Festival de Almagro
La directora del Festival de Almagro defiende que la accesibilidad “no puede ser algo complementario”
El texto se ha copiado correctamente en el portapapeles
La directora del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, Irene Pardo, defendió que la accesibilidad “no puede ser algo complementario” en la organización de un festival cultural y aseguró que el certamen trabaja cada año para eliminar barreras y garantizar el acceso de todas las personas a su programación.
Así lo manifestó en una entrevista con Servimedia, en la que explicó que el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro mantiene la accesibilidad como uno de sus ejes de trabajo y destacó la reciente renovación de su acuerdo de colaboración con la ONCE y Fundación ONCE para seguir impulsando iniciativas dirigidas a acercar la cultura a todas las personas.
Pardo sostuvo que el objetivo del festival es “tener la conciencia clarísima de que es un festival público” y, por tanto, “tiene que ser de todas las personas, independientemente de sus capacidades o de sus discapacidades físicas o cognitivas”. En este sentido, señaló que el certamen incorpora de forma progresiva herramientas que “empiezan a formar parte fundamental de la exhibición de espectáculos y actividades”.
La directora destacó que la colaboración con la ONCE y Fundación ONCE resulta “esencial” porque ambas entidades actúan como “cabeza tractora de la accesibilidad y la cultura”. “Gracias al trabajo conjunto el festival es más accesible”, afirmó, antes de avanzar que cada edición incorpora nuevas actividades y mejoras para facilitar el acceso de las personas con discapacidad.
Entre esas iniciativas citó el proyecto ‘Acaricia un verso’, una propuesta de sensibilización en torno a la discapacidad visual que permite acercarse a la lectura en braille y experimentar otras formas de percibir la cultura. La actividad contará este año con María Adánez como maestra de ceremonias, la participación de Carolina Rubio y Pablo Béjar, integrantes de ‘La dama boba’, así como lecturas en braille de textos de Lope de Vega y un paseo táctil por Almagro.
HERRAMIENTAS Y ACCESIBILIDAD
Asimismo, recordó que el festival dispone de bucle magnético en todos sus espacios, funciones con audiodescripción, subtitulado e interpretación en lengua de signos. A ello se suma el trabajo para eliminar barreras arquitectónicas, aunque reconoció que las características patrimoniales de la ciudad limitan algunas intervenciones.
Pardo explicó también que todo el personal recibe formación específica para atender a personas con discapacidad y destacó que esa preparación se traduce cada año en numerosas felicitaciones por parte del público. A su juicio, la atención que presta el equipo humano es tan importante como las adaptaciones técnicas.
La directora rechazó además utilizar el término “inclusión” para definir este trabajo. “Nosotros no usamos la palabra inclusión, no tenemos que incluir a nadie”, afirmó. En su opinión, la prioridad pasa por identificar y eliminar cualquier obstáculo que dificulte el acceso a la cultura.
Por ello, defendió hablar de accesibilidad y de acción social, conceptos que, según explicó, abarcan no solo a las personas con discapacidad, sino también a personas mayores o en situación de exclusión social. “Es el camino, pero es un camino abierto y que tenemos que potenciar”, aseguró.
Pardo insistió en que la accesibilidad debe formar parte de la planificación cultural desde el inicio y no incorporarse como un elemento añadido. “No puede ser algo complementario a la hora de hacer un festival o cualquier acción cultural”, subrayó.
La directora avanzó, además, que la 49ª edición del Festival de Almagro volverá a ofrecer una programación “riquísima” y “variadísima”, con propuestas para todos los públicos y compañías internacionales “muy difícilmente” visibles en otros escenarios españoles.
Por último, definió el Festival de Almagro como “una fiesta” en la que cualquier persona que llega a la localidad “se siente parte de la comunidad” y puede convertirse en protagonista de una experiencia cultural que, a su juicio, trasciende la asistencia a los espectáculos para convertirse en una vivencia compartida.
PROGRAMACIÓN
La 49ª edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro se celebrará del 2 al 26 de julio con una programación que combinará teatro, danza, música, circo, ficción sonora y encuentros con el público. El certamen arrancará con la entrega del Premio Corral de Comedias a Pepe Viyuela y rendirá homenaje a la figurinista Elisa Sanz.
Entre las propuestas figuran el estreno de ‘Laurencia’, de Alberto Conejero, a cargo de la Compañía Nacional de Teatro Clásico; la grabación en directo del pódcast ‘Las hijas de Felipe’, de Carmen Urbita y Ana Garriga; la ficción sonora de RNE sobre ‘El buscón’, de Francisco de Quevedo, y la iniciativa ‘De ida y vuelta’, un espacio de creación y diálogo con el público.
La programación reunirá además a creadores contemporáneos que dialogarán con el legado del Siglo de Oro a través de distintas disciplinas escénicas. Según plantea el festival, cada espectáculo propone “una jugada” para que el espectador construya su propio recorrido en una edición concebida como un espacio de encuentro entre la tradición y las nuevas miradas sobre los clásicos.
(SERVIMEDIA)
30 Jun 2026
JNV/gja
