Tribunales

Villarejo acusa a Rajoy de "engañar" a la cúpula de Interior para hacerse con información que le afectaba

MADRID
SERVIMEDIA

El comisario jubilado José Manuel Villarejo aseguró este lunes en el juicio por la ‘operación Kitchen’ que el expresidente de Gobierno Mariano Rajoy “engañó” a los responsables del Ministerio del Interior con el objetivo de interceptar “información que le afectara y trincarlo”.

Villarejo respondió sólo a las preguntas del fiscal y de su defensa en el juicio que se lleva a cabo en la Audiencia Nacional (AN). La Fiscalía pide para él 19 años de cárcel como responsable de gestionar al chófer de la familia Bárcenas, Sergio Ríos, al que captó como confidente de la trama a cambio de pagos con cargo a los fondos reservados.

Según la versión que dio ante el tribunal, la llamada ‘operación Kitchen’ era legal y trataba de localizar los fondos ocultos del extesorero popular Luis Bárcenas en el extranjero. Sin embargo, y visto “a balón pasado, tengo la impresión de que tanto el señor exministro (Jorge Fernández Díaz) y el secretario de Estado (Francisco Martínez) como el resto que están aquí imputados fueron engañados por el genio del señor Rajoy, que lo resuelve todo con Cardhu”.

Insistió en su convencimiento de que “Rajoy se aprovechó de esta operación oficial y correcta para localizar bienes en el extranjero para que si había algo que le afectaba a él también trincarlo. Fueron todos engañados”, remachó.

El excomisario aseguró que “jamás” informó de nada “al señor ministro”, mientras que “a mí el señor Rajoy me pedía que le informara a través de terceros”. A quien si reportó “toda la información” que preocupaba al entonces presidente fue a Francisco Martínez.

En un batiburrillo de afirmaciones, Villarejo recurrió a sus clásicos y aseguró que era un elemento incómodo del que se quisieron deshacer, mencionando incluso al Rey emérito. Denunció un complot para “destruirle” porque es “un testigo molesto” y afirmó que se habló de ello en una reunión entre Juan Carlos I, Mariano Rajoy y el exdirector del CNI Félix Sanz Roldán. De hecho, dijo en otro momento, que el máximo responsable de los servicios de inteligencia quería acabar con su vida e intentaron asesinarle en prisión. También llegó a apuntar que el Rey emérito podía haber estado involucrado en negocios de tráfico de armas.

En relación con las grabaciones que se le atribuyen, el excomisario se negó a reconocer ningún audio y arrojó sospechas que pudieran haber sido alterados, al igual que los correos electrónicos que constan en la causa.

El excomisario explicó que en 2013 trabajaba para el CNI sin acceso a su base de datos. Indicó que se le pidió que captara a un colaborador para investigar al extesorero porque se habían hecho intentos que hasta ese momento no habían dado resultados y por su capacidad para captar fuentes.

Indicó que eligió al chófer de Bárcenas porque era un hombre de completa confianza del extesorero del PP. Según su relato, siempre dejó “rastro” de sus actuaciones y no trasladó información alguna hasta que constato que los datos recabados “merecían la pena”. Además, quitó hierro a la labor de Rios, del que dijo que actuaba más como “coaching” de la esposa de Bárcenas que como “espía”, sosteniéndola cuando iba a la cárcel a ver a su marido.

En ese sentido, indicó que Rios ni siquiera tenía que “poner la oreja” porque era la propia Rosalía Iglesias la que le contaba “sus penas”. Sobre los pagos al chófer, Villarejo señaló que en un momento temió que dejara de cobrar de la familia Bárcenas y dejara el trabajo, por lo que propuso pagos periódicos para él.

Según su relato, Bárcenas grababa “todo” a través de un bolígrafo o pluma, incluidos sus encuentros con el expresidente Mariano Rajoy. Además, el excomisario consideraba que podía tener grabaciones de sus operaciones en el extranjero.

(SERVIMEDIA)
01 Jun 2026
SGR/gja