ERC
ERC cierra el año recuperando estabilidad, con nuevas crisis internas y Rufián buscando un frente de izquierdas
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ERC cierra este año 2025 recuperando cierta estabilidad tras la pugna por el liderazgo del partido, pero también con nuevas crisis internas, como la de la federación de Barcelona, y con un Gabriel Rufián que trata de impulsar un frente de izquierdas, algo que no comparte el presidente de la formación, Oriol Junqueras.
De este modo, los republicanos ponen fin a un año que comenzó con una nueva dirección al frente del partido, ya que el 14 de diciembre Oriol Junqueras fue reelegido presidente con el 52% de los votos, tras una batalla interna en la que surgieron diferentes corrientes y voces críticas que decían que era el momento de cambiar de líder.
La segunda parte del congreso nacional de ERC tuvo lugar en marzo, y la dirección liderada por Junqueras y Elisenda Alamany consiguió frenar la mayoría de enmiendas que se oponían a sus planteamientos y sirvió para dar carpetazo a la crisis sobre los carteles contra los hermanos Maragall y el alzhéimer, enfermedad que sufre uno de ellos.
Además, el partido aprovechó el congreso para hacer una valoración “moderadamente positiva” del acuerdo alcanzado con el PSOE para la investidura de Pedro Sánchez y el pacto con el PSC para la de Salvador Illa el año pasado. Pese a ello, se emplazaron a utilizar su “fuerza” si querían que estos continuaran en la “buena dirección”.
Precisamente, semanas antes del congreso nacional de ERC, el propio Junqueras anunció un acuerdo con el Gobierno con el cual el Estado se comprometió a condenar un 22% de la deuda que mantiene la Generalitat con el FLA, equivalente a más de 17.000 millones de euros, algo que figuraba en el acuerdo de investidura con el PSOE.
FRENTE DE IZQUIERDAS DE RUFIÁN
Así, el partido empezaba a recuperarse de las crisis internas y de la debacle que sufrió en las elecciones catalanas del año pasado. De hecho, el conocido como ‘CIS catalán’ vaticinó que ERC pasaría a ser la primera fuerza independentista en el Parlament con 22-23 escaños, superando a Junts, que empataría con Aliança Catalana en 20 escaños.
De esta misma encuesta se desprende que Rufián es uno de los líderes preferidos por los catalanes para convertirse en el presidente de la Generalitat. Precisamente, el portavoz de ERC en el Congreso sacudió al partido cuando en el mes de julio pidió a las fuerzas soberanistas conformar un “espacio” que “sume de verdad” a la “izquierda del PSOE”.
Poco después, Junqueras rechazó la lista plurinacional de izquierdas que propone Rufián, aunque mostró su “respeto” por el diputado. Pese a ello, el portavoz de ERC en el Congreso insiste en esta idea de crear un “espacio de ilusión a la izquierda del PSOE” para “retrasar” lo máximo posible la llegada “imparable” de la derecha y la ultraderecha al Gobierno de España.
Rufián negó estar negociando con el PSOE un proyecto político, pero sigue defendiendo esta propuesta que también secunda el exdiputado de ERC Joan Tardà. Según el portavoz en la Cámara Baja, un punto “impepinable” de este frente de izquierdas tiene que ser “el derecho a la autodeterminación” y aseguró que es una iniciativa que “no va en contra de nadie”.
BARCELONA Y JUNTS
Asimismo, aunque parecía que había menos ruido interno y la dirección nacional intentaba no darle importancia a este tema, en noviembre dimitieron 8 de los 13 miembros de la dirección de ERC en Barcelona por discrepancias con la estrategia de la presidenta de la formación en la ciudad, Creu Camacho. La actual dirección sigue provisionalmente al frente en forma de gestora.
Esta situación ha obligado al partido a celebrar un congreso extraordinario en el que la militancia de Barcelona votará para escoger a la nueva dirección y para escoger al candidato al Ayuntamiento de la ciudad condal. Los críticos trataron de impugnar todos estos aspectos, pero no lo acabaron consiguiendo.
A todo esto, hay que sumarle la mala relación que existe entre ERC y Junts, especialmente en Madrid. Los republicanos afean a los de Carles Puigdemont que voten en muchas ocasiones junto al Partido Popular y Vox y que rechacen iniciativas como la reducción de jornada laboral a 37,5 horas excusándose en que no es bueno para las pymes catalanas.
Además, critican que Junts acuse a esta formación de haber negociado con el Gobierno de Pedro Sánchez “a cambio de nada”, unas palabras por las que Rufián ya les reclamó que pidan perdón. Precisamente él y Miriam Nogueras evidencian su confrontación semana a semana en la Cámara Baja.
Los de Puigdemont, ante la “debilidad” del Ejecutivo, que no cuenta con una mayoría suficiente para sacar iniciativas adelante, ofreció a ERC hacer “piña” en Madrid mediante una estrategia catalana que pueda “sacar el máximo rendimiento nacional” para Cataluña, una propuesta que los republicanos ya han rechazado.
FINANCIACIÓN SINGULAR
Asimismo, una de las grandes luchas de ERC este año ha sido conseguir una financiación singular para Cataluña, aspecto incluido en el acuerdo de investidura de Salvador Illa. Junqueras avisó tanto a Sánchez como al presidente catalán de que, sin un nuevo modelo de financiación su partido no se sentaría a negociar los Presupuestos Generales del Estado para 2026 ni los autonómicos.
En julio, el Gobierno central y la Generalitat de Cataluña pactaron un modelo de financiación “singular” para Cataluña en el que cada región podrá decidir qué parte del peso de la gestión tributaria asume, y la Agencia Tributaria estatal velará por la coordinación de todas ellas. Los republicanos afearon la “poca concreción” de este acuerdo.
Para meter presión, Junqueras anunció el mismo mes que su partido iba a registrar en el Congreso una proposición de ley para que la Generalitat asuma íntegramente la gestión del IRPF. No fue hasta septiembre que la presentó y lo hizo en solitario debido al “inmovilismo” del Gobierno en este tema.
Sin embargo, su partido no empleó su cupo en el Congreso para debatir esta proposición de ley, sino que optó por una sobre la especulación inmobiliaria, y así dar más tiempo a que siguieran las negociaciones con el Gobierno sobre esta materia, unas negociaciones que “avanzan”, pero en las que aún no se ha cerrado ningún acuerdo.
Los republicanos fijan enero como "mes definitivo" para cerrar un acuerdo con el Ejecutivo en esta materia. El principal escollo para que salga adelante este pacto es la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, quien, según los republicanos está “pensando más en las elecciones de Andalucía” que en lo que tiene que “cumplir”.
RELACIÓN CON EL PSOE
Pese a que el PSOE y ERC estén negociando sobre financiación, su relación no pasa por su mejor momento. Aunque los republicanos eran uno de los socios más fiables del Gobierno, la dimisión de Santos Cerdán en junio por presunto cobro de comisiones ilegales hizo que la confianza entra ambos quedara “muy dañada”.
Ante esta situación, ERC continuó dando su apoyo al Ejecutivo, pero le advirtió, en palabras de Rufián, de que “si estamos ante la Gürtel PSOE”, en relación con los presuntos casos de corrupción de este partido, “pediremos al Gobierno que dé voz a la gente” porque “nadie” les va a hacer escoger entre “corruptos cutres o premium”.
En este sentido, las últimas informaciones sobre presunta corrupción y los casos de acoso sexual conocidos en el PSOE, llevaron a Rufián a pedir una reunión “cara a cara” con Sánchez porque “no queremos seguir pasando vergüenza”. De hecho, Junqueras habló con el presidente del Gobierno por teléfono y acordaron reunirse en el mes de enero.
En la reunión, que previsiblemente se celebrará en La Moncloa y será la primera entre ambos, Junqueras reclamará a Sánchez “que actúe, que haga alguna cosa” en relación con la difícil situación que atraviesa en estos momentos el Gobierno y el PSOE. Además, le pedirá también que “cumpla con Cataluña”, sobre todo con la financiación singular, un acuerdo que podrían cerrar y anunciar tras este encuentro.
(SERVIMEDIA)
31 Dic 2025
BMG/clc/pai


