Clima

El Niño abarata los alimentos en Europa mientras que la Niña los encarece

- El primer fenómeno reduce el precio de la cesta de la compra hasta un 0,7% en doce meses y el segundo lo aumenta hasta un 1,1%

MADRID
SERVIMEDIA

Los fenómenos climáticos del Niño y la Niña afectan de forma opuesta al precio de los alimentos en la eurozona, de manera que el primero tiende a abaratar la cesta de la compra, mientras que la Niña la encarece, debido a su impacto en la producción mundial de materias primas como el trigo, la soja o el cacao.

En un artículo publicado por el Banco de España, las economistas Lucía Cuadro Sáez y Corinna Ghirelli explican cómo los fenómenos climáticos del Niño y la Niña alteran los patrones de lluvias, temperaturas y corrientes marinas a miles de kilómetros, afectando a la producción agrícola en países de América, Asia, Oceanía y África. Cabe recordar que el Niño produce calentamientos en el Pacífico central y oriental y la Niña enfriamientos.

El mecanismo de transmisión a los precios se produce a través del comercio internacional. Durante un episodio del Niño, por ejemplo, mejoran los rendimientos del trigo en partes de Sudamérica, lo que aumenta la oferta mundial y modera su precio. Esta bajada se traslada a las harineras y, finalmente, al pan. Del mismo modo, la mejora en las cosechas de soja y cereales reduce el coste de la alimentación animal, lo que tiende a abaratar el precio de la carne, especialmente la de pollo y cerdo.

Por el contrario, la Niña invierte estos patrones y puede limitar la producción de trigo en Sudamérica, empujando al alza el precio internacional del cereal y, en consecuencia, el de los piensos, la harina, el pan y la carne. Un ejemplo reciente del impacto del Niño es el cacao, cuyos precios alcanzaron alzas históricas después de que las lluvias extremas y sequías asociadas al fenómeno afectaran las cosechas en Costa de Marfil y Ghana, que producen el 60% del total mundial.

Según la investigación, en la eurozona el Niño tiende a reducir el precio de la cesta de alimentos aproximadamente entre un 0,6% y un 0,7% al cabo de 12 meses, mientras que la Niña lo encarece entre un 1% y un 1,1%. Este impacto se ha invertido con el tiempo, ya que en las décadas de 1970 y 1980 el Niño provocaba fuertes subidas en los precios de las materias primas.

Este cambio se atribuye a factores como el mayor despliegue de medidas de protección para la producción, como sistemas de detección climática, y a que Europa ha diversificado el origen de sus importaciones hacia países menos expuestos a estos episodios. Iniciativas como la Política Agraria Común (PAC) también ayudan a amortiguar el impacto en la Unión Europea.

En este sentido, las autoras del análisis subrayan también que comprender esta dinámica es clave para que los bancos centrales puedan interpretar cambios inesperados en la inflación.

(SERVIMEDIA)
10 Jun 2026
DMM/gja