Entomofagia
Una investigadora del CSIC propone incluir los insectos comestibles en las dietas
El texto se ha copiado correctamente en el portapapeles
La investigadora en el Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición (Ictan-CSIC), Ligia Esperanza Díaz, aseguró que "deberíamos reconsiderar el papel de los insectos comestibles en nuestras dietas" y añadió que "se espera que la producción de insectos comestibles se consolide como un componente clave de los sistemas alimentarios del futuro".
Esta especialista coordinó un nuevo titulo de la colección Divulgación (CSIC-Catarata), 'Los insectos comestibles en el mundo', que detalla en la pluma de una treintena de expertos en entomología, nutrición y entomofagia, el valor nutricional de los insectos y su potencial en un contexto de cambio climático y aumento de la población. "Los insectos pueden aportar proteínas de alta calidad, grasas saludables, vitaminas y minerales y deberíamos reconsiderar seriamente su potencial en el futuro de nuestras dietas, especialmente ante los desafíos ambientales y alimentarios que enfrentamos como especie", explicó Ligia E. Díaz.
En 2013, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) publicó un informe que destacaba el potencial de los insectos comestibles para la seguridad alimentaria y la protección del ambiente. Y desde entonces ha aumentado de manera exponencial la investigación sobre su cría, que es uno de los principales retos, comunicó el Csic. "Una comprensión detallada de todas las etapas de producción primaria junto con la aplicación rigurosa de prácticas de higiene y bioseguridad, resulta esencial para garantizar alimentos seguros y de alta calidad. Esto allanará el camino hacia una adopción más amplia de la entomofagia", señaló la coordinadora del libro. "Se espera que la producción de insectos comestibles se consolide como un componente clave de los sistemas alimentarios del futuro", añadió.
PROTEÍNAS DE CALIDAD
"Más que una moda, como harían pensar productos como las barras enriquecidas con proteína de grillo o las croquetas elaboradas con larvas deshidratadas, la entomofagia se trata de una costumbre arraigada para millones de personas de Asia, África y América que combina tradición, nutrición y sostenibilidad. De hecho, la evidencia científica ya indica que comer insectos fue una práctica común y bastante extendida entre distintos grupos de humanos a lo largo de diversas épocas y lugares", según este centro dependiente del Ministerio de Ciencia.
El CSIC detalló que los insectos comestibles son fuente de fibras, vitaminas (del grupo B, así como A, D y E) y minerales, como el calcio, el potasio o el magnesio. Pero sobre todo "son una fuente de proteínas". Mientras que para la alimentación humana se aprovecha en torno al 50% de la masa corporal de carnes como el pollo, el cerdo o la carne de vacuno, de cualquier insecto se aprovecha el 80%, añadió este centro.
Los insectos representan el grupo más diverso del reino animal: existen cerca de un millón de especies descritas. Además, tienen gran diversidad de formas, colores, tamaños, funciones y hábitats. Esa variedad abre un abanico de posibilidades en el ámbito de la alimentación porque cada especie posee unas características nutricionales distintas.
SUSTITUTIVOS DEL PLÁSTICO
La industria alimentaria "también los ve como una fuente prometedora de biopolímeros y, por tanto, como una alternativa a los plásticos derivados del petróleo en el envasado de alimentos", explicó el CSIC. "Su interés reside no solo en su origen renovable, sino en la posibilidad de consumirlos junto al alimento y en que son fácilmente biodegradables. Un ejemplo de ello es la quitina, un polisacárido que está presente en el exoesqueleto de los artrópodos. Tras un proceso químico, este material se convierte en biodegradable, no tóxico y con propiedades antimicrobianas y antioxidantes. Todas estas características lo convierten en un candidato ideal para su uso en la fabricación de recubrimientos comestibles en el envasado de alimentos", concluyó el CSIC.
(SERVIMEDIA)
30 Ene 2026
EDU/gja


