Deporte

El Papa promueve el deporte porque es "saludable para el cuerpo y para el espíritu"

- En una carta con motivo del comienzo de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de invierno, propone el ejercicio como herramienta de inclusión y paz

MADRID
SERVIMEDIA

El papa León XIV propone la práctica deportiva porque "es saludable para el cuerpo y para el espíritu". Además, defiende que el ejercicio contribuye a huir del egocentrismo y a promover la inclusión y la vida en comunidad, aunque alerta de problemas como la búsqueda sólo del éxito, la riqueza o el amaño de resultados.

Son algunas de las conclusiones que Robert Prevost ha plasmado en la carta 'La vida en abundancia', un texto sobre el valor del deporte publicado este viernes con motivo de los XXV Juegos Olímpicos Invernales, que se realizan entre Milán y Cortina d’Ampezzo del 6 al 22 de febrero, y de los XIV Juegos Paralímpicos, del 6 al 15 de marzo,

"El ejercicio del deporte es una actividad común, abierta a todos y saludable para el cuerpo y para el espíritu, hasta el grado de constituir una expresión universal de lo humano", asegura.

León XIV, como hicieron otros papas y se promovió en la Grecia clásica, reclamó una "tregua olímpica", pues considera que este tipo de competiciones tienen "un rol importante para el bien de la humanidad, en particular para la promoción de la paz". "La guerra, por el contrario, nace de la radicalización del desacuerdo y del rechazo de cooperar los unos con los otros. El adversario es entonces considerado como un enemigo mortal, a quien hay que aislar y, si es posible, eliminar", escribe.

"Las trágicas evidencias de esta cultura de muerte están ante nuestros ojos —vidas truncadas, sueños destrozados, traumas de los supervivientes, ciudades destruidas— como si la convivencia humana se redujera superficialmente al escenario de un videojuego. Pero esto no debe hacernos olvidar nunca que la agresividad, la violencia y la guerra son siempre 'una derrota de la humanidad'", subraya.

En su escrito, León XIV demuestra su afición al deporte y, en particular al tenis, y subraya que la competición con otro ayuda a los jugadores a mejorar mutuamente, romper el egocentrisimo, pues la persona se concentra más y en el caso de los deportes de equipo, a impulsar el compañerismo.

ACCESIBILIDAD

"Ampliando aún más la mirada, es importante recordar que, precisamente porque el deporte es fuente de alegría y favorece el desarrollo personal y las relaciones sociales, debería ser accesible a todas las personas que desean practicarlo", por lo que el Papa rechaza el "pagar para jugar" o la discriminación de las mujeres en algunas sociedades.

"Es necesario, por tanto, esforzarse para que el deporte sea accesible a todos", algo "muy importante para la promoción de la persona", sentenció, como dice haber confirmado con los testimonios de varios deportistas, también participantes en los Juegos Paralímpicos. "Los auténticos valores del deporte se abren naturalmente a la solidaridad y a la inclusión", remarcó.

Sin embargo, León XIV también lamenta que el ámbito deportivo caiga en la búsqueda de la riqueza o prácticas de corrupción como el dopaje y el amaño de resultados.

"La competición justa y la cultura del encuentro no conciernen sólo a los jugadores, sino también a los espectadores y a los simpatizantes", asevera.

Por todo ello, dijo, "las competiciones internacionales, en particular, ofrecen una ocasión privilegiada para experimentar nuestra común humanidad en la riqueza de sus diversidades". Según el Pontífice, citas como esas "pueden inspirarnos y recordarnos que estamos llamados a formar una única familia humana", matizando que es necesario evitar que el deporte se convierta en una religión.

"Los estadios se perciben como catedrales laicas, los partidos son liturgias colectivas, los atletas como figuras salvíficas. Esta sacralización revela una auténtica necesidad de sentido y de comunión, pero corre el riesgo de vaciar tanto el deporte como la dimensión espiritual de la existencia", advierte.

Como conclusión, el papa León considera "urgente reafirmar un cuidado integral de la persona humana, en la que el bienestar físico no se separe del equilibrio interior, de la responsabilidad ética y de la apertura a los demás" y tener referentes deportivos con valores como el santo italiano Pier Giorgio Frassati, algo a lo que la Iglesia, apuntó, puede contribuir a través de la pastoral del deporte.

(SERVIMEDIA)
06 Feb 2026
AHP/clc