Religión
El cardenal Omella cree que beatificar a Gaudí puede ser "un revulsivo" frente a la secularización
- Considera que su obra cumbre, la Sagrada Familia de Barcelona, es "un elemento evangelizador a través de la Biblia"
VÍDEO: los clientes de Servimedia disponen de imágenes y sonido de estas declaraciones en el enlace https://servimedia.tv/TotalesOmellaGaudi
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El cardenal Juan José Omella, arzobispo de Barcelona, considera que si la Santa Sede confirma el proceso de beatificación del arquitecto catalán Antonio Gaudí podría ser "un revulsivo" para acercar a muchas personas a la fe católica, en un momento de secularización social, especialmente en Cataluña.
Así lo indicó en una entrevista a Servimedia, en la que confirmó que se está estudiando un posible milagro por la intercesión del arquitecto que podría ser determinante para ser considerado beato por la Santa Sede. Un segundo milagro ya lo elevaría a santo.
El primero de estos pasos, indicó el arzobispo, podría darse en 2026, coincidiendo con el Año Gaudí que arranca estos días y que el 10 de junio tendrá su momento estelar, coincidiendo con el 100 aniversario de la muerte del arquitecto y la finalización de la Torre de Jesucristo de la Sagrada Familia de Barcelona.
Para el cardenal, además, la figura de Gaudí supondrá "tener un modelo que no sea sacerdote y religioso o obispo", a quienes se les considera "profesionalmente entregados a Dios". "Que sea un laico y además que sea arquitecto, que sea artista, eso es un revulsivo también, como tenemos tantos santos ahora para los jóvenes, como Carlo Acutis o como Pier Giorgio Frassati, un chaval al que le gustaba mucho la montaña", dijo en referencia a estos dos jóvenes santos canonizados por León XIV el pasado septiembre.
En Gaudí, Omella advierte una serie de valores que ya destacó de él el tribunal académico que le juzgó en el examen final de carrera: "Este hombre será o un genio o un santo". Gaudí murió tras ser golpeado por un tranvía cuando iba a rezar, como todos los días, a la iglesia de San Felipe Neri.
Para el prelado, el arquitecto brilló por su trabajo profesional "bien hecho", con "dignidad", "creatividad" y "responsabilidad" y que reflejaba su carácter "cristiano" siendo "consecuente con sus creencias" en su vida cotidiana.
"Él mismo se va a pedir limosna por la calle para poder seguir dando trabajo a los albañiles que tenía. A mí me parece esa consecuencia, responsabilidad profesional, creatividad y vivencia de la fe, coherencia, que es vivencia directa con la relación con Dios, con los sacramentos y la caridad con los pobres. A mí me parece genial, es realmente un santo", dijo Omella a Servimedia.
ELEMENTO EVANGELIZADOR
Respecto a su obra cumbre, la basílica de la Sagrada Familia de Barcelona, el cardenal entiende que es "un instrumento evangelizador a través del arte, a través de la Biblia, a través de la creación" y que permite compartir la idea de "trascendencia" con quienes no creen y acuden simplemente como turistas. Por ello, desde la Iglesia catalana se entiende un desafío mantener esa relación entre la afluencia turística y la espiritualidad del recinto y "un elemento muy bonito para dar y crear esperanza y sentido a la vida al hombre de hoy".
Además, el templo parte de la idea de abordar la creación como "un lugar de encuentro con Dios" pues "plasma la Biblia en piedra". "La pone toda fuera, no dentro. Dentro no hay ninguna imagen bíblica, solo el Cristo, el altar, San José en un lado a la salida de la puerta y en la otra a la Virgen María, pero no hay ningún altar. Todo es trascendencia, altura, la creación son árboles, la grandeza que te lleva a la contemplación del transcendente. Silencio y belleza. Esto es lo impresionante. Eso me lo dice mucha gente, que no entra a la iglesia que pueda ver el mensaje que le estoy transmitiendo a través de la Biblia y a través de la creación: Dios existe, Dios nos ama", concluyó el máximo representante de la Iglesia católica en Cataluña.
(SERVIMEDIA)
22 Nov 2025
AHP/clc


