Investigación
Un estudio abre nuevas vías para aliviar el dolor y los síntomas depresivos de la fibromialgia
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Una investigación liderada por el Instituto de Neurociencias de la Universidad Autónoma de Barcelona (INc-UAB) y el Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau) ha identificado dos compuestos capaces de reducir la hipersensibilidad al dolor y los comportamientos depresivos asociados a la fibromialgia en un modelo animal, un hallazgo que podría contribuir al desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas frente a esta enfermedad crónica.
La fibromialgia afecta a entre el 2% y el 6% de la población mundial y se caracteriza por dolor generalizado y persistente, además de síntomas como fatiga, trastornos del sueño, dificultades cognitivas y alteraciones emocionales. En los casos más graves, estas limitaciones pueden llegar a justificar el reconocimiento de una discapacidad.
La UAB comunicó este martes que para investigar los mecanismos implicados en la enfermedad, el equipo científico trabajó con ratones macho y hembra a los que indujo síntomas similares a los observados en personas con fibromialgia. Los animales desarrollaron una mayor sensibilidad al tacto, al calor y al frío, además de comportamientos asociados a estados depresivos.
Los investigadores, adscritos al Grupo de Neurofarmacologia Molecular e la UAB, analizaron el papel del estrés oxidativo y la inflamación mediante la administración de fumarato de dimetilo y protoporfirina IX de cobalto, dos compuestos capaces de reforzar los mecanismos de defensa del organismo frente al daño oxidativo, aunque a través de vías distintas.
Los resultados mostraron que ambos tratamientos redujeron la sensibilidad al dolor y mejoraron los comportamientos depresivos observados en los animales. No obstante, el fumarato de dimetilo produjo una respuesta más rápida y más intensa.
Además de evaluar los efectos clínicos, los científicos estudiaron los cambios producidos en el cerebro y la médula espinal. Comprobaron que los tratamientos modificaban diversos mecanismos relacionados con el equilibrio oxidativo, la inflamación y la plasticidad neuronal, aunque con diferencias según la región del sistema nervioso analizada.
Según los autores, estos hallazgos sugieren que el dolor nociplástico característico de la fibromialgia, que se produce por una alteración en el procesamiento de las señales de dolor por parte del sistema nervioso, no responde a un único mecanismo biológico común, sino a cambios específicos en distintas áreas cerebrales y medulares.
MECANISMOS NATURALES DE DEFENSA
El estudio también tuvo en cuenta las diferencias entre machos y hembras. Ambos sexos respondieron favorablemente a los tratamientos, tanto en la reducción del dolor como de los comportamientos depresivos, aunque en algunos indicadores la recuperación fue más lenta en las hembras.
La coordinadora de la investigación, Olga Pol, investigadora del INc-UAB y el IR Sant Pau, subrayó que los resultados apuntan a que "reforzar los mecanismos naturales de defensa del organismo frente al estrés oxidativo podría ser una vía de interés para modular tanto el dolor como las alteraciones afectivas asociadas a la fibromialgia".
Asimismo, destacó que uno de los compuestos estudiados, el fumarato de dimetilo, ya se emplea en la práctica clínica para tratar la esclerosis múltiple, lo que abre "una perspectiva translacional especialmente interesante" para futuras investigaciones.
Los autores consideraron que el estudio aporta nuevas evidencias sobre los mecanismos implicados en la enfermedad y señala posibles dianas terapéuticas para el tratamiento del dolor crónico y los síntomas emocionales asociados.
(SERVIMEDIA)
22 Sep 2026
EDU/gja
