Izquierda
El nuevo Sumar se presenta como “casa común de la izquierda” ante una expectación inesperada
- Mónica García, Urtasun, Maíllo, Lara Hernández y Rita Maestre arengan a recuperar la esperanza
- Yolanda Díaz expresa su "orgullo de compañeras" tras optar por no asistir a la presentación del proyecto
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Movimiento Sumar, Izquierda Unida, los Comunes y Más Madrid presentaron este sábado su nuevo proyecto político, todavía sin nombre ni líder, describiéndolo como “la casa común de la izquierda” abierta a nuevas incorporaciones, en un acto que generó más expectación de la esperada.
Unas 700 personas asistieron al acto en las dos salas que se habilitaron en el Círculo de Bellas Artes, pero más de 100 tuvieron que quedarse fuera. Tres cuartos de hora antes del inicio previsto para las 11.30 horas, una cola de más de 150 metros ascendía por la madrileña calle Alcalá hasta la parada de metro de Sevilla.
La ministra de Sanidad y coordinadora de Más Madrid, Mónica García, cerró el mitin como líder del partido anfitrión. Comenzó diciendo que ser un partido madrileño no significa abstraerse del resto, porque ante el ascenso de la derecha hay que “arrimar el hombro”. En esa línea, llamó a sacudirse el derrotismo y a no “hacerle el caldo gordo a la extrema derecha”.
La ministra culpó de la extrema derecha al “'fascio' durmiente” que lleva en España “desde el franquismo”, y el PP que a su juicio se mimetiza con él. Frente a ellos y los “tecnooligarcas” y los grandes capitales, ella dio las gracias a Yolanda Díaz por “estar siempre del lado de la gente trabajadora”, y abanderó las políticas de Sumar en el Gobierno.
“Nos están robando la democracia, nos están robando los derechos y la esperanza de que podamos tener un país mejor”, denunció, y contra ellos postuló todos los movimientos sociales por diversas causas, porque “los derechos no compiten entre sí”.
García dio las gracias a Gabriel Rufián y Emilio Delgado por su acto del miércoles, pero presentó al nuevo proyecto heredero de Sumar como “la casa común de la izquierda”, de la cual “las puertas están abiertas”, y se comprometió a cuidar “con mimo” del espacio.
ARRAIGO
Presentó como “irrenunciable” el “arraigo territorial”, porque la política se gana en las calles y el día a día, y remató presentando al proyecto como “una izquierda fraterna” porque “nadie va a resolver lo que hay delante por si solo”. Por eso, dijo que estaban en el acto para “quitarnos el derrotismo, recuperar la autoestima y la alegría”, que ya habían cambiado el país y seguiría haciéndolo, y remató que no estaban allí “para resistir”, sino “para ganar”.
Antes que ella, el coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, comenzó anunciando “solemnemente que se ha acabado la melancolía en la izquierda”. Invocó a hacer una “lectura adecuada de este momento histórico”, y presentó el proyecto heredero de Sumar como “irreversible” y a la altura del desafío.
Maillo advirtió de que, si triunfa el discurso del odio, “desaparece la sociedad”, pero dijo confiar en que hay millones de corazones que no lo tolerarán. Reivindicó el activismo de la lucha por lo común y los servicios públicos frente a quienes “quieren volver a la segregación clasista”.
“Sabemos quiénes son nuestros aliados y quién es el adversario”, distinguió, diagnosticando que el fascismo ya está aquí y presentando a España como “foco de esperanza” en el mundo por seguir gobernadas por la izquierda. Llamó a combatirlo “atacando las causas de la desigualdad” y presentó el nuevo proyecto como “obediencia al clamor social”.
Aunque el proyecto sea “irreversible”, se ofreció a abrirlo a nuevas aportaciones. “Se va a incorporar más gente, se van a incorporar más organizaciones, porque el nuevo sentido común está en la unidad”, aventuró, pidiendo “inteligencia política” para convertir la “mayoría social” en “mayoría electoral”.
Para conquistar a los jóvenes, el líder de IU pidió a los mayores, no que les digan a quién tienen que votar, sino que les cuenten cómo fue su vida, para que lleguen a la conclusión deseada. “Hace falta una izquierda transformadora que aborde de verdad las reformas estructurales”, dictaminó, incluyendo aquí la vivienda, las estructuras del Estado. Y remató con un “No pasarán “ que puso en pie al auditorio, antes de alabar a García como “la ministra que blindó la sanidad pública”.
LA CULTURA
El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, que hoy habló en representación de los Comunes, partido al que pertenece, advirtió de que la derecha, cuando llega al poder, “lo primero que ataca es la cultura y la libertad artística”. También aseguró que los “vendepatrias” de la derecha no van a convertir España en una colonia de Donald Trump.
En contraste con el proyecto del portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, Urtasun, aun asegurando que Sumar maximizó sus votos como un cirujano el 23-J, advirtió de que “no se ganan unas elecciones sólo desde la sociología electoral”, sino que ha de haber un proyecto y, de momento, gobernar bien. Así, estableció que “no puede haber un tope previo" en el Consejo de Ministros por parte del PSOE, porque ”no se ganan unas elecciones con el freno de mano puesto”.
También dijo que la extrema derecha es débil si se defienden los derechos de la mayoría social frente a las minorías, por lo cual llamó a conectar con la mayoría social. “Aquí no sobra nadie porque no vamos a cerrarle la puerta a nadie, porque somos plurales y nos enorgullece la pluralidad”, aseguró, declarándose orgulloso de ser compañero de Compromís, Més per Mallorca y la Chunta Aragonesista en el grupo parlamentario. “Nosotros no somos excepción en Europa, somos inspiración”, puntualizó, antes d concluir que espera que dentro de unos años puedan presumir de haber mantenido a España libre del fascismo que campaba en todo el mundo”.
La coordinadora de Movimiento Sumar, Lara Hernández, acotó que éste “no es un día más” , sino un punto de partida de un proyecto “abierto de par en par” a otros partidos y movimientos sociales. Subrayó que la gente progresista está pidiendo “osadía” y que transite nuevos caminos con “muy poco miedo y mucha valentía”, ni quiere melancolía ni resignación sino que “sin prisa pero sin pausa” conciba un proyecto alternativo.
Asumió que ellos también tienen que cambiar, pero llamó a “construir el mañana sobre la base de unos cimientos sólidos”, los de los años de gobierno. Garantizó que España “no va a volver nunca más a un bipartidismo estéril” y que el nuevo proyecto va a “aprender de nuestros errores para nunca más volverlos a repetir”; por ejemplo, prometió no enrocarse en sí mismos y ”ver la verdad del otro”.
Hernández dijo que, con la democracia en peligro, no pueden permitirse la resignación, porque “está en juego el tipo de país” que es España. En nombre de los cuatro partidos, se comprometió a “construir una izquierda autónoma”, a ser “la izquierda”, no “la izquierda a la izquierda del PSOE”.
LA CALLE Y LOS JÓVENES
Reconoció que la izquierda ha perdido contacto con la calle y los barrios, y se comprometió a recuperarlo porque “la derrota del fascismo se sustancia ahí” y cualquier hueco que deja lo ocupa la extrema derecha. Por ejemplo, llamó a mirar a los jóvenes y negó que sean votantes de Vox.
También sugirió estructurarse de acuerdo con la España “plurinacional” y entenderse con las fuerzas soberanistas, y, por supuesto, abrazó el ecologismo y el feminismo como ejes fundamentales. Terminó prometiendo que “el qué” será “más importante que el quién”, una forma tácita de restar importancia a los liderazgos de los que el nuevo Sumar todavía carece. “Nos vamos a juntar porque vamos a ganarles, porque somos más y somos mejores”, arengó para cerrar su discurso.
La portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento de la capital, Rita Maestre, presentó el acto declarando el “honor” de ser su anfitriona. Diagnosticó que “hay malestar y desánimo” y “mucha gente que lo da todo por perdido”, además de “cierta pulsión de orden” que favorece a la derecha.
En tácita alusión a Podemos, lamentó que “hay quien piensa todavía que en la oposición se está mejor”, porque “hay menos contradicciones y tenemos claro quiénes son los adversarios”. Pero les reprochó que “las mayorías sociales no viven mejor con la derecha”. Advirtió de que el plan de la derecha es “deportar pobres” y vender el país a los fondos buitre”, y de que “tienen un plan, los medios, el dinero y vienen a por nosotros”, pero que ellos están aquí “para hacerles frente”.
Maestre dijo que “falta mucha gente” y “nadie va a equivocarse cerrando las puertas”, pero a la vez se negó a situarse en la izquierda del tablero porque son, dijo, “el carril central de la sociedad española”, y no están “de brazos cruzados ni de capa caída”. “Ni un minuto para la resignación, ni una excusa para dividirnos”, remató.
Al final del acto, Yolanda Díaz, la gran ausente por haber considerado que “es el momento de las organizaciones políticas”, publicó un mensaje en sus redes sociales. “Así es como vamos a ganar las próximas elecciones: ilusionando, cooperando, avanzando. Dando pasos siempre adelante. Juntas. De la mano. Lo hicimos en el 23 y lo volveremos a hacer. Orgullo de compañeras”.
(SERVIMEDIA)
21 Feb 2026
KRT/mag


