Empleo

Las personas con discapacidad auditiva afrontan barreras laborales por los prejuicios y la falta de adaptación en las empresas

-VÍDEO: los clientes de Servimedia disponen de imágenes y sonido de estas declaraciones en el enlace https://servimedia.tv/TotalesEmpleoJovenesSordera

Madrid
SERVIMEDIA

Las personas con discapacidad auditiva siguen encontrando barreras para acceder al empleo por “la falta de sensibilización de las empresas, los prejuicios en los procesos de selección y la ausencia de adaptaciones”, por lo que reclaman entornos laborales accesibles que garanticen la igualdad de oportunidades.

Así se puso de manifiesto durante el conversatorio ‘La Convención, 20 años después: avances y retos de la juventud con sordera’, organizado por la Confederación Española de Familias de Personas Sordas (Fiapas) junto a la agencia de noticias Servimedia.

En este encuentro participaron tres jóvenes del movimiento asociativo: Francisco Gutiérrez Banegas, Alicia García Vázquez y Ana de la Fuente Cuadros, además de la vocal asesora del Real Patronato sobre Discapacidad, María Sánchez Ozamiz, y la técnica de intermediación laboral, Andrea Amouzouvi Colet.

Amouzouvi advirtió de que el paso de la formación al mercado laboral puede suponer una “ruptura emocional” cuando las empresas no están suficientemente sensibilizadas con las necesidades de las personas sordas. Por ello, defendió que los departamentos de Recursos Humanos conozcan la diversidad de la discapacidad auditiva y eviten los prejuicios durante los procesos de selección.

EL MIEDO A DECLARAR LA DISCAPACIDAD

La técnica de intermediación laboral señaló que algunas personas sordas sienten temor a comunicar su discapacidad por miedo a ser descartadas. Esta inseguridad puede aparecer desde el momento de preparar el currículum, especialmente cuando necesitan indicar alguna adaptación, “como la posibilidad de recibir las comunicaciones para una entrevista por WhatsApp”.

A su juicio, los procesos de selección deben centrarse en las competencias y capacidades de los candidatos, sin que la discapacidad auditiva se convierta en un motivo de exclusión. También defendió que “las empresas pregunten a cada persona qué apoyos necesita”, ya que las necesidades “varían según el grado de pérdida auditiva y las circunstancias individuales”.

Entre las adaptaciones posibles mencionó cuidar las condiciones acústicas del lugar donde se realiza la entrevista, vocalizar adecuadamente y facilitar recursos como la transcripción de las reuniones. “Al final es hablarlo”, explicó, al insistir en que las soluciones deben ajustarse a cada persona.

LA TECNOLOGÍA FACILITA LA INCLUSIÓN

Alicia García Vázquez, que trabaja en una agencia de marketing en el departamento financiero, explicó que las herramientas tecnológicas han facilitado su actividad laboral, especialmente las plataformas que permiten seguir las conversaciones mediante transcripciones y apoyarse en la lectura labial.

Sin embargo, recordó que cuando comenzó a trabajar, hace ocho años, estos recursos estaban menos extendidos y que el uso del teléfono fijo dificultaba la comunicación. También señaló que las mascarillas durante la pandemia supusieron “una barrera para las personas sordas que recurren a la lectura labial”.

Por su parte, Francisco Gutiérrez Banegas, estudiante de Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III de Madrid, relató que inicialmente temía cómo sería recibido en un entorno nuevo, aunque decidió “normalizar su sordera desde el primer día”. Ana de la Fuente Cuadros, que estudia un grado relacionado con el deporte, destacó asimismo la importancia de “contar con el apoyo del profesorado y los compañeros para superar las dificultades” que puedan surgir.

DERECHOS RECONOCIDOS Y BARRERAS PENDIENTES

María Sánchez Ozamiz señaló que se han producido avances en el acceso al empleo, tanto en la empresa privada como en las administraciones públicas, donde existen medidas como las reservas de plazas para personas con discapacidad y una mayor incorporación de apoyos y adaptaciones en algunos procesos selectivos.

No obstante, advirtió de que todavía “es necesario garantizar que las normas se cumplan y que la accesibilidad abarque toda la trayectoria profesional”, desde la selección hasta el desempeño del puesto, la formación continua y las oportunidades de promoción.

También alertó del riesgo de que las herramientas de inteligencia artificial utilizadas en la selección reproduzcan “sesgos contra quienes no encajan en los perfiles habituales”. Por ello, defendió entornos de trabajo accesibles desde su diseño y ajustes razonables cuando sean necesarios.

Por último, Amouzouvi destacó el papel del movimiento asociativo para visibilizar las necesidades de las personas sordas, acompañarlas y reivindicar sus derechos. A su juicio, la sensibilización empresarial y la eliminación de barreras de comunicación “son esenciales para que la discapacidad auditiva no limite las oportunidades laborales”.

(SERVIMEDIA)
25 Oct 2026
RIM/clc/gja