Ucrania
El Comité de Emergencia Español alerta ante la situación humanitaria “extremadamente crítica” en Ucrania
- Las ONG denuncian el impacto de los ataques a infraestructuras civiles y energéticas en el invierno más frío desde 2022, con temperaturas de hasta -20 °C y millones de niños en riesgo
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El Comité de Emergencia Español alertó este jueves de que, cuando la guerra en Ucrania entra en su quinto año, la situación humanitaria continúa siendo “extremadamente crítica” como consecuencia de las hostilidades persistentes y de los ataques reiterados contra infraestructuras civiles y energéticas, que han dejado a miles de hogares, escuelas y hospitales sin electricidad, calefacción ni agua en el invierno más frío desde 2022.
Según datos del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), recogidos por el Comité de Emergencia, "alrededor de 12,7 millones de personas requieren asistencia y protección en Ucrania". Cuatro años de conflicto provocaron "el desplazamiento interno de más de 3,7 millones de personas y obligaron a más de 5 millones a abandonar el país hasta diciembre de 2025, en su mayoría mujeres y niños". "Más de 3,3 millones de menores se encuentran en grave peligro en un contexto marcado por la violencia continuada, la interrupción de la educación y una presión psicológica constante", añadió Naciones Unidas.
Tratar de resistir sin electricidad, agua corriente ni calefacción en pleno invierno y bajo ataques aéreos nocturnos se ha convertido en la rutina de miles de familias, denuncia el comité. Kateryna, residente en la aldea de Novopavlivka, en la región de Jersón, relató al personal de Oxfam Intermón que "ya sufrimos ocho meses de apagones totales durante la ocupación y los combates activos, y ahora estamos nuevamente bajo amenaza". "No hay agua potable en nuestra aldea, así que dependemos completamente de organizaciones que nos traen agua embotellada. En invierno, cada entrega de leña, agua o artículos de higiene se convierte en una cuestión de supervivencia", añadió.
"El colapso energético está agravando las patologías de la población civil", según Acción contra el Hambre, que comunicó que "ha reforzado la atención médica y psicológica en zonas próximas al frente a través de clínicas móviles que operan en áreas de difícil acceso, donde el sistema sanitario se encuentra prácticamente devastado". En la localidad de Andriivka, en la región de Járkiv, estos equipos son en muchos casos el único vínculo con la atención sanitaria. “Es la guerra: hay ataques al transporte y moverse ya no es seguro. Por eso estas visitas médicas son tan importantes”, relató una paciente atendida por la organización.
El Comité de Emergencia Español es una alianza humanitaria integrada por Acción contra el Hambre, Aldeas Infantiles SOS, Educo, Médicos del Mundo, Oxfam Intermón, Plan International y World Vision, que canaliza la solidaridad de la ciudadanía española en grandes crisis internacionales. Desde el inicio de la guerra, las organizaciones que lo componen trabajan tanto en Ucrania como en países vecinos para atender a la población desplazada y refugiada. El llamamiento del este comité recaudó hasta la fecha 1,58 millones de euros "para sostener esta respuesta humanitaria en una crisis que, cuatro años después, sigue agravándose con cada invierno".
INFANCIA EN RIESGO
La infancia es uno de los colectivos más afectados. Aldeas Infantiles SOS explicó que "ha apoyado a más de 600.000 personas en Ucrania a través de su Programa de Respuesta a Emergencias, proporcionando ayuda directa y apoyo psicosocial a más de 166.000 niños y familias desplazadas". Además, facilita 'Espacios Seguros' y atención psicológica mediante centros sociales y equipos móviles, así como acompañamiento a largo plazo a menores heridos por la guerra. Fuera de las fronteras ucranianas, esta misma organización ya ha atendido a cerca de 9.000 personas refugiadas en distintos países europeos con alojamiento, apoyo económico y acompañamiento para la escolarización e integración.
Por su parte, Educo apoyó a unos 240.000 niños y adolescentes en Ucrania y Moldavia desde el inicio de la ofensiva rusa. En regiones como Odesa, desarrolla programas de refuerzo académico en matemáticas e inglés y ofrece apoyo psicosocial para abordar el estrés y el trauma. "Mi padre está en el frente. Sufrimos mucho porque hay años que sólo viene por nuestros cumples, y otros ni eso. Por eso me gusta venir a este centro. Veo a más niños y niñas y puedo hablar con la psicóloga. Me da mucha tranquilidad", relató Natalia, de 12 años.
Médicos del Mundo comunicó que "mantiene unidades móviles y servicios de telemedicina para garantizar el acceso sanitario en comunidades rurales y próximas a la línea de combate, además de donar equipos, rehabilitar infraestructuras y formar a profesionales sanitarios". Además, Plan International aseguró que "ha alcanzado a más de 1,7 millones de personas a través de 87 proyectos desarrollados con 65 socios locales, centrando su labor en protección infantil, educación en emergencias, salud mental y prevención de la violencia de género". En la capital Kiev, donde las escuelas permanecen cerradas por la falta de electricidad y calefacción, esta organización impulsa espacios de aprendizaje seguros con calefacción y soluciones de educación a distancia.
World Vision advirtió, por otro lado, de que el invierno se ha convertido en "una emergencia recurrente que multiplica los riesgos para la infancia". "Sin electricidad, sin calefacción y con frecuentes alarmas aéreas, es difícil vivir", contó Mark, de 8 años, estudiante en Kiev. Esta organización ha llegado a más de 240.000 menores con apoyo educativo y proporcionó asistencia alimentaria, artículos no alimentarios y transferencias en efectivo a cientos de miles de personas.
(SERVIMEDIA)
19 Feb 2026
EDU/gja


