Cataluña

Vox se personará como acusación popular en el proceso judicial contra el imán de Ripoll

MADRID RIPOLL
SERVIMEDIA

El secretario general de Vox, Ignacio Garriga, avanzó este jueves que su partido se personará como acusación popular en el proceso judicial contra el imán de la comunidad islámica de Ripoll, después de que la semana pasada este fuera detenido “por agredir sexualmente a una niña de 11 años”.

Así lo indicó Garriga en declaraciones ante los medios desde Ripoll, donde apuntó que este hecho delictivo se produce en una comunidad islámica “en la que ya surgieron los conocidos terroristas de los atentados terribles de Cambrils y de Barcelona en 2017, unos sucesos que ha silenciado no solo el Gobierno de España, sino el Gobierno de Salvador Illa”.

“Los vecinos no tenían constancia de que entre ellos había un delincuente sexual, ni la alcaldesa de esta ciudad sabía que habían detenido a un delincuente sexual y hoy está en libertad condicional”, alertó, avisando de que Vox se va a erigir como “dique de contención frente al islamismo, frente a la barbarie”.

Por ello, informó de que impulsará una ofensiva contra el islamismo, ya que es “una grave amenaza para nuestra seguridad, para la identidad de Cataluña y del conjunto de España y para las mujeres”. Esta ofensiva, explicó, se traducirá en “varios frentes”, uno de ellos son las “movilizaciones en las calles”.

También se traducirá, según Garriga, en iniciativas parlamentarias con las que intentar prohibir el uso del burka y el nicab en los espacios públicos, para rechazar “la imposición que quiere Pedro Sánchez del menú halal en los hospitales y en los colegios de España” y para que “se cierre hasta la última mezquita salafista, no solo de Cataluña sino de toda España”, entre otras propuestas.

“Quien quiera comer un menú halal, quien se quiera poner un burka o un nicab, quien quiera lengua árabe o cultura marroquí y quien quiera ir a una mezquita salafista, que se vaya a Argelia, a Marruecos o a cualquier país islámico”, espetó, agregando que Vox seguirá trabajando para que “Cataluña siga siendo Cataluña” y no se convierta “ni en Argelia ni en Marruecos”.

“Lo que nosotros queremos es que, por ejemplo, este delincuente sexual, el imán de Ripoll, se coja de la manita a los más de 400 delincuentes sexuales que están en las cárceles de Cataluña y todos ellos sean subidos a un avión y sean deportados a sus países de origen”, concluyó Garriga.

(SERVIMEDIA)
19 Feb 2026
BMG/clc