Clima
España cumple más de tres años sin olas de frío, récord desde al menos 1975
- Tiene ahora la mitad de esos episodios que hace medio siglo, según la Aemet
- Los días con ola de frío se han reducido el triple en 50 años
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España ha cumplido más de tres años consecutivos sin olas de frío, algo que no había ocurrido nunca antes desde al menos 1975. Además, los inviernos son menos gélidos ahora que hace unas décadas, hasta el punto de que ahora se registra la mitad de olas de frío que hace medio siglo.
Según un estudio de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), recogido por Servimedia, la última ola de frío se produjo del 29 al 31 de enero de 2023, es decir, hace tres años y 21 días.
El estudio, con datos desde 1975, indica que el anterior periodo más largo sin olas de frío se produjo del 24 de febrero de 2012 al 29 de diciembre de 2014 -02-12 a 29-12-14 (2 años, 10 meses y 6 días) .
Para que se produzca una ola de frío deben darse al menos tres días consecutivos en el que como mínimo un 10% de las estaciones registren mínimas por debajo del percentil del 5% de su serie de temperaturas mínimas diarias de los meses de enero y febrero del periodo 1971 y 2000. Es decir, deben cumplirse requisitos mínimos de duración, extensión e intensidad en temperaturas frías.
“TENDENCIA A EXAGERAR”
El estudio de la Aemet señala que en muchas ocasiones hay “una tendencia a exagerar” sobre este tema porque “en invierno es normal que haga frío” y a veces no es correcto hablar de ola de frío porque puede haber temperaturas bajas o incluso muy bajas pero habituales en el periodo invernal.
Por ejemplo, aproximadamente un 40% de los días invernales de Molina de Aragón (Guadalajara) registran mínimas por debajo de -4 ºC y un 20% no llegan a los -7 ºC, por lo que un día con una mínima de 7 grados bajo cero en esta localidad será un día muy frío, pero no tanto como para ser candidato a ola de frío.
Por el contrario, la temperatura mínima absoluta registrada hasta ahora en el aeropuerto de Sevilla es de -5,5 ºC, por lo que -7 ºC en este lugar sí podría formar parte de un episodio de ola de frío.
Por ello, el estudio, que deja fuera a Canarias por sus temperaturas suaves en invierno, fija los umbrales de diferentes variables que actúan en estos episodios y tiene en cuenta las temperaturas registradas, la duración y el territorio afectado, con datos recopilados en 131 estaciones meteorológicas.
LAS MÁS DURADERAS, INTENSAS Y EXTENDIDAS
Teniendo en cuenta estos criterios, en España se han registrado nueve olas de frío en el decenio de 2015-16 a 2024-25 frente a 18 entre los inviernos de 1975-76 a 1984-85.
Si el número de episodios gélidos se ha reducido a la mitad respecto a hace medio siglo, el número de días de olas de frío ha bajado casi el triple, puesto que el decenio de 1975-76 a 1984-85 hubo 104 jornadas de ese tipo, por 37 en el de 2015-16 a 2024-25.
Los inviernos con más episodios de este tipo son los de 2004-05, con cinco, y 1975-76 y 1980-81, con cuatro cada uno.
La ola de frío de entre el 13 y el 29 de diciembre de 2001 fue la más duradera (17 días) y la más intensa (con una anomalía térmica de -5 ºC por debajo de lo normal), en tanto que la más extendida ocurrió del 4 al 17 de febrero de 1985 (llegó a 45 provincias) y la de la temperatura mínima media más baja fue la del 18 al 21 de diciembre de 2011 (-9ºC como valor promedio del día más frío).
MÁS EN EL ESTE Y EL NORESTE
Las olas de frío resultan más frecuentes en el este y noreste peninsular. Huesca y Tarragona son las provincias con más episodios fríos de la serie histórica, con 46 y 41, respectivamente.
Meteoclimática, iniciativa que forma parte del Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (Creaf), destaca en un análisis que no son las provincias donde hace habitualmente más frío, pero están expuestas a la entrada de masas de aire continentales que originan este tipo de eventos.
Además, un estudio realizado por varias instituciones gallegas y publicado en la revista ‘Atmospheric Research’ indica que las olas de frío resultan más frecuentes y severos en el este y noreste de la península por la presencia de depresiones que facilitan la entrada de aire frío procedente del norte de Europa. Por el contrario, el oeste peninsular, más expuesto a la influencia del Atlántico y sin grandes barreras orográficas, registra un menor número de episodios gélidos.
Entre 1976 y 2025 se produjo una disminución en la intensidad de las olas de frío, con 1,2 días menos por década (dos días si se tiene en cuenta las zonas de alta montaña y el este peninsular). En paralelo se produjo un incremento de la intensidad y duración de las olas de calor, que estuvieron presentes en la península todos los años desde 2015.
Esto está ligado a la evolución reciente de las temperaturas invernales en España, pues los últimos siete inviernos fueron más cálidos de lo normal en el territorio peninsular.
En los últimos dos inviernos no se ha registrado ninguna ola de frío. Si el de 2025-26 tampoco se registra ninguna, sería el tercero consecutivo sin olas de frío, “algo sin precedentes desde que existen registros”, según Meteoclimática.
FUTURO
Respecto al futuro, el estudio publicado en ‘Atmospheric Research’ señala que las olas de frío serán menos frecuentes por el cambio climático, aunque no desaparecerán, al menos, hasta 2050.
Entre 1971 y 2000, los episodios extremos duraban 20,7 días, mientras que para 2021-2050 se proyecta que se reduzcan a la mitad en todos los escenarios de emisiones, perdiendo unos 2,4 días por década. Las zonas más afectadas podrían ser el sur de los Pirineos, la mitad sur de la costa mediterránea y Baleares.
(SERVIMEDIA)
22 Feb 2026
MGR/clc/mag


