Investigación

Vinculan la fertilidad con células inmunitarias en el cerebro

MADRID
SERVIMEDIA

Científicos del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) han vinculado en modelos animales la fertilidad con células inmunitarias en el cerebro, ya que la señal para que comience la pubertad se inicia en el área cerebral.

Según informó este jueves el centro de investigación, en el hipotálamo es donde las neuronas específicas liberan una hormona que activa la hipófisis, en la base del cráneo, que a su vez lanza otras hormonas que desencadenan la maduración de las gónadas –los ovarios o los testículos–. Este mecanismo, que culmina en un organismo fértil, es el eje hipotálamo-hipófiso-gonadal.

La investigación del CNIO, con modelos animales, descubrió que en este sistema de regulación hormonal participan también dos elementos hasta ahora insospechados: la microglía, que son células defensivas del sistema nervioso, y la proteína RANK, que contribuye a la remodelación de los huesos y es esencial en el funcionamiento de las glándulas mamarias.

El trabajo se publicó hoy en formato online en la revista ‘Science’. Está dirigido por la jefa del Grupo de Transformación y Metástasis del CNIO, Eva González-Suárez, quien descubrió en 2010 el papel clave de RANK en el desarrollo del cáncer de mama. El primer autor es el investigador del mismo grupo y también autor de correspondencia, Alejandro Collado.

El eje hipotálamo-hipófiso-gonadal regula muchos procesos relacionados con la reproducción. Sus principales protagonistas en el hipotálamo son las neuronas liberadoras de hormonas gonadotropinas (GnRH, en su acrónimo inglés), que controlan la aparición de la pubertad, el desarrollo de las gónadas y la fertilidad.

CÉLULAS INMUNITARIAS

“El hecho de encontrar células que no son neuronas, sino células inmunitarias, regulando la fertilidad ya es importante”, destacó González-Suárez. El estudio mostró que la microglía regula la función de las neuronas GnRH mediante la expresión de la proteína RANK.

Cuando el grupo del CNIO suprimió la expresión de la proteína RANK en modelos animales, la función reproductiva se distorsionó tanto en machos como en hembras. En los animales que nacían ya sin RANK, y en aquellos en que la proteína era eliminada antes de la pubertad, se observó una reducción de las hormonas sexuales y pérdida de funcionalidad de las gónadas conocida como hipogonadismo.

De hecho, estos animales no desarrollaron la pubertad. Cuando se eliminó RANK en ejemplares sexualmente maduros, los animales se volvieron infértiles en un mes.

“Estos resultados muestran que RANK podría ser una diana terapéutica para las alteraciones endocrinas y los síndromes que afectan a la fertilidad, y también un gen candidato para el diagnóstico molecular del hipogonadismo hipogonadotrófico congénito”, aseguraron los investigadores.

(SERVIMEDIA)
12 Mar 2026
ABG/clc