Discapacidad

La ONCE alerta de que negar el acceso a personas con perro guía supone vulnerar sus derechos: “Es una doble discriminación”

- Marina Rojas, usuaria de perro guía, reclama más formación y empatía tras denunciar que tres conductores de VTC rechazaron trasladarla: “Ha costado mucho tener estos derechos y no hay que perderlos”

- La Fundación ONCE del Perro Guía advierte de que las denegaciones de acceso persisten, especialmente en las plataformas de transporte, y apunta a la desinformación y a un “tema cultural”

Madrid
SERVIMEDIA

La ONCE alertó este miércoles de que impedir el acceso de las personas usuarias de perro guía a transportes, comercios y otros espacios abiertos al público supone “vulnerar sus derechos” y someterlas a “una doble discriminación”: por ser personas ciegas y por no poder acceder acompañadas del animal que les permite desplazarse con autonomía y seguridad.

Así lo relató la jefa de la Unidad Braille y de la Comisión Braille Española de la ONCE, Marina Rojas, en declaraciones a Servimedia, después de que el pasado 24 de agosto tres conductores vinculados a la plataforma Uber rechazaran realizar un servicio en el que debía viajar acompañada de su perro guía. “La sensación es terrible, es una sensación de indefensión”, afirmó.

Rojas, usuaria de perro guía desde hace once años, explicó que el primero de los conductores canceló el servicio después de conocer que la pasajera iba acompañada de un perro guía. El segundo, según su relato, “pasó por delante” del lugar en el que esperaba y también canceló el viaje. Finalmente, el tercer conductor manifestó expresamente que “no transportaba perros” y “llegó a sugerir que solicitara otro tipo de vehículo”.

“Se le explica muy amablemente que no es una mascota, que es un perro de asistencia y que tiene el derecho de acceder a ese vehículo”, señaló. Sin embargo, el conductor mantuvo su negativa y, según Rojas, respondió que “lo denunciaran”, pero que “en su coche no va a subir un perro”.

“DISCRIMINAR A MI PERRO ES DISCRIMINARME A MÍ”

La responsable de la Unidad Braille de la ONCE insistió en que impedir el acceso al perro guía equivale, en la práctica, a impedir el acceso a la propia persona ciega. “El perro es una prolongación de mí, es una herramienta mediante la cual podemos ser autónomos, autosuficientes y movernos con más libertad y seguridad”, explicó.

Por ello, consideró que estas situaciones representan una “doble discriminación”. “Discriminar a mi perro significa discriminarme a mí como persona ciega, como persona con una discapacidad visual”, subrayó.

Rojas reconoció que durante sus once años como usuaria de perro guía ha vivido situaciones similares en comercios, supermercados, tiendas de ropa, restaurantes e incluso en algún medio de transporte. En algunos casos, indicó, ha tenido que recurrir a la Policía para hacer valer su derecho de acceso.

“Hemos derribado ciertas barreras, pero por desgracia no todas las que debería ser”, lamentó. A su juicio, resulta “lamentable” que, después de tantos años de presencia de perros guía en España, continúen produciéndose este tipo de situaciones.

La usuaria de perro guía atribuyó parte del problema a la “falta de información y formación” de algunos trabajadores y reclamó a las empresas que sensibilicen a sus plantillas sobre los derechos de las personas con discapacidad.

“Falta mucha empatía, falta que la gente se ponga un poquito en nuestra piel y entienda que ya tenemos muy difícil muchas cosas”, manifestó. A su juicio, la negativa de acceso genera una “impotencia terrible” porque la persona se siente discriminada por utilizar el apoyo que necesita para desplazarse de manera autónoma.

Rojas defendió que las empresas privadas que prestan servicios abiertos al público, incluidas las plataformas de transporte, deben formar a sus trabajadores. Recordó que en el sector del taxi se ha avanzado en este ámbito gracias a la formación vinculada a la obtención de licencias y consideró necesario “desarrollar mecanismos similares en otros servicios”.

“No sé a dónde llegará esto, pero lo que sí voy a hacer es llegar hasta donde pueda para reivindicarlo y para que esto, sobre todo, a futuro, a otros usuarios de perro guía no les suceda”, aseguró.

“ES COMPLETAMENTE DENUNCIABLE”

Por su parte, el coordinador técnico de la Fundación ONCE del Perro Guía (FOPG), Mario Fernández, aseguró a Servimedia que negar el acceso a una persona usuaria de perro guía es “completamente denunciable” y recordó que estos animales tienen reconocido el derecho de acceso “a prácticamente todos los espacios públicos y privados de uso público”.

Fernández precisó que existen determinadas excepciones relacionadas con zonas en las que pueden existir riesgos sanitarios o de seguridad, como determinados espacios hospitalarios o las cocinas de hostelería, pero recalcó que, “fuera de esos supuestos, el perro guía puede acompañar a su usuario”.

El responsable de la FOPG señaló que la Fundación realiza formaciones con responsables de flota y empresas vinculadas a las principales plataformas de transporte para explicar tanto la normativa como la manera adecuada de transportar a un perro guía en un vehículo.

Sin embargo, reconoció que la elevada rotación de conductores puede contribuir a que algunas personas no estén suficientemente informadas. “Puede pasar que algunas veces la gente no esté informada”, indicó.

UN “TEMA CULTURAL”

Fernández apuntó también a la existencia de un componente cultural detrás de algunas denegaciones de acceso. “Yo creo que en el fondo esto radica en un tema cultural más que nada”, afirmó.

Según explicó, la Fundación también ha detectado problemas en algunos restaurantes y hoteles, aunque señaló que las incidencias son menos frecuentes que en determinados servicios de transporte con conductor.

En su opinión, las sanciones previstas ante una denegación del derecho de acceso son importantes, por lo que apostó especialmente por reforzar la información y la sensibilización social. “Las sanciones no están nada mal”, señaló, antes de defender la necesidad de “impulsar más campañas de concienciación”.

La Fundación ONCE del Perro Guía desarrolla para ello jornadas de puertas abiertas, actividades con centros educativos y exhibiciones en diferentes puntos de España para explicar el trabajo de estos animales y los derechos de sus usuarios.

“NO OS QUEDÉIS CALLADOS”

Marina Rojas quiso aprovechar su experiencia para dirigirse tanto a la sociedad como a otras personas usuarias de perro guía y reclamó una mayor escucha hacia las personas con discapacidad.

“No queremos ser más que los demás, queremos ser iguales”, afirmó. Para alcanzar esa igualdad, añadió, es necesario garantizar que sus derechos no sean vulnerados.

Asimismo, animó a las personas que sufran situaciones similares a denunciarlas y hacerlas visibles. “A los compañeros que vivan una situación parecida, que no se queden callados, que alcen la voz y luchen”, concluyó. “Ha costado muchísimo esfuerzo tener estos derechos y hay que seguir peleando por ellos”.

(SERVIMEDIA)
26 Ago 2026
RIM/clc