación, pues el cronotipo vespertino se asocia con un 70% más riesgo de necesitar una pensión por discapacidad.

Así se desprende de una nueva investigación realizada por siete investigadores de Finlandia y publicada este miércoles en la revista ‘Occupational & Environmental Medicine’.

El estudio apunta que las personas con cronotipo vespertino tienen un riesgo 1,7 veces mayor de tener que jubilarse anticipadamente y solicitar una pensión por discapacidad en comparación con las personas con cronotipo matutino.

El cronotipo es el ciclo natural del cuerpo para dormir y despertar. Según el momento en que se producen las funciones corporales y el estado de alerta, las personas se pueden dividir en tres grupos principales: matutinos, intermedios y vespertinos.

Estudios previos han indicado que las personas con personalidad vespertina (tipo E) parecen tener peor salud y experimentar más dificultades en la vida laboral que las personas con personalidad matutina (tipo M).

Sin embargo, la relación entre ser una persona nocturna o madrugadora y recibir una pensión por discapacidad no se ha establecido completamente.

DATOS DESDE 1966

Con el fin de reforzar la base de evidencia, los investigadores analizaron si las personas clasificadas como de tipo E, de entre 40 y 50 años, tenían más probabilidades de recibir una pensión por discapacidad en los próximos 12 años que las personas clasificadas como de tipo M.

Los investigadores analizaron datos de un estudio demográfico en curso que comenzó en 1966 e incluyó al 96% de todas las personas nacidas en dos provincias del norte de Finlandia.

En 2012, cuando los participantes tenían 46 años, se les formuló una serie de preguntas para determinar su cronotipo. Estas incluían la facilidad con la que se despertaban por la mañana, el grado de cansancio durante la primera media hora, la hora preferida para trabajar y si se consideraban personas matutinas o vespertinas.

La muestra inicial incluyó a 5.679 personas (2.597 hombres y 3.082 mujeres). Los investigadores clasificaron a 253 hombres (9,7%) y 381 mujeres (12,4%) como de tipo E, y a 1182 hombres (46%) y 1355 mujeres (44%) como de tipo M. El resto se clasificó como de tipo intermedio.

Posteriormente, los investigadores vincularon esta información con los datos de los registros nacionales de Finlandia, que proporcionan información sobre trabajo y pensiones. Durante los 12 años de seguimiento, 135 hombres (5,2%) y 249 mujeres (8,1%) recibieron su primera pensión por discapacidad.

PEOR SALUD

Tanto para hombres como para mujeres, estar clasificado como tipo E a los 46 años se asoció con una probabilidad 1,7 veces mayor de obtener una pensión por discapacidad en los siguientes 12 años en comparación con ser tipo M.

Esta asociación se mantuvo incluso después de que los investigadores ajustaran los resultados en función de factores socioeconómicos como el nivel educativo y el tipo de ocupación.

Los investigadores creen que el peor estado de salud de las personas con cronotipo vespertino en comparación con las de cronotipo matutino es el principal factor que contribuye al aumento de la incidencia de pensiones por discapacidad en este grupo.

(SERVIMEDIA)
30 Sep 2026
MGR/gja