ELA
Investigan una nueva estrategia terapéutica que mejora la frecuencia cardiaca en pacientes con ELA
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La Universidad Católica de Valencia (UCV) investiga una nueva estrategia terapéutica mejora de forma significativa la variabilidad de la frecuencia cardíaca en pacientes diagnosticados con esclerosis lateral amiotrófica (ELA).
Según informó este lunes la UCV, un estudio, realizado por la profesora Rosa María Maset en el marco del proyecto Imcrela y dentro del grupo de investigación ‘El estrés y la enfermedad’, demostró que una terapia combinada con ‘dutasterida’ y un complejo antioxidante liposomado de curcumina y resveratrol mejoraba de forma significativa la variabilidad de la frecuencia cardíaca en pacientes con ELA.
La investigación forma parte de la tesis doctoral defendida por la profesora Maset y se llevó a cabo mediante un ensayo clínico aleatorizado y controlado con placebo en el que participaron 51 pacientes. Los participantes se distribuyeron en dos grupos —intervención y placebo— con características similares de edad y sexo (38 hombres y 23 mujeres), y una edad media comprendida entre los 55 y 59 años.
La ELA es la tercera enfermedad neurodegenerativa más frecuente en España, tras el párkinson y la demencia. Su incidencia se sitúa entre dos y tres casos por cada 100.000 habitantes, y se estima que cada día se diagnostican aproximadamente tres nuevos casos en España.
Se trata de una patología progresiva y degenerativa, de carácter mortal, para la que actualmente no existen tratamientos capaces de prevenir, curar o frenar de forma definitiva su avance, lo que refuerza la necesidad de explorar nuevas estrategias terapéuticas.
DISFUNCIÓN AUTONÓMICA
Aunque la ELA es conocida sobre todo por su afectación del sistema motor, en los últimos años se constató que también puede alterar el sistema nervioso autónomo, responsable de funciones como la regulación de la frecuencia cardíaca. La variabilidad de la frecuencia cardíaca constituye un marcador objetivo y no invasivo de esta función.
El estudio tuvo una duración de cuatro meses, un periodo definido para equilibrar el seguimiento clínico con la rápida progresión de la enfermedad, minimizando la carga para pacientes y cuidadores. Durante este tiempo, los participantes recibieron el tratamiento o el placebo conforme a las pautas establecidas por el equipo investigador, que incluyeron también recomendaciones dietéticas.
Los resultados mostraron que el grupo que recibió la combinación terapéutica presentó una evolución más favorable en los parámetros analizados en comparación con el grupo placebo. Estos efectos se mantuvieron durante los cuatro meses de seguimiento.
Además, los datos apuntan a un posible mantenimiento funcional en la activación muscular, especialmente en los miembros superiores, un hallazgo de interés clínico que deberá confirmarse en futuras investigaciones.
Según la investigadora, estos hallazgos “abren nuevas líneas de investigación sobre el uso combinado de terapias farmacológicas y antioxidantes en enfermedades neurodegenerativas y consolidan la variabilidad de la frecuencia cardíaca como herramienta útil para el seguimiento clínico de la ELA”.
(SERVIMEDIA)
09 Mar 2026
ABG/gja


