Accesibilidad

Kiabi reivindica que “la accesibilidad no limita la creatividad” con diseños para niños con movilidad reducida

- La compañía y la UDIT presentan prendas infantiles adaptadas con cierres magnéticos, patrones amplios y tejidos cómodos para facilitar el vestido y fomentar la autonomía sin renunciar a la estética

Madrid
SERVIMEDIA

“La accesibilidad no limita la creatividad; al contrario, exige un nivel más alto de empatía y precisión técnica”. Con esta idea, los estudiantes de Diseño de Moda de la Universidad de Diseño, Innovación y Tecnología (UDIT) resumen el aprendizaje de su colaboración con Kiabi para crear prendas adaptadas a niños de entre 2 y 12 años con movilidad reducida, una iniciativa que culminó este miércoles con un desfile en el campus universitario.

El proyecto ‘Sin barreras’, impulsado por ambas entidades durante el curso 2025-2026, busca demostrar que la comodidad, la estética y la accesibilidad pueden ir de la mano. Para ello, los alumnos de segundo curso del Grado en Diseño de Moda han desarrollado prototipos con soluciones destinadas a facilitar el vestido, reducir las molestias y favorecer la autonomía de los más pequeños.

La portavoz de Kiabi y directora de Estrategia de Kiabi España y Portugal, Mercedes Porro, explicó a Servimedia que la iniciativa pretende que las nuevas generaciones de diseñadores incorporen la accesibilidad y la inclusión desde el inicio del proceso creativo. “Queremos conectar la experiencia de Kiabi con el talento y la visión de futuro de los estudiantes”, señaló.

Entre las dificultades que encuentran los niños con movilidad reducida al vestirse figuran los botones pequeños, las cremalleras difíciles de manejar, las costuras que provocan roces y los tejidos rígidos que complican introducir los brazos y las piernas en las prendas. Estas barreras pueden hacer que una tarea cotidiana requiera más tiempo o ayuda de otras personas.

Para responder a estas necesidades, los estudiantes han trabajado con cierres magnéticos, cremalleras con tiradores accesibles, siluetas amplias, cinturillas elásticas, mangas ajustables y tejidos suaves. También han explorado piezas desmontables, bolsillos integrados, bajos regulables y aberturas laterales que faciliten la colocación de la ropa.

Los alumnos Manuel Castro García y Andrea Fariña Villar explicaron a Servimedia que el reto les obligó a replantear su forma habitual de diseñar y patronar. “Debíamos priorizar la ergonomía y la usabilidad antes que cualquier concepto puramente estético”, indicaron.

Uno de sus diseños es un pantalón vaquero de estilo ‘baggy’, con pernera ancha para facilitar la colocación de las piernas, una cinturilla con la parte trasera elástica y una bragueta falsa que elimina los botones duros. Para una cazadora vaquera optaron por un cuello mao, un cruce cómodo y una cremallera de fácil agarre. También seleccionaron materiales resistentes y agradables al tacto, con acabados interiores pensados para evitar molestias al apoyarse.

El objetivo es que los niños puedan vestir prendas actuales sin que estas parezcan técnicas u ortopédicas. “No queríamos que la ropa pareciera técnica u ortopédica, sino que los niños pudieran verse integrados en las tendencias actuales sin renunciar al confort”, explicaron los estudiantes.

LAS FAMILIAS, EN EL CENTRO DEL DISEÑO

La colaboración ha buscado acercar el trabajo académico a las necesidades reales de los niños y sus familias. Según Porro, algunos estudiantes contactaron directamente con familias, hospitales y asociaciones para conocer sus experiencias e incorporar ese aprendizaje a los prototipos.

Ese contacto también permitió revisar detalles de las prendas y realizar ajustes, como reducir volúmenes o modificar acabados para evitar molestias. La experiencia llevó a los alumnos a comprobar que diseñar ropa accesible no consiste únicamente en cambiar cierres o tejidos, sino en entender cómo se viste cada niño y qué dificultades encuentra en su día a día.

La representante de Kiabi destacó que el proyecto pretende formar a diseñadores capaces de “situar a las personas en el centro de sus creaciones”. La compañía cuenta desde 2017 con experiencia en moda inclusiva a través de su línea ‘Fácil de poner’, dirigida a personas que encuentran dificultades para vestirse con prendas convencionales.

En el desfile participaron como modelos niños y niñas de entidades federadas de Down España. La presentación permitió mostrar los prototipos y dar visibilidad a propuestas que buscan responder a distintas necesidades de movilidad sin renunciar al diseño.

UNA NUEVA EDICIÓN

Porro explicó que la intención de la empresa es aprovechar las soluciones y los aprendizajes de los estudiantes para seguir evolucionando su oferta de moda accesible, aunque no confirmó la comercialización de los prototipos. La colaboración con UDIT tendrá una nueva edición el próximo año, con la participación de más estudiantes.

Para los alumnos, el proyecto también ha supuesto una oportunidad de trasladar los conocimientos académicos a un desafío con aplicación práctica. Además de diseñar las prendas, les gustaría seguir su evolución y comprobar “cómo podrían llegar a utilizarse en el mercado”.

La iniciativa plantea así un reto para el sector de la moda: incorporar la accesibilidad desde las primeras fases del diseño, en lugar de tratarla como una adaptación posterior, para que más niños puedan vestirse con comodidad y autonomía sin quedar al margen de las tendencias.El proyecto ‘Sin barreras’, impulsado por ambas entidades durante el curso 2025-2026, busca demostrar que la comodidad, la estética y la accesibilidad pueden ir de la mano. Para ello, los alumnos de segundo curso del Grado en Diseño de Moda han desarrollado prototipos con soluciones destinadas a facilitar el vestido, reducir las molestias y favorecer la autonomía de los más pequeños.

(SERVIMEDIA)
28 Oct 2026
RIM/gja