Visita Papa
Almeida, al Papa antes de su marcha a Barcelona: "Se va a derramar la gracia sobre esta ciudad"
- Un apretón de manos pone fin a un episodio sin precedentes en la capital y a meses de trabajo intenso para que se desarrollara con éxito
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El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, acudió este martes a despedir al Papa León XIV al aeropuerto de Barajas y le agradeció su visita justo antes de que subiera al avión. "Muchas gracias. Se va a derramar la gracia sobre esta ciudad", aseguró el regidor ante el Pontífice, antes de dar por cerrado un episodio sin precedentes en la capital.
Con un apretón de manos y un agradecmiento, Almeida cerró en Barajas, frente al avión del Papa, un episodio histórico para la capital. "Santo Padre, como hijo de la iglesia y alcalde, muchas gracias. Se va a derramar la gracia sobre esta ciudad", dijo el alcalde visiblemente emocionado justo antes de que León XIV subiera al avión que le llevó a Barcelona.
Con esa frase Almeida ponía punto y final a uno de los exámenes más complejos de la legislatura. En paralelo, los miembros del Gobierno municipal incluidos en un grupo de WhatsApp creado para la visita recibían un mensaje tranquilizador. "El Papa está en el avión. La visita ha finalizado". El ejecutivo municipal ya respira tras contener el aire durante meses para preparar este acontecimiento.
Para que 1,5 millones de personas se concentraran en el centro de la ciudad sin incidentes, miles de peregrinos se desplazaran por la capital, y otros grandes eventos como los conciertos de Bad Bunny pudieran realizarse con normalidad, han hecho falta meses de reuniones complicadas en algunos casos, según admiten miembros cercanos a la organización, y un despliegue sin precedentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, así como otros servicios públicos para que no se produjera un solo incidente.
En la cara b de la visita, lo que no se ha visto, ha habido negociaciones muy complejas entre las distintas instituciones y el estricto protocolo del Vaticano para lograr compatibilizar las pretensiones de cada participante en el evento con la agenda papal. Desde el entorno del alcalde definen la organización con la palabra "equilibrio". Ha sido el principio tras el diseño de la mayoría de los actos institucionales, calculados al milímetro, para dar el correspondiente protagonismo a cada institución y líder político, pero cerrados en algunas ocasiones a 24 horas de que se produjesen.
A nivel municipal, uno de los retos por ejemplo residió en convertir el zaguán del Palacio de Cibeles junto a la calle Alcalá, que habitualmente se emplea como aparcamiento del coche oficial del alcalde, en un lugar digno para entregar al Papa la Llave de Oro de la ciudad en presencia de la Familia Real, las autoridades eclesiales y la Corporación Municipal.
Fuentes cercanas a la organización de parte del Ayuntamiento también trasladaron la complejidad de desarrollar reuniones organizativas en las que muchas personas trasladaban su opinión sobre los actos haciéndolas poco eficientes a pesar de contar con un calendario que ponía el agua al cuello a todos los organizadores.
Finalmente, el alcalde pudo compartir diversos momentos con el Papa y hacerle varios regalos que le entregó a su llegada a Barajas el sábado. Además, el regidor pudo compartir un momento en privado con el Pontífice justo antes de la misa el domingo, aunque quizá más breve de lo que estaba planteado inicialmente. A nivel de seguridad la visita coincidió con un momento de tensión entre el Ayuntamiento de Madrid y los sindicatos de Policía Municipal por la coincidencia en el tiempo de la visita del Papa con la negociación de un nuevo convenio laboral.
Los sindicatos pidieron a los agentes de Policía Municipal que rechazaran la oferta de hacer horas extra en el dispositivo de seguridad durante el fin de semana. No obstante, el llamamiento no se tradujo en un efecto reseñable atendiendo al balance de la Delegación del Gobierno, que calificó de "éxito" este martes el dispositivo de seguridad, tras un fin de semana sin incidencias reseñables en este ámbito.
Así, el Gobierno Municipal suma a su lista de efemérides una visita que ha conllevado dispositivos "sin precedentes", quebraderos de cabeza en el Palacio de Cibeles y muchas horas de trabajo antes de ese apretón de manos en Barajas para despedir al sucesor de San Pedro.
(SERVIMEDIA)
09 Jun 2026
JAM/clc


