Salud
Casi la mitad de los adultos en el mundo come fuera de casa como mínimo una vez por semana
- Ello agrava la epidemia de obesidad, según un estudio en 66 países y territorios
- Ocho de cada 10 lo hacen cuatro veces a la semana en EEUU y uno de cada 10 tres veces en Timor Oriental
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Cerca de la mitad de la población mundial adulta come en restaurantes al menos una vez cada semana, aunque este hábito varía según las regiones, con un 26% en el sudeste asiático, un 36% en Europa central y el 81% en América.
Así se desprende de un nuevo estudio presentado esta semana en el Congreso Europeo sobre Obesidad de este año en Estambul (Turquía). Esa investigación apunta a que, independientemente del lugar donde se viva, comer fuera en lugar de preparar las comidas en casa está relacionado con el aumento de peso y la obesidad.
Utilizando encuestas representativas a nivel nacional en 65 países, el estudio, dirigido por investigadores de las universidades de Gotinga y de Heidelberg (Alemania), subraya la necesidad de buscar en el sector de la alimentación fuera del hogar las causas y soluciones para la epidemia de obesidad.
“Nuestros hallazgos sugieren que comer fuera de casa se asocia sistemáticamente con la obesidad en países de ingresos bajos y medios-bajos, probablemente debido a la transición nutricional en curso en estos países, caracterizada por una mayor accesibilidad a grandes porciones de alimentos con alta densidad energética en diferentes establecimientos”, explica Mubarak Sulola, de la Universidad de Heidelberg.
Sulola añade: “Si bien comer fuera parece ser un indicador de prosperidad en los países de bajos ingresos, se ha convertido en la norma en los países de altos ingresos”.
OBESIDAD
El consumo de alimentos y bebidas preparados fuera del hogar en establecimientos comerciales como los de comida rápida es un factor clave en la pandemia mundial de obesidad.
Los alimentos preparados fuera de casa suelen ser más procesados y tener un mayor contenido de sal, azúcar y grasas poco saludables, y se asocian con una mayor ingesta de energía y un índice de masa corporal (IMC) más elevado.
Sin embargo, la mayor parte de la evidencia disponible hasta la fecha se basa en datos de países ricos, lo que deja un vacío de conocimiento para las personas en naciones de ingresos bajos y medios, donde las poblaciones tienen más probabilidades de experimentar formas coexistentes de malnutrición, incluidas deficiencias de micronutrientes y sobrepeso u obesidad.
Para obtener más información, los investigadores analizaron datos individuales agrupados de encuestas de salud representativas a nivel nacional que involucraron a 280.265 adultos (de 18 años o más, el 51% mujeres) en 66 países y territorios realizadas entre 2009 y 2021.
Entre esos países y territorios hay 22 de África (Argelia, Benín, Botsuana, Burkina Faso, Comoras, Eritrea, Esuatini, Etiopía, Gambia, Kenia, Lesoto, Liberia, Libia, Malaui, Marruecos, Mozambique, Ruanda, Sierra Leona, Sudán, Tanzania, Togo y el territorio tanzano de Zanzíbar).
Otros 21 pertenecen a Asia (Afganistán, Armenia, Bangladesh, Brunéi, Bután, Camboya, Catar, Georgia, Irak, Kirguistán, Kuwait, Laos, Líbano, Mongolia, Myanmar, Nepal, Palestina, Sri Lanka, Tayikistán, Timor Oriental y Vietnam) y 11 a América (Bahamas, Barbados, Ecuador, El Salvador, EEUU, Granada, Guyana, Paraguay, Trinidad y Tobago, y los territorios británicos de ultramar de Bermudas e Islas Caimán).
También hay 11 países y territorios de Oceanía (Islas Salomón, Kiribati, Nauru, Palaos, Samoa, Tuvalu y Vanuatu, y los archipiélagos neozelandeses de Islas Cook, Niue y Tokelau, y el territorio francés de ultramar Polinesia Francesa) y uno de Europa (Bielorrusia).
ENCUESTA
Los participantes de la encuesta respondieron preguntas detalladas sobre sus patrones de consumo de alimentos, incluyendo el número de comidas (desayuno, almuerzo y cena) que habían consumido fuera de casa durante una semana promedio.
Las respuestas se compararon según factores sociodemográficos como ingresos, sexo, edad y nivel educativo, así como el índice de masa corporal, en países de ingresos bajos, medios y altos.
El análisis tuvo en cuenta el tamaño de la población y se ajustó a las características específicas de cada país, como la geografía local y las normas alimentarias culturales particulares, para garantizar una comparación precisa entre las poblaciones.
En general, el número promedio de comidas consumidas fuera del hogar en los países ricos (3,66) fue más del triple que en los pobres (1,06).
Sin embargo, entre los encuestados que declararon comer fuera al menos una vez por semana, el número promedio de comidas fuera de casa fue similar (4,39 comidas en países de altos ingresos frente a 3,51 comidas en bajos ingresos).
Por ejemplo, en EEUU, el 84% de los adultos declaró comer fuera al menos una vez por semana y consumían de media cuatro comidas fuera de casa a la semana, en comparación con solo un 12% en Timor Oriental, quienes en promedio comían tres veces fuera de casa a la semana.
COMIDA RÁPIDA
En todos los países estudiados, el hábito de comer fuera de casa estuvo influenciado por el sexo (mayor frecuencia entre los hombres), la edad (sobre todo los jóvenes), el estado civil (las personas solteras), la situación laboral (los trabajadores) y el nivel educativo (las personas con mayor nivel educativo).
Los investigadores también hallaron una sólida relación entre comer fuera de casa y la obesidad. Por ejemplo, los encuestados en países pobres que padecían obesidad presentaban tasas de consumo de comida rápida un 39% superiores a las de quienes tenían un peso corporal normal, mientras que aquellos con sobrepeso presentaban niveles de consumo de comida rápida un 28% superiores.
De manera similar, en los países de ingresos medios-bajos, la frecuencia de consumo de comida rápida era un 20% mayor en las personas con obesidad.
“En el entorno alimentario actual, es un desafío para las personas no comer en exceso y elegir alimentos nutritivos y saludables”, indica Sebastian Vollmer, de la Universidad de Gotinga.
Vollmer agrega: “A medida que la tendencia a comer fuera de casa continúa en aumento en todo el mundo, las intervenciones de salud pública deben centrarse en el sector de la alimentación fuera del hogar como un punto de influencia crítico para la prevención global de la obesidad”.
(SERVIMEDIA)
17 Mayo 2026
MGR/nbc/gja


