Discapacidad

La Confederación Estatal de Personas Sordas cumple 90 años "liderando avances que hoy son derechos"

- Reivindica la accesibilidad como condición imprescindible para que las personas sordas puedan ejercer plenamente su ciudadanía

MADRID
SERVIMEDIA

La Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE) informó este miércoles de que en 2026 cumple 90 años de trayectoria "liderando avances que hoy son derechos" efectivos para las personas sordas. Además, recordó que en España el ejercicio real de derechos fundamentales sigue limitado por la falta de accesibilidad en ámbitos clave.

La CNSE explicó que tras nueve décadas de vida, marcadas "por la defensa de la accesibilidad y la creación de servicios pioneros", se ha consolidado como "un referente social, técnico y político en accesibilidad e innovación situando siempre a las personas sordas en el centro". "No hablando por ellas, sino asegurando que puedan elegir y liderar su propio futuro", matizó.

A ello contribuyeron iniciativas como el sistema estatal de videointerpretación en lengua de signos SVIsual; la plataforma ALBA, dirigida a mujeres sordas víctimas de violencia; y el servicio de videoasistencia y acompañamiento vidAsor para personas mayores sordas. También, según detalló la confederación, la Red Estatal de Enseñanza de las Lenguas de Signos Españolas; y la Red Emplea, orientada a impulsar un empleo digno y sin barreras. "Cada uno de estos avances comenzó con una primera vez. Hoy, todos ellos abren oportunidades reales de igualdad y forman parte de lo que entendemos como derechos", explicó la CNSE.

"Acceder a la educación, entender una consulta médica, trabajar, participar o disfrutar de la cultura en igualdad de condiciones continúa siendo un reto para muchas personas sordas si no existen servicios accesibles que lo garanticen. En España hay más de 1.200.000 personas sordas cuyo acceso efectivo a derechos fundamentales sigue encontrando barreras en ámbitos como la educación, el empleo, la sanidad, la comunicación o la información". "La accesibilidad sigue marcando la diferencia entre tener derechos o poder ejercerlos", añadió.

SERVICIOS PIONEROS

Desde su creación en 1936, esta entidad social trabaja para cambiar esta realidad "no solo desde la incidencia social y política, sino también mediante la creación de servicios pioneros allí donde no existían, diseñados desde la experiencia y las necesidades reales de las personas sordas". Según la CNSE, los datos "reflejan una desigualdad estructural que exige respuestas urgentes, especialmente en el ámbito educativo, en el que muchos estudiantes sordos no alcanzan niveles académicos comparables al resto por la falta de recursos, intérpretes o modelos docentes efectivos, como los especialistas en lengua de signos". "Estas carencias formativas pueden traducirse en mayores tasas de desempleo y precariedad laboral, no por falta de talento, sino por entornos que no están preparados para incluir", añadió.

Otra barrera persistente señalada por esta entidad social es "el desconocimiento, tanto en empresas como en administraciones públicas, sobre las capacidades de las personas sordas y la ausencia de ajustes razonables. "Ser una persona sorda no debería implicar más obstáculos ni más esfuerzo", enfatizó.

CODISEÑO DE POLÍTICAS PÚBLICAS

La CNSE reclamó una mayor presencia de la lengua de signos en todos los ámbitos, la participación activa de las personas sordas en los espacios de decisión y el codiseño de las políticas públicas que afectan a su comunidad. "Hacemos un llamamiento a que se nos vea como ciudadanas y ciudadanos de pleno derecho. Como personas capaces, con aportaciones valiosas. Como una minoría lingüística y cultural con un patrimonio que enriquece a la sociedad", subrayó la CNSE. "Un país accesible no se imagina: se construye. No es solo una cuestión de justicia, sino una oportunidad que nos beneficia a todas y todos", concluyó.

(SERVIMEDIA)
04 Feb 2026
EDU/clc