Salud
Los niños de países pobres tienen casi seis veces más riesgo de morir tras una cirugía urgente
- Según un estudio internacional dirigido por la Universidad de Cambridge
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Los niños que necesitan una cirugía de emergencia para salvarles la vida tras una lesión grave tienen casi seis veces más probabilidades de morir si viven en países más pobres que en naciones más ricas.
Esa esa la conclusión principal de un estudio dirigido por la Universidad de Cambridge (Reino Unido) y publicado este viernes en la revista ‘The Lancet Child & Adolescent Health’.
El estudio analiza a 237 niños menores de 18 años que se sometieron a laparotomía por traumatismo (cirugía de urgencia para lesiones abdominales graves) en 85 hospitales de 32 países. Es una de las investigaciones internacionales más extensas realizadas hasta la fecha sobre este tipo de cirugía de urgencia en niños.
Las lesiones traumáticas, incluidas las causadas por siniestros de tráfico y violencia, se encuentran entre las principales causas de muerte y discapacidad en niños y adolescentes en todo el mundo.
El nuevo estudio examinó a niños que requirieron cirugía de urgencia por lesiones abdominales graves, comparando su atención y resultados en hospitales de todo el mundo.
GRANDES DIFERENCIAS
En general, un 8% de los niños participantes en el estudio fallecieron en los 30 días posteriores a la cirugía.
Tras considerar las diferencias entre pacientes y entornos, los niños tratados en países con menor nivel de desarrollo tenían casi seis veces más probabilidades de morir que aquellos tratados en países con mayor nivel de desarrollo.
El estudio revela importantes diferencias en la atención que recibían los niños, que probablemente sean clave para comprender por qué los resultados eran peores en los países más pobres.
Así, los niños a menudo sufrían mayores demoras antes de llegar al hospital y antes de ser operados. Además, tenían menos probabilidades de recibir una transfusión de sangre, una tomografía computarizada, medicamentos para reducir el sangrado o ser operados por un cirujano especialista.
Los menores también representaron una mayor proporción de estos casos en los países más pobres que en los más ricos. Esto sugiere que las naciones con menos recursos podrían enfrentarse a un doble desafío: un mayor número de niños que necesitan cirugía de urgencia tras un traumatismo y un menor acceso a la atención médica necesaria para tratarlos.
“Los niños que necesitan cirugía de urgencia tras un traumatismo tienen muchas más probabilidades de morir en los países menos desarrollados”, afirma Timothy Hardcastle, de la Universidad de KwaZulu-Natal (Sudáfrica).
Hardcastle agrega: “Esto refleja las dificultades que existen en todo el proceso de atención al traumatismo, desde las demoras en acceder a la atención médica hasta el acceso limitado a las transfusiones de sangre y a los cuidados intensivos”.
SISTEMAS PENSADOS PARA ADULTOS
Estos hallazgos también ponen de manifiesto un problema más amplio: muchos sistemas de atención al trauma se han diseñado pensando en los adultos, a pesar de que los niños tienen necesidades clínicas diferentes.
“Los niños no son simplemente adultos pequeños. Necesitan equipamiento diferente, conocimientos especializados distintos y acceso rápido a atención especializada. Nuestros hallazgos demuestran que, en muchas partes del mundo, los sistemas de atención a traumatismos aún no están preparados para satisfacer las necesidades de los niños”, explica Michael Bath, profesor de la Universidad de Cambridge.
Bath subraya: “No existe una solución única, pero para mejorar la supervivencia será necesario diseñar la atención traumatológica teniendo en cuenta a los niños, desde el momento en que se produce la lesión, pasando por el traslado al hospital, la cirugía de urgencia, los cuidados intensivos y la recuperación”.
ATENCIÓN ESPECÍFICA
Los sistemas de atención al trauma en adultos no se pueden simplemente copiar para los niños, que tienen necesidades físicas, patrones de lesiones y necesidades de recuperación diferentes, lo que significa que las mejores prácticas de atención al trauma en adultos no siempre se traducen en la mejor atención para los niños lesionados.
Los investigadores instan a los gobiernos, ministerios de salud y organizaciones internacionales a priorizar la atención traumatológica infantil.
Esto incluye equipamiento adaptado a la edad, protocolos de derivación diseñados para niños, capacitación del personal y un mejor acceso a transfusiones de sangre, tomografía computarizada, trasplante de órganos, atención médica especializada y rehabilitación.
El fortalecimiento de estos sistemas podría contribuir a reducir las muertes evitables y mejorar la recuperación de los niños lesionados en todo el mundo.
(SERVIMEDIA)
08 Mayo 2026
MGR/gja


