Investigación

Las personas con discapacidad intelectual reivindican el deporte como motor de inclusión y bienestar

Madrid
SERVIMEDIA

Un estudio español recién publicado en la revista científica 'Healthcare' concluye que la práctica deportiva mejora la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual más allá de los beneficios físicos, al favorecer la autoestima, las relaciones sociales, la autonomía personal y la inclusión en la comunidad.

El trabajo analizó 390 testimonios directos recogidos en 24 estudios científicos y puso el foco en la voz de las propias personas con discapacidad intelectual, un enfoque "todavía poco frecuente en este ámbito de investigación", según los investigadores.

Algunos participantes consideraron el deporte un espacio desde el que ejercer y reivindicar derechos relacionados con la participación, la igualdad de oportunidades, el respeto y la no discriminación. De este modo, a partir de las propias voces de las personas con discapacidad intelectual, el deporte aparece como un contexto con potencial para favorecer experiencias vinculadas a la inclusión social, reza el 'paper' en sus conclusiones.

El trabajo lleva por título 'Quality of Life and Psychosocial Impact of Sport on People with Intellectual Disabilities: The Value of First-Person Discourse' y está firmado por el doctor en Educación y Sociedad y vinculado a la Universitat Ramon Llull, Oscar Martínez-Rivera, por la psicóloga, psicopedagoga y educadora social Cristina Alonso-López, también adscrita a la Universitat Ramon Llull y profesional de la Fundación Hestia; y por el director del Grado en Educación Social de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) e investigador del Laboratorio de Educación Social Jordi Planella.

Según las conclusiones del estudio, las personas participantes relacionan la práctica deportiva con "mejoras en todas las dimensiones de la calidad de vida", desde el bienestar emocional y físico hasta el desarrollo personal, las relaciones interpersonales o la inclusión social. Los testimonios destacan la posibilidad de "hacer amistades, sentirse parte de un grupo, ganar confianza en sí mismos y disfrutar de experiencias significativas más allá de la competición".

La investigación también subraya que el deporte puede desempeñar "un papel relevante en el desarrollo de habilidades para la vida diaria, la transición a la vida adulta y la participación en la comunidad". Asimismo, identifica beneficios vinculados "a la felicidad, el sentimiento de pertenencia y la construcción de una identidad más autónoma".

BARRERAS PARA HACER DEPORTE

No obstante, los autores advierten de que persisten importantes barreras para acceder a la práctica deportiva, entre ellas los problemas de transporte, la falta de programas adaptados, la necesidad de apoyos específicos, las dificultades de acceso a instalaciones y determinadas actitudes sociales. Aunque predominan las experiencias positivas vinculadas al deporte de las personas con discapacidad que participaron en esta revisión global, también se identificaron barreras relacionadas con la accesibilidad, los apoyos o la participación.

Ante estas dificultades, el estudio destaca la importancia de las figuras de apoyo, especialmente entrenadores, monitores, familiares y otras personas del entorno cercano: "Su acompañamiento resulta clave para facilitar la participación deportiva, ayudar a superar barreras y favorecer que las personas con discapacidad intelectual alcancen sus objetivos personales y deportivos".

La investigación también advierte de que siguen siendo escasos los estudios que incorporan directamente la voz de las personas con discapacidad intelectual. Por ello, los autores reclaman impulsar más investigaciones basadas en testimonios en primera persona, de modo que sus experiencias y perspectivas tengan un mayor protagonismo y no dependan únicamente de la interpretación de familiares, profesionales o investigadores.

El estudio concluye que el impacto del deporte trasciende claramente el ámbito físico y constituye una herramienta de inclusión y bienestar para las personas con discapacidad intelectual, siempre que existan oportunidades reales de participación y los apoyos necesarios para ejercer ese derecho.

(SERVIMEDIA)
21 Sep 2026
EDU/gja