COP30
La cumbre de Belém pacta un acuerdo mínimo sin hoja de ruta sobre el fin de los combustibles fósiles
- La Presidencia de la COP30 la creará el próximo año al margen de la ONU, junto con otra para detener la deforestación
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La cumbre climática de Belém (Brasil) acordó este sábado una decisión política que omite cualquier mención directa a poner en marcha una hoja de ruta de abandono de los combustibles fósiles (petróleo, gas y carbón), causa principal de la crisis climática y asunto central de discusiones entre los delegados de casi 200 países.
El Parque da Cidade de Belém acogió desde el pasado 10 de noviembre reuniones de tres cumbres, entre ellas la COP30. Otra de ellas fue la séptima Conferencia de las Partes del Acuerdo de París (CMA7), en cuya agenda estaba el texto principal, denominado ‘Decisión Mutirão: unir a la humanidad en una movilización mundial contra el cambio climático’.
El texto ‘Mutirão’ refleja las discrepancias de dos grandes bloques de países (los ‘petroestados’, liderados por Arabia Saudí, y los más ambiciosos, con la UE y las naciones latinas progresistas) tras una larga noche de negociaciones.
Al igual que el segundo borrador, el texto propuesto por la Presidencia brasileña quedó diluido respecto al primero, que reactivó el lenguaje sobre el fin de los combustibles fósiles después de que este asunto quedara relegado el año pasado en Bakú (Azerbaiyán).
No obstante, la ‘Decisión Mutirão’ plantea poner en marcha el “Acelerador Global de la Implementación” como iniciativa “cooperativa, facilitadora y voluntaria” para mantener vivo el objetivo de limitar el calentamiento global a 1,5 grados respecto a la era preindustrial.
Esa iniciativa se presentará en la cumbre climática de 2026, que se celebrará el próximo año en Turquía bajo Presidencia australiana, y estará vinculada al llamado ‘Consenso de Emiratos Árabes Unidos’, donde en 2024 se aprobó el primer texto de la historia de las cumbres del clima que menciona el abandono gradual de los combustibles fósiles para transitar hacia las energías renovables.
Para la UE, no es “el mejor texto posible”, según la ministra española para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, pero lo apoyó por priorizar la acción climática bajo el paraguas de la ONU en un contexto en el que Estados Unidos abandonará próximamente el Acuerdo de París
DOS HOJAS DE RUTA
Tras la aprobación del denominado ‘Paquete Político de Belém’, el presidente de la COP30, André Correa do Lago, comentó que algunos países y la “sociedad civil” habrían querido una “ambición más amplia”, pero intentará “no decepcionarlos” durante su Presidencia hasta que se celebre la COP31 en Turquía.
“Como dijo el presidente Lula (da Silva) en la inauguración de esta COP, necesitamos hojas de ruta que permitan que la humanidad se ajuste de forma ordenada para superar la dependencia de los combustibles fósiles, detener la deforestación y movilizar recursos para lograr estos objetivos”, comentó.
En este sentido, anunció: “En mi calidad de presidente de la COP30 voy a crear dos hojas de ruta: una sobre cómo detener y revertir la deforestación, y otra sobre cómo dejar atrás los combustibles fósiles de forma justa, ordenada y equitativa”.
Esas hojas de ruta, según Correa do Lago, van a estar “guiadas por la ciencia” y serán “incluyentes” bajo el espíritu de ‘Mutirão’ (término indígena que alude a acción colectiva para llegar a acuerdos) porque habrá “diálogos de alto nivel” con organizaciones internacionales, gobiernos países productores y consumidores, el sector industrial, trabajadores, intelectuales y la sociedad civil.
No obstante, esas hojas de ruta no serán "legalmente vinculantes", quedarán al margen del paraguas de Naciones Unidas y están "lejos" de las competencias de Correa do Lago, según manifestó a Servimedia desde Belém el coordinador de clima y energía de Ecologistas en Acción, Javier Andaluz.
“También vamos a celebrar la primera conferencia internacional para la eliminación gradual de los combustibles fósiles, según lo previsto en abril en Colombia”, comentó.
FINANCIACIÓN
Por otro lado, la 'Decisión Mutirão’ propone crear la 'Misión de Belém al Objetivo 1,5' para fomentar la ambición en los planes nacionales de adaptación y de recorte de emisiones de gases de efecto invernadero.
Igualmente, insta a que “se realicen esfuerzos” para que los países desarrollados al menos tripliquen la financiación para la adaptación de las naciones en desarrollo para 2035, cinco años más tarde que en el borrador anterior.
Además, establece un programa de trabajo bienal sobre financiación climática y convoca una mesa redonda ministerial de alto nivel para “reflexionar” sobre el objetivo acordado en la COP29 de Bakú (Azerbaiyán), en 2024, de que los países ricos aporten al menos 300.000 millones de dólares anuales en 2035 para ayudar a las naciones en desarrollo a adaptarse a los impactos climáticos.
Por último, la cumbre de Belém “enfatiza” en la importancia de "detener y revertir la deforestación para 2030", aunque sin hoja de ruta.
(SERVIMEDIA)
22 Nov 2025
MGR/mmr


