COP30

Más de 300 lobistas de la agricultura industrial se cuelan en las negociaciones de Belém

- El sector agrícola representa entre un cuatro y un tercio de las emisiones globales, según una investigación de DeSmog y ‘The Guardian’

MADRID
SERVIMEDIA

Un total de 302 grupos de presión de la agricultura industrial participan en las negociaciones de la 30ª Cumbre del Clima, que se celebra desde el pasado 10 de noviembre en Belém (Brasil).

Esa localidad es el principal punto de la Amazonia brasileña, donde la ganadería es la principal causa de la deforestación, seguida de la producción industrial de soja, que se emplea sobre todo para alimentación animal. Y la agricultura es responsable de entre un cuarto y un tercio de las emisiones globales.

Así se recoge en una investigación conjunta realizada por la coalición periodística internacional DeSmog y el diario británico ‘The Guardian’, y difundida este martes. El análisis se basa en la lista provisional de más de 56.000 delegados de la COP30 e incluye representantes de las mayores corporaciones de carne y productos lácteos, plaguicidas y fertilizantes, procesadoras de alimentos, comerciantes de materias primas y semillas, minoristas de comestibles y biocombustibles.

También están en la lista representantes de grupos comerciales globales y regionales, así como sindicatos e institutos agrícolas nacionales con vínculos con empresas o con un historial de actividades de cabildeo alineadas con las demandas de la industria.

Según DeSmog y ‘The Guardian’, el número de lobistas que representan los intereses de la ganadería industrial, los cereales básicos y los pesticidas ha aumentado un 14% con respecto a la COP29 de Bakú (Azerbaiyán), de 2024, y un 71% en relación a la COP27 de Sharm el Sheij (Egipto), de 2022. El récord lo mantiene la COP28 de Dubái (Emiratos Árabes Unidos), de 2023.

CÁRNICO Y LÁCTEO

Esos 302 lobistas suponen una delegación mayor que la de la décima economía más grande del mundo, Canadá, que ha inscrito a 220 delegados a la COP30.

Uno de cada cuatro de los grandes grupos de presión agrícolas (77) participa en la cumbre de Belém como parte de una delegación oficial de un país, y seis tienen acceso privilegiado a las negociaciones auspiciadas por la ONU.

El sector cárnico y lácteo es el que más delegados aporta a la COP30, con 72 de los 302 lobistas detectados. Esta cifra casi duplica la de Jamaica, nación insular caribeña devastada el mes pasado por el huracán Melissa.

Según un análisis reciente de Amigos de la Tierra Estados Unidos, las emisiones de las 45 mayores empresas cárnicas y lácteas equivalen a las de Arabia Saudí, el mayor productor de petróleo del mundo. JBS, que es la mayor empresa cárnica del mundo, aporta una 24% de las emisiones, y cuenta con ocho lobistas en la COP30, entre ellos su director ejecutivo, Gilberto Tomazoni.

Los agroquímicos -pesticidas y fertilizantes sintéticos- cuentan con 60 delegados y los biocombustibles con 38 representantes, lo que supone un aumento del 138% con respecto a la COP29. El gigante de los pesticidas Bayer envió 19 lobistas, la cifra más alta, mientras que Nestlé tiene nueve.

Esa investigación es la tercera que se produce en los últimos días sobre el acceso otorgado a sectores que se benefician de la dependencia a los combustibles fósiles y/o la destrucción de bosques y otros ecosistemas vitales para paliar la crisis económica.

El pasado viernes, la coalición 'Kick Big Polluters Out' (KBPO) indicó que la industria de los combustibles fósiles (petróleo, gas y carbón) está representada por al menos 1.602 personas en la COP30, lo que supone dos tercios más que los delegados totales de los 10 países más vulnerables a los impactos climáticos (1.061).

Y ayer martes, el Centro para el Derecho Ambiental Internacional (CIEL, por sus siglas en inglés) subrayó que 531 grupos de presión sobre captura y almacenamiento de carbono (CCS, por sus siglas en inglés) se han acreditado para acceder a las negociaciones en Belém.

(SERVIMEDIA)
18 Nov 2025
MGR/gja