Investigación

El deterioro cognitivo es "muy frecuente" entre las personas sin hogar

- La Universidad de Alberta alerta de que la mitad de las personas sin techo podría sufrir discapacidad intelectual funcional

Madrid
SERVIMEDIA

Las personas sin hogar presentan elevadas tasas de deterioro cognitivo y discapacidad funcional, una realidad que suele pasar desapercibida en las políticas de atención al sinhogarismo, según sostiene el especialista en medicina de las adicciones y profesor asociado de la University of Alberta Sumantra Monty Ghosh en un artículo publicado este lunes en la revista científica 'Canadian Medical Association Journal'.

El experto defiende que el sinhogarismo crónico "debe abordarse también como una crisis de deterioro cognitivo" para mejorar la eficacia de las intervenciones públicas. En el artículo, titulado 'High rates of cognitive impairment in people experiencing homelessness demand radical policy change', Ghosh argumenta que muchas personas sin hogar "presentan alteraciones cognitivas lo suficientemente graves como para dificultar su capacidad de vivir de forma independiente, gestionar medicamentos, acudir a citas médicas, administrar dinero o desenvolverse en sistemas administrativos complejos", una realidad "muy frecuente" en este colectivo en los países desarrollados.

El autor denuncia además una “doble vara de medir” en la respuesta social al deterioro cognitivo. Mientras que las personas con vivienda que padecen demencia, ictus o lesiones cerebrales traumáticas suelen acceder a recursos asistenciales especializados, muchas personas sin hogar con limitaciones similares regresan a la calle pese a necesitar apoyos comparables.

La publicación recopila datos de investigaciones previas que apuntan a una elevada prevalencia de problemas cognitivos en esta población. Una revisión sistemática citada en el trabajo halló que el 25% de las personas sin hogar tenía un cociente intelectual inferior a 85, mientras que otro estudio detectó signos de deterioro cognitivo en el 30% de los participantes evaluados y discapacidad funcional en el 48%.

Además, el autor sostiene que aproximadamente "la mitad de las personas que sufren sinhogarismo crónico podría presentar lesiones cerebrales de consideración". Entre las causas más frecuentes figuran los trastornos derivados de la exposición prenatal al alcohol, experiencias traumáticas durante la infancia, enfermedades mentales, lesiones cerebrales provocadas por agresiones o accidentes y los daños neurológicos asociados al consumo de drogas y las sobredosis. Según el artículo, estos factores "suelen acumularse a lo largo de la vida y agravar progresivamente el deterioro de las funciones cognitivas".

El trabajo destaca especialmente la elevada incidencia de lesiones cerebrales traumáticas entre las personas sin hogar. Una revisión de estudios estimó que más de la mitad había sufrido alguna a lo largo de su vida y que cerca de una cuarta parte había padecido lesiones de carácter moderado o grave. Asimismo, distintas investigaciones relacionan este tipo de daños con "un mayor riesgo de hospitalización, encarcelamiento, agresiones y mortalidad".

LA VIVIENDA LO PRIMERO

Ante esta situación, Ghosh considera que los enfoques convencionales, incluido el modelo Housing First, siguen siendo necesarios pero resultan insuficientes para quienes presentan déficits cognitivos relevantes. En su lugar, propone desarrollar modelos de “vivienda intensiva” que combinen alojamiento estable con supervisión continuada, apoyo sanitario, rehabilitación cognitiva, atención conductual y tratamiento de adicciones.

Housing First es un modelo de intervención social que parte de una idea sencilla: ofrecer una vivienda estable a las personas sin hogar antes de exigirles que resuelvan otros problemas, como adicciones, trastornos de salud mental o desempleo.

El experto también reclamó extender las pruebas de detección del deterioro cognitivo en los servicios que atienden a personas sin hogar e incrementar la inversión en diagnóstico, evaluación funcional, apoyos médicos interdisciplinarios y recursos residenciales especializados. A su juicio, abordar el componente cognitivo del sinhogarismo no resolverá por sí solo la crisis habitacional, pero sí permitiría mejorar de forma sustancial la atención a una de las poblaciones más vulnerables.

(SERVIMEDIA)
21 Sep 2026
EDU/clc