Salud

La OMC lidera una declaración europea para reconocer la profesión médica como “actividad profesional de gran dureza”

Madrid
SERVIMEDIA

La Organización Médica Colegial (OMC) lideró este viernes una declaración conjunta de las principales organizaciones médicas europeas en la que se reclama el reconocimiento de la profesión médica como “una actividad profesional de gran dureza” debido al impacto continuado que las condiciones laborales tienen sobre la salud física y mental de los facultativos.

El documento ha sido suscrito por entidades representativas del ámbito médico europeo como la Asociación Europea de Médicos de Hospital (AEMH), el Consejo Europeo de Órdenes Médicas (CEOM), la Asociación Europea de Médicos Jóvenes (EJD), la Federación Europea de Médicos Asalariados (FEMS), la Unión Europea de Médicos de Atención Primaria (UEMO) y la Unión Europea de Médicos Especialistas (UEMS).

Las organizaciones firmantes subrayaron que los médicos son “esenciales para el funcionamiento y la resiliencia de los sistemas sanitarios europeos”, pero advirtieron de que su labor se desarrolla en “un contexto de elevada exigencia física, presión psicológica, estrés organizativo y una alta responsabilidad moral y jurídica”, factores que, de forma acumulada y recurrente, suponen “un riesgo significativo para su bienestar y su salud”.

En este sentido, la declaración propone una definición común de “trabajo penoso” aplicada a la profesión médica, entendida como “aquella actividad profesional en la que la organización de los horarios, especialmente los turnos prolongados, nocturnos y rotatorios, la intensidad y frecuencia de la carga asistencial o el nivel de responsabilidad clínica generan de manera continuada un impacto negativo sobre la salud física y mental del profesional”.

Según el texto, la Medicina cumple los criterios habitualmente utilizados para definir “trabajos penosos o peligrosos”, al combinar jornadas irregulares y extensas, alteraciones crónicas del sueño, exposición a riesgos biológicos, químicos y físicos, junto a una elevada exigencia cognitiva, emocional y de toma de decisiones en contextos de alta presión.

La OMC y el resto de organizaciones europeas indicaron que “reconocer la naturaleza especialmente dura del ejercicio médico no debe entenderse como un gesto simbólico, sino como una auténtica medida de salud pública”. Proteger la salud de los profesionales sanitarios, señalaron, “contribuye directamente a mejorar la seguridad de los pacientes, garantizar la continuidad asistencial y reforzar la sostenibilidad a largo plazo de los sistemas de salud”.

Por ello, insistieron a las autoridades europeas y nacionales a iniciar “un proceso coordinado y estructurado” que permita traducir esta definición en criterios operativos, indicadores medibles y políticas concretas. Entre las prioridades señaladas destacan la “revisión de los horarios de trabajo” y la “organización de los turnos”; la “adaptación de las condiciones laborales” a la edad y el género de los profesionales; el “desarrollo de mecanismos de jubilación anticipada” o correctores similares a los existentes en otras profesiones de alto riesgo; la “implantación de sistemas eficaces de apoyo psicológico y salud laboral”; y la “garantía de plantillas suficientes y herramientas digitales” que eviten “cargas administrativas innecesarias”.

La declaración concluye que reconocer la profesión médica como “una actividad de gran dureza” es un “acto de responsabilidad institucional hacia quienes sostienen diariamente la salud pública”, y una “condición imprescindible” para preservar la calidad, la capacidad y el atractivo de los sistemas sanitarios europeos para las generaciones presentes y futuras.

(SERVIMEDIA)
19 Dic 2025
RIM/clc