Entrevista

Crisis diplomática

El delegado del Frente Polisario para España acusa a Marruecos de usar a Ghali para presionar sobre el Sáhara Occidental

Madrid
SERVIMEDIA

El delegado del Frente Polisario para España, Abdulah Arabi, considera que Marruecos usó la entrada de miles de sus ciudadanos en Ceuta para lograr que el Gobierno de Pedro Sánchez siguiera los pasos de EEUU en el Sáhara Occidental.

El secretario general del Frente Polisario, Brahim Ghali, permaneció 54 días internado en un hospital de Logroño aquejado de Covid, hasta el martes pasado, cuando “recibió el alta hospitalaria” y de madrugada abandonó España “a bordo de un avión civil desde el aeropuerto de Pamplona”, según informó el Gobierno.

El Ejecutivo español añadió que “las autoridades marroquíes, a través de los cauces diplomáticos”, fueron informadas de su salida rumbo a Argelia, ya que, desde el primer momento, Rabat señaló la presencia de Ghali en España como el motivo para la entrada masiva de migrantes en Ceuta que se inició el 17 de mayo, y en la que cruzaron la frontera de manera irregular más de 8.000 personas.

Durante toda esta crisis, la ministra de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, Arancha González Laya, reiteró el derecho de España a ejercer la acogida humanitaria del líder del Frente Polisario.

El delegado del Frente Polisario para España, Abdulah Arabi, analiza en entrevista con Servimedia el trasfondo de la crisis diplomática desatada por Marruecos, y a la que el gobierno español hizo hincapié en que “nunca quiso alimentar”.

Pregunta: El secretario general del Frente Polisario vino otras veces a España en los últimos tiempos y nunca hubo problemas. ¿Porqué actuó ahora Rabat con tanta agresividad?

Respuesta: Creo que la agresividad con la que ha actuado Marruecos en esta crisis contra España se debe a un nerviosismo por el fracaso de su intento permanente, desde finales del año pasado, de condicionar el posicionamiento de España con respecto al Sáhara Occidental. Pero sobre todo al intentar conseguir que siga los pasos del presidente de EEUU, Donald Trump. Tras no conseguirlo, -y entre medias desatar una crisis diplomática con Alemania en otro intento-, le ha generado un nerviosismo que le ha obligado a actuar de una manera realmente desacertada. Porque no ha calculado las consecuencias.

Marruecos no es un país que suela dar pasos con una idea premeditada, asumiendo sus pros y sus contras, sino que siempre intenta condicionar todo a base del chantaje y la manipulación. Y en este caso ha recurrido a algo tan deleznable como es el uso de vidas humanas, entre ellos menores, para intentar ejercer una presión política para conseguir un objetivo político.

Eso es lo que explica esa manera de actuar por parte de Rabat. A nosotros no nos sorprende, porque es lo que llevamos sufriendo los saharauis desde hace 45 años, pero yo creo que a ojos del mundo ha quedado claro que, puede ser un vecino necesario, pero desde luego no es un país de fiar, ni mucho menos amigo.

P: ¿Marruecos vigila siempre los movimientos de Brahim Ghali?

R: Marruecos tiene por objetivo seguir los pasos de todos los líderes saharauis. Todos formamos parte del Frente Polisario y somos objeto de esa persecución y ese seguimiento, y nuestro presidente no iba a ser una excepción. Pero en este caso, lo que ha intentado es desprestigiar la lucha del pueblo saharaui, y sobre todo la figura de nuestro presidente y Secretario General. Y lo ha intentado mediante un método tan ilógico e irracional como es el de denunciar la comisión de delitos como el genocidio, la tortura, los asesinatos, cuando realmente es Marruecos es el que ha ejercido ese tipo de acciones contra el pueblo saharaui durante los últimos 45 años.

Y ese es el objetivo de todo esto, pero no contaban con que el presidente saharaui iba a actuar para colaborar con la justicia y desmontar toda esta campaña de difamación, orquestada e instrumentalizada por parte de Marruecos y sus seguidores, para aprovechar la presencia del presidente saharaui por cuestiones meramente humanitarias.

Demuestra también el poco precio que otorga Marruecos a algo tan elemental como es el estado de salud de las personas. Se ha ejercido una campaña feroz con un único objetivo de difamación y calumnia, para tratar de desprestigiar la noble y justa lucha del pueblo saharaui, y de sus líderes, en este caso del presidente y Secretario General del Frente Polisario.

P: ¿Existe algún motivo por el que se eligió el hospital de Logroño para el tratamiento médico?

R: Responde a una decisión del Gobierno de España, que seguramente tendrá sus argumentos y razones para haber elegido ese lugar. A nosotros lo que nos interesaba y lo que nos movía era la recuperación de nuestro presidente, que así se ha logrado.

Y creo que España como Gobierno ha tenido una coherencia en su decisión, en cuanto a la política de acogida de los dirigentes de otros países cuyos sistemas sanitarios no permiten dar más asistencia, como era el caso de nuestro presidente. Su seguridad también entraba dentro de esa acogida por razones humanitarias. Y evidentemente es el presidente del pueblo saharaui y Secretario General del Frente Polisario y su seguridad había que garantizarla, porque siempre ha sido, es y será objetivo de Marruecos. Creo que afortunadamente se ha logrado y se ha recuperado, que es lo importante y fundamental para el pueblo saharaui.

P: ¿Qué o quién considera que está detrás de las denuncias contra Ghali?

R: En toda esta campaña de difamación orquestada, por Marruecos utiliza evidentemente algunas asociaciones en las que participan algunos saharauis, que están claramente situados a su lado y a los que ha usado como mecanismos para llevar a cabo estas denuncias. Con el objetivo de buscar un impacto mediático e intentar crear confusión e instrumentalizar la presencia del presidente saharaui.

Y ha convertido (a Brahim Ghali) en una excusa perfecta para llevar a cabo su plan oculto, que es el de presionar y manipular la postura del Gobierno de España para condicionar la necesidad de que siga los pasos de la proclamación de Trump.

Ha utilizado todos los mecanismos a su alcance y al final creo que el resultado final se ha visto. Ha perdido la posibilidad de convertirse en un país con privilegios en sus relaciones con la Unión Europa y con España. Lo que ha hecho ha dejado en evidencia, una vez más, que Marruecos no es un país de fiar, y mucho menos un socio que puede garantizar una buena vecindad y entendimiento con España y con la Unión Europea.

P: ¿Espera el Frente Polisario que la Administración Biden revoque la decisión que tomó Trump?

R: La Administración Biden hasta ahora no se ha pronunciado ni para apoyar la proclamación de Trump ni para revertirla. Creo que lo más importante en este sentido y que se puede destacar, es que los ejercicios militares que se llevan a cabo habitualmente entre Marruecos y Estados Unidos, y con los que Rabat ha intentado crear confusión durante dos semanas, planteando y declarando que van a tener lugar en el territorio del Sáhara Occidental ocupado, se acaba de confirmar que eso no es así.

Solo incluyen los territorios reconocidos internacionalmente como marroquíes, y eso es un claro mensaje, rotundo mensaje, de que la Administración Biden no va a seguir los pasos de la anterior. Por lo tanto, el resumen fundamental es que es una proclamación por parte del presidente Trump, mediante su cuenta de Twitter, y es evidente que no representa la postura de la Administración actual de Estados Unidos.

P: ¿Considera justas las peticiones de dimisión de la ministra de Exteriores?

R: Con respecto a las críticas a la ministra de Asuntos Exteriores, ese es un tema de política interior de España. Hay un Gobierno y hay una oposición, e intentan cada uno buscar los argumentos para cuestionar lo que hace la otra parte. Nosotros no entramos, ni valoramos. tenemos respeto total a los asuntos internos de cada país, y es una norma de la diplomacia y de las relaciones internacionales. Lamentablemente Marruecos no las conoce o por lo menos no las respeta.

Entendemos que hay muchos elementos a los que la oposición puede recurrir para cuestionar al Gobierno, pero desde luego el uso de la presencia del presidente saharaui en España creo que no es motivo para que sea utilizado por ningún partido político contra el Ejecutivo. Es una cuestión que se ha explicado que obedece a razones humanitarias, y en cuanto se ha recuperado ha regresado. Y eso es lo que podemos decir.

P: ¿Es posible que este episodio sirva de impulso a la causa saharaui?

R: Evidentemente la causa saharaui ha salido fortalecida, porque creo que ha triunfado la justicia. Nosotros somos un pueblo y un movimiento de liberación que lucha por la justicia, que es uno de los pilares de nuestra lucha.

La sociedad española también ha aumentado su conocimiento sobre la causa saharaui. Creo que hoy hay más gente que sabe en qué consiste el conflicto del Sahara Occidental. Creo que a nivel mediático también ha ganado la causa saharaui, y creo que esto va a dar un impulso evidentemente muy importante para la difusión de nuestra realidad y la defensa de la legalidad y el derecho internacional.

Sobre todo, la gente va a entender cuando se denuncian las violaciones de derechos humanos en la parte del Sahara Occidental ocupada por Marruecos, porque han visto lo que es capaz de hacer a ojos del mundo, en el caso de Ceuta. Y alguien se puede imaginar lo que sería capaz de hacer en el Sáhara Occidental, un territorio ocupado, cerrado herméticamente a los observadores internacionales, a los medios de comunicación. Y eso realmente es tremendo y es lo que ha permitido a Marruecos actuar con mucha impunidad para violar los derechos humanos, y es lo que ha tratado de trasladar hacia Europa y hacia España. Y creo que ha quedado en evidencia.

Por lo tanto, nuestra causa sale fortalecida. Nosotros seguiremos apostando por la justicia, la paz, el derecho y la legalidad internacionales. Y creo que hoy el mundo ha visto que Marruecos es un país que no entiende de relaciones internacionales, que solo utiliza el chantaje y la manipulación para conseguir sus objetivos. Y eso evidentemente a la causa saharaui la fortalece, porque se ha demostrado que es una causa de justicia, de derecho internacional y, sobre todo, de respeto a los derechos humanos.

(SERVIMEDIA)
06 Jun 2021
MGN/gja