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Derechos Sociales cree que la financiación “no puede ser una excusa” para rechazar el nuevo modelo de residencias

Madrid
SERVIMEDIA

El secretario de Estado de Derechos Sociales, Nacho Álvarez, manifestó este lunes que la financiación “no puede ser una excusa” para oponerse al nuevo modelo de acreditación de residencias de ancianos y de personas con discapacidad o en situación de dependencia, una cuestión que se abordará mañana en el Consejo Territorial de Servicios Sociales y del Sistema de para la Autonomía y Atención a la Dependencia.

Lo dijo en una entrevista en TVE recogida por Servimedia en la que aseveró que “la realidad es muy clara: después de una pandemia en la que los mayores sufrieron lo que sufrieron debido a las fragilidades de algunas residencias, las autoridades no pueden no actuar”.

Esto le sirvió para mostrar su confianza en que mañana el Gobierno y las comunidades autónomas apruebe un nuevo modelo de residencias, una cuestión que consideró “crucial”.

Cabe recordar que la última reunión del Consejo Territorial de Servicios Sociales y del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia, celebrada el pasado 25 de mayo, concluyó sin acuerdo, por la oposición de las comunidades gobernadas por el PP y por algunas comandadas por el PSOE, como Castilla-La Mancha, que consideraron irrealizables las propuestas incluidas en el plan de Derechos Sociales por la falta de presupuesto. A esa oposición se sumó el rechazo de las patronales englobadas en el sector de la dependencia y los sindicatos.

Tras ello, la ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, Ione Belarra, reclamó a las comunidades autónomas “sentido de Estado” para poner en marcha un nuevo sistema de acreditación de residencias de ancianos y de personas en situación de dependencia o con discapacidad, que actualice el ratificado en 2008.

Ante esta situación, Nacho Álvarez subrayó que la financiación “no puede ser una excusa” para no dar luz verde al nuevo modelo de residencias, ya que en el primer año de la presente legislatura se revirtieron “todos los recortes de una década” que soportó el sistema de dependencia, y en el segundo se “duplicó” su financiación.

En ese sentido, arguyó que el nuevo modelo de acreditación de residencias no provocará un cambio inmediato del sistema de cuidados, sino que plantea “una hoja de ruta para una década”, lo que le permitió comentar la importancia de que la propuesta del Gobierno, “trabajada con las comunidades autónomas”, se apruebe.

El secretario de Estado expuso que “vamos a un modelo que es mejor, que ya está en marcha en otros países como los nórdicos”, que se basa en el fin de las macroresidencias, al establecer una horquilla que oscile entre 75 y 120 plazas para las instalaciones de nueva creación, unidades de convivencia con un mínimo de 15 personas y un 75% de habitaciones individuales en los centros de nueva construcción.

También fija que en un plazo de tres años se acabe con las sujeciones, se ponga en marcha un plan personal para cada usuario, se garantice la participación de las familias en los centros y se permita a quienes así lo deseen permanecer el mayor tiempo posible en sus hogares, para lo cual abunda en el refuerzo de la teleasistencia avanzada y la atención personalizada, gracias a las posibilidades que ofrece la inteligencia artificial.

Del mismo modo, insta a facilitar que haya más profesionales de atención directa para el cuidado de las personas mayores, para que se alcance la ratio de un trabajador por cada dos residentes; a mejorar la calidad del empleo, a través del apoyo a la contratación indefinida; y a perfeccionar la coordinación sociosanitaria.

Por todo ello, concluyó atestiguando que “tenemos el tiempo (una década) y el dinero (un fondo adicional de 5.000 millones de euros) para hacer frente a uno de los retos de este país: un envejecimiento saludable y en las mejores condiciones de vida”.

(SERVIMEDIA)
27 Jun 2022
MST/gja