Venezuela
Plan International alerta de que las niñas afrontan una nueva fase de riesgo tras los terremotos en Venezuela
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Plan International alertó de que, un mes después de los terremotos que dejaron miles de víctimas en Venezuela, la emergencia ha entrado en una nueva fase que agrava los riesgos para las niñas y adolescentes, expuestas a una mayor violencia, a la interrupción de servicios esenciales y a una vuelta al colegio cada vez más incierta.
Según explicó la organización infantil este viernes, los campamentos temporales, que hoy acogen a más de 23.000 personas en distintos puntos del país, no siempre son un refugio seguro para ellas, ya que la gran mayoría de niñas y jóvenes no tienen acceso a baños diferenciados ni rincones donde puedan tener algo de intimidad, convirtiéndose en un espacio que, en vez de protegerlas, acaba exponiéndolas a la violencia y los abusos, advierte la organización de ayuda humanitaria.
La asesora regional de Protección de la Infancia en Acción Humanitaria de Plan International presente en el territorio venezolano, Yessica Serrano, indicó que “durante las emergencias, el entorno protector de la infancia se debilita. Las personas cuidadoras están sometidas a un enorme estrés, y es en esos momentos cuando las redes de trata y otros agresores aprovechan. Las crisis no afectan a todos los niños por igual. Las niñas, y en especial las adolescentes, están más expuestas a la explotación sexual, la violencia y el trabajo doméstico, mientras que los adolescentes varones afrontan el riesgo de ser reclutados por grupos criminales”.
Además, muchas familias prefirieron no entrar en los campamentos oficiales y se instalaron por su cuenta en plazas y solares cercanos a sus viviendas dañadas, donde apenas disponen de agua potable, alimentos o servicios de protección, comentó Plan Internationaln, lo que las lleva a quedarse en esos asentamientos improvisados es precisamente el miedo al hacinamiento y a la falta de privacidad de los grandes albergues, así como para vigilar las pocas pertenencias que quedan en sus viviendas. “Prefiero estar en una plaza donde conozco a la gente que me rodea que ir a un sitio enorme donde no sabes quién entra ni quién sale”, narró Andreina, madre de 26 años que vive en una plaza pública junto a su marido y su hija pequeña desde el 25 de junio.
“La gente está centrada en conseguir comida, agua, linternas y recursos básicos. Pero nadie piensa en lo que necesitan las mujeres: compresas, papel higiénico, y lo más fundamental”, señaló Andrea, una voluntaria de 17 años en una organización socia de Plan International.
EDUCACIÓN
La educación es otra de las grandes damnificadas, advirtió Plan International. “Las escuelas venezolanas están ahora en vacaciones de verano, pero el terremoto ya cortó de raíz el final del curso anterior para miles de niños y niñas. Y con numerosos edificios escolares convertidos hoy en alojamiento para familias desplazadas, está en el aire que las aulas puedan reabrir en septiembre, cuando debería arrancar el nuevo curso, dejando a la infancia sin uno de los pocos entornos seguros que les ayuda a recuperarse”, subrayó la organización.
La directora general de Plan International en España, Virginia Saiz, manifestó que “ha pasado un mes y el mundo empieza a mirar hacia otro lado, pero para miles de niñas la emergencia no ha hecho más que cambiar de forma. Entramos en una fase donde se quedan solas frente a las consecuencias, expuestas a la violencia, sin intimidad para gestionar su salud menstrual con dignidad y con el miedo a no volver nunca a clase. Y por eso exigimos que la recuperación ponga el foco en las niñas desde el primer minuto, no cuando ya sea demasiado tarde”.
“Treinta días después, el reto ya no es solo la ayuda de emergencia. Venezuela afronta un proceso de recuperación más largo que determinará si las niñas vuelven al colegio de forma segura, recuperan el acceso a los servicios de protección, gestionan su salud menstrual con dignidad y quedan a salvo de la explotación y el abuso en los próximos meses. El riesgo es que, cuando la atención mundial desaparezca, sean ellas quienes carguen solas con las secuelas”, concluyó Plan International.
(SERVIMEDIA)
24 Jul 2026
JNV/gja


